El dinero tal como lo conocíamos ha cambiado, las monedas y los billetes son cada vez menos utilizados . En su lugar se han ido introduciendo alternativas como las tarjetas de crédito y débito para realizar pagos. Los envíos de dinero se han substituido por transferencias. Y así poco a poco han ido apareciendo alternativas atractivas que nos han alejado aún más del método tradicional.

Los propios gobiernos e instituciones de los países han colaborado a que su uso disminuya.  Pagos que siempre se habían podido realizar con dinero en metálico, se han vuelto imposible y ahora es necesario pagar con tarjeta. Un ejemplo de ello son los peajes de las autopistas, en España ja no aceptan efectivo.

A pesar de las facilidades y conodidades que las tarjetas y las transferencias nos han aportados, hay muchos aspectos que aún se pueden mejorar. Y esto ha dado lugar a una nueva y atractiva opción, las criptomonedas. Hace poco más de una década que empezaron a utilizarse y ya ocupan un lugar importante en la economía mundial.

Su crecimiento ha sido tal que muchos países las han regulado o, incluso, las han prohibido. Gobiernos y bancos se sienten amenazados por ellas. ¿Pero por qué? ¿Qué son en realidad? Empecemos con un poquito de su historia.

Origen de las criptomonedas

La historia de las criptomonedas viene mucho antes del Bitcoin. En los años 90 grandes tecnólogos intentaron crear monedas digitales con sistemas como Flooz, Beenz y DigiCash. No obstante, tal vez, por el escaso avance de la tecnología, por su limitada adopción a nivel mundial en aquel entonces, por errores, fraude, problemas financieros o, incluso, por discusiones entre el equipo responsable, todas fracasaron.

Los intentos de criptomonedas anteriores a bitcoin, no dejaron atrás a terceros. Las propias empresas responsables verificaban y facilitaban las transacciones, por lo que continuaban siendo un método de pago centralizado. Todo esto hizo que la idea de crear una moneda digital se dejase a un lado durante bastantes años.

No obstante, a finales de la siguiente década, el famoso Satoshi Nakamoto entendió que el dinero digital podía ser real pero con unos ligeros pero importantes cambios. A día de hoy aún se desconoce la identidad de Nakamoto aunque se especula que se trate de un programador anónimo o un grupo de programadores que se ocultaron bajo ese alias. Si está interesado en saber más sobre Satoshi Nakamoto, al final de la publicación encontrará un link que le dirigirá a una explicación completa sobre todo lo que se conoce sobre él.

En 2009 Nakamoto presentó Bitcoin y lo describió como ‘sistema de efectivo electrónico igual-a-igual’. Es decir, sin servidores involucrados ni autoridad central que lo controle. Y fue así como llegó a nosotros la primera criptomoneda que sobrevivió en el mercado y que se ha mantenido hasta hoy.

¿Qué son las criptomonedas?

Las criptomonedas son un nuevo tipo de divisa digital basadas en la criptografía para asegurar y verificar transacciones. Estas pueden  ser utilizadas como las monedas comunes pero siempre de forma online, es decir, diseñadas para funcionar como medio de intercambio a través de Internet. Además, las criptomonedas cuentan con una particularidad que las hace únicas: no están bajo la supervisión de ningún gobierno o institución financiera. Es por ello que, la criptografía también es la responsable de la creación y suministro de las nuevas unidades de la criptomoneda. Técnicamente, las criptomonedas son entradas límitadas en una base de datos (blockchain) inmutable (excepto en condiciones específicas).

Existe un gran número de criptomonedas que surgieron porteriormente a bitcoin. Muchas de ellas contienen la palabra coin (moneda en inglés) en su nombre. Cada una con sus propias características y aplicaciones, y se clasifican por su capitalización de mercado que puede consultar en CoinMarketCap.com. En el momento de la publicación la número uno del ranking es bitcoin, seguida de ethereum, ripple, litecoin, EOS y bitcoin cash. Hay miles de criptomonedas en el mercado y la lista se amplia continuamente. En total suman una Capitalización de mercado de 177.211.354.734 dólares.

Aunque para muchos puede parecer una alternativa al dinero actual, se crearon para ser una solución de pago completamente convencional.

Características

Las criptomonedas cumplen varias características, algunas de las cuales ya hemos comentado. Las principales son:

  • Criptografía. Es la base de las criptomonedas.
  • Anónimas. Permiten mantener nuestra identidad oculta.
  • Descentralizadas. No depende de ningún órgano o institución que las controle.
  • No se pueden falsificar o duplicar. El sistema criptográfico mantiene la seguridad de la red.
  • No hay intermediarios. Todo se hace entre personas.
  • Transacciones irreversibles. No se pueden cancelar las transacciones realizadas.
  • Son intercambiables entre ellas. Con una criptomoneda se puede adquirir otra.

Ventajas y desventajas

Las criptomonedas aportan muchos avances y mejoras al sistema tradicional financiero. Entre sus principales ventajas se destacan:

  • Bajos costes de transacción. Se consiguen evitando a los intermediarios.
  • Seguridad. Apenas una persona puede poseer una criptomoneda y la criptografía lo garantiza.
  • Transparencia. Todas las transacciones se registran en la blockchain.
  • No ocupan espacio. Pueden almacenarse en lugares muy reducidos como una tarjeta SD o un USB.

No obstante, también tienen ciertas desventajas:

  • Alta volatilidad. Sus precios pueden aumentar o disminuir en gran medida en un reducido espacio de tiempo.
  • Aceptación limitada. Aunque aumenta continuamente, hay muchas empresas que aún no las aceptan como método de pago.
  • Uso indebido. Al no estar reguladas y ofrecer privacidad hay quienes las utilizan para transacciones ilegales.
  • Pérdidas. Todo cuidado es poco, un fallo humano o el fraude pueden acabar con su activo y nada ni nadie le compensará por ello.
  • Cambios regulatorios. Prohibiciones o regulaciones podrían afectar en su país.

¿Qué utilidades tienen?

Las criptomonedas nos permite hacer cosas como:

Comprar bienes. Poco a poco son muchas las empresas que han anunciado su decisión de aceptar criptomonedas como método de pago. Las más habituales son Bitcoin y Ethereum aunque también podemos encontrar otras. Podemos pagar con ellas tanto en comercios onlines como físicos, incluso ya existen tarjetas de débito para poder pagar con criptomonedas en establecimientos en los que aún no aceptan bitcoins. Entre las empresas involucradas con las criptomonedas encontramos desde grandes empresas multinacionales hasta pequeñas tiendas locales, incluso ya es posible pagar impuestos o la universidad con criptomonedas en algunos países del mundo.

Invertir. Las criptomonedas han sido vistas por muchos como una gran oportunidad de inversión debido a la volatilidad de sus precios. Se conocen historias de personas que se han hecho multimillonarias gracias a ellas. Bitcoin, la criptomoneda más conocida, ha tenido varios aumentos asombrosos en su precio. El último y más espectacular fue el que vivió a finales del 2017 llegando a rozar los 20.000 dólares.

Como todo, invertir conlleva un riesgo. Y en el caso de las criptomonedas un alto riesgo. Después de cada gran subida su precio a caído esperando la siguiente escalada aún mayor. Por lo que, si la compra se realiza en un mal momento, las pérdidas pueden ser enormes también.

Minar. La minería es una parte fundamental de las criptomonedas y también se encaja en el apartado de inversión. Los mineros mantienen las redes de las criptomonedas seguras y ofrecen un servicio de custodia de la blockchain la de criptomoneda en cuestión. Estos ofrecen su poder de cómputo para resolver complejos acertijos matemáticos (en el caso de las criptomonedas que utilizan el algoritmo Proof-of-Work PoW). Una vez resuelto el acertijo se confirma un bloque que contiene un conjunto de transacciones y se registra en la blockchain, el libro público distribuido. Los mineros reciben una recompensa establecida por cada bloque. Esta recompensa se reduce a la mitad cada cierto número de bloques minados. A este fenomeno se le conoce como halving.

Aceptar como pago (para empresas). Si tienes un negocio, aceptar criptomonedas es una gran oportunidad. El interés por las criptomonedas es cada vez mayor. Además del creciente interés por las criptomonedas, también aumenta el número de cajeros automáticos de bitcoin instalados por el mundo.

Si decides aceptar bitcoins es imprescindible que lo comuniques. Como mínimo un letrero junto a la caja registradora donde se vea claramente: aceptamos bitcoin. Otra manera interesante de darte a conocer es utilizar las redes sociales para ello. Al final de la publicación encontrará  un apartado con el link que le dirigirá a una explicación completa de cómo hacer para aceptar criptomonedas en su establecimiento.

¿Son legales?

Como hemos comentado brevemente, los gobiernos de algunos países las están regulando o incluso algunos las han prohibido.

A medida que las criptomonedas se han ido volviendo más populares las regulaciones tributarias, los reguladores legales y las instituciones bancarias le han prestado más atención. Están estudiándolas, intentando comprender el concepto de criptomoneda e intentando encajarlas en las regulaciones establecidas.

Dónde Almacenarlas

Los monederos tradicionales no son de utilidad cuando lo que queremos guardar son criptomonedas. De la misma forma que estas son digitales, su monedero (wallet) también debe serlo. Por suerte hay varios tipos de wallets disponibles para ellas.

En realidad, cuando hablamos de almacenar criptomonedas no es realmente la criptomoneda lo que se almacena, sino su clave privada, que es lo que las mantiene seguras.

Las propios proyectos de criptomoneda que se van lanzando, generalmente vienen con su propia wallet lista para la descarga. No obstante hay alternativas. Catalogadas como las más seguras encontramos las hardware wallet y las paper wallet.

Al final del artículo también encontrarán en enlace a una publicación con información completa sobre wallets de criptomonedas.

Dónde comprar

Las opciones disponibles aumentan incesablemente haciendo que cada vez sea más fácil tener acceso a ellas. Algunas de las opciones disponibles son:

  • Los distintos exchanges de criptomonedas, plataformas online destinadas al intercambio de activos digitales.
  • Los cajeros automáticos de bitcoin (BATM), con casi 4.500 dispositivos por todo el mundo.
  • Tarjetas regalo.
  • Fondos de inversión.
  • Entre pares.

Diferencia entre criptomoneda y token

Supongo que habréis oído 2 términos diferentes para referirse a las criptomonedas, y no solo hay dos nombres sino que son diferentes. Por un lado tenemos las que realmente se clasifican como monedas y las que se clasifican como tokens.

Moneda

En el mundo de la criptografía nos referimos a una moneda cuando solo es válida como medio de pago y como valor representativo. Algunas de las criptomonedas más famosas son también monedas. Bitcoin es una de ellas ya que dispone de su propia blockchain. Ethereum es un ejemplo más ya que también opera en su propia blockchain.

Las distintas criptomonedas compiten por ser la número uno y ser utilizada como medio de pago a nivel mundial.

Token

Un token pueden tener muchas más funciones que una moneda. No se limita a ser un simple medio de pago sino que puede ser una acción o prueba de producto.

Un token opera en una blockchain existente que admite smart contracts. Ethereum y Waves son usados con frecuencia para ello, aunque encontramos muchísimas plataformas con estas características.

Tienen su propio objetivo por el que trabajan.

Cuando se ve un nuevo proyecto de un token ERC-20, significa que está basado en el protocolo ERC20, es decir que se ejecuta en la blockchain de Ethereum.

Un token permite que todo sea comercializable digitalmente. Un token puede representar una casa o puntos guardados en una tienda por ejemplo. Cada proyecto criptográfico tiene su propia interpretación de su token.

Crear un token es más sencillo que crear una moneda. Da más trabajo crear un blockchain que incorporar un token a una blockchain existente. Además, muchas blockchain son diseñadas especialmente para que cualquier empresa pueda lanzar su token en ella.

Las ICOs que significan “Oferta Inicial de Monedas” se utilizan para financiar el desarrollo de nuevos protocolos, sirven para recaudar dinero para los nuevos proyectos de tokens. La gente invierte en ellas esperando que el precio por token aumente.

Por lo tanto, la principal diferencia está en su estructura. Mientras las monedas tienen su propia blockchain, los tokens habitan en blockchains ya existentes, con lo cual, estos dependen de las funcionalidades las mismas.

No obstante, hay criptomonedas que antes de serlo se lanzan como tokens de otra plataforma. Mientras su blockchain se desarrolla recaudan fondos mediante una ICO y se mantienen en ella hasta que su mainnet está listo y se lanza. Una vez sucede, los tokens son transferidos en una proporción 1:1, generalmente.

A cada moneda individual también se le llama token.

Valor

Los proyectos de criptografía se encuentran aún en fase inicial. Podemos mencionarlos como productos en funcionamiento. Las monedas utilizadas como medio de pago en algunos lugares y los tokens representando una plataforma aún en desarrollo. Si se observa la capitalización de mercado de ambos podemos ver que las monedas e ICO’s con intención de cambiar a su propia blockchain tienen mejores posiciones dentro del ranking. Si el equipo y la idea detrás del token son buenos, no hay que desanimarse porque sea apenas un token, puede ser una inversión lucrativa. Cabe destacar que las mayores monedas de cifrado en términos de valor de mercado y las ICO más lucrativas se engloban dentro de la categoría de monedas.

Conceptos complementarios