Actualmente nos enfrentamos a la revolución del dinero, las criptomonedas. Apenas existentes en el entorno digital, estos tokens son exclusivos del ámbito del software.

Para hacerles cualquier modificación habría que actualizar el software. Vamos a intentar entenderlo con un ejemplo de algo similar. Igual que para eliminar vulnerabilidades y mejorar la experiencia de los usuarios, dispositivos Windows o Apple reciben actualizaciones cada cierto tiempo, las criptomonedas también evolucionan con los cambios en el código de su software.

Una pregunta que puede surgirnos es ¿quién decide los cambios necesarios en el software? ¿y cómo gestiona la decisión? Para encontrar una respuesta vamos a centrarnos en el funcionamiento de las criptomonedas.

Su red es totalmente descentralizada. Todos los nodos, es decir cada uno de los ordenadores conectados a la red Bitcoin y cuya función es escribir y validar transacciones, se encuentran en el mismo nivel que el resto, sin privilegios o capacidad de tomar decisiones o influir de ninguna manera en el funcionamiento del resto de la red.

Teniendo clara la igualdad en su estructura, hay que saber que cada uno de los nodos ejecuta un software que le permite operar en la red. Entonces, cuando decimos que el software de una criptomoneda debería ser actualizado, la actualización debería hacerse en el código software de sus nodos.

Si queremos permitir que Bitcoin, por ejemplo, modifique el número de transacciones posibles por segundo, es necesario seguir 2 pasos: Primeramente, modificar el código software que regula las transacciones para conseguir que sea más eficiente y, posteriormente, que parte o la totalidad de los nodos adopte ese nuevo código.

Pueden surgir 2 situaciones, veamos que sucede en cada una de ellas:

Soft fork. Tiene lugar cuando el cambio propuesto está dentro de las “reglas” o medidas actuales. Es decir que, si por ejemplo, se podría modificar el tamaño de los bloques actual de 1MB para 0,8MB ya que son bloques de un tamaño que no sobre pasa la medida anterior. Sería como una nueva norma dentro de la “regla”. Tanto los que lo adopten como los que no, podrán continuar trabajando juntos porque continúan siendo compatibles.

Este proceso obtiene su nombre de fork porque el código software ha sufrido un cambio y soft por que todos los nodos de la red (o la gran mayoría) lo adopta. Algo que pasa desapercibido para los usuarios que apenas sienten las mejoras.

Hard fork. Si en el caso anterior, el tamaño del bloque se quisiera aumentar para 1,5MB, las personas que lo implementaran, en el caso de que se llegase a la decisión de hard fork, la red se dividiría. Para los que no lo implementasen las transacciones mayores de 1 serían inaccesibles. 

En esta situación el nombre viene de fork, porque continúa habiendo un cambio en el código software que reemplaza al anterior y hard por la incompatibilidad en las dos ramas.

Vamos a imaginar algo similar en el mundo animal:

Imaginemos ahora que hay una mutación en una parte de los individuos de cierta especie animal que afecta en algún rasgo que mantiene su identidad y no interfiere en la posibilidad de reproducción entre los que la han sufrido y los que no. Este supuesto podría interpretarse como un soft fork. El hard fork se podría comparar con la aparición de dos nuevas especies con rasgos genéticos incompatibles entre si provenientes de una misma especie.

A los humanos, orangutanes, gorilas y chimpancés podríamos clasificarlos como hard fork del código genético de un ancestros común que serán incompatibles para siempre. En cada hard fork aparecen dos nuevas especies de una anterior. Lo mismo que sucede con las monedas, y de donde pueden surgir otras preguntas:

¿Cúal es mejor? ¿Cúal funcionará? Son preguntas difíciles. Siempre cabe la opción de que una especie acabe con la otra y esta se extinta. Siempre sobreviven los más fuertes. Otra opción sería que cada una siga su camino y encuentre su entorno. Como ha sucedido con los orangutanes, los gorilas y los chimpancés. No es que alguno de ellos sea mejor que los demás, cada uno ha encontrado su lugar.

Volviendo a las Criptomonedas, Bitcoin y Bitoin Cash, por ejemplo, pasaron por este proceso. Cada una con una adaptación diferente, podría decirse que el éxito de Bitcoin Cash podría estar en las transacciones pequeñas y rápidas y el de Bitcoin en las grandes y en las que la velocidad no es tan importante.

Si comparamos este tipo de moneda con la fiduciaria de toda la vida, sin software ni nada parecido, podemos ver que a diferencia de ella, la moneda digital cambia. Y si lo hace, como hemos visto, es por nosotros, para adaptarse a los usuarios y a nuestras necesidades. 

1 Comentario

  1. A mi criterio, se ve interesante el manejo de dinero a través de mecanismos virtuales, pero la solidez del Dolar y el Euro son mas que suficientes, por ello, habrá que esperar resultados, el pasado viernes se anuncio una caída muy drástica en Bitcoin, hasta la fecha no se sabe que pasó, solo sabemos que esto puede hacer que que esta criptomoneda se valla a la quiebra, y la pregunta es: existe algun tipo de seguro que cubra esos manejos financieros virtuales? si es si es buena noticia, pero si es no, prepararen se para una virtual bancarrota, saludos.

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