Para sorpresa de los no conocedores, el de las criptomonedas es ya un tema que lleva rodando diez años, aproximadamente. Conforme nació Bitcoin, seguidamente fueron apareciendo muchísimas otras monedas digitales para, finalmente, terminar estructurando lo que hoy es conocido como “el ecosistema cripto”.

Una nueva economía


Este universo de activos digitales sigue estableciendo nuevas formas de intercambiar valor, algo que está revolucionando el panorama financiero a nivel mundial. Poco a poco, las instituciones han ido volteando la mirada hacia Bitcoin, moneda a la que muchos catalogan como un refugio de valor para el futuro, pasando por encima del oro, metal que cumple ahora con dicho papel.

Los países más relevantes del mundo también se han ocupado de las criptomonedas. Hace tan sólo días la ciudad de Osaka sirvió de punto de reunión para los representantes del G20, donde, a la par del calentamiento global y la contaminación de los mares, también se puso sobre la mesa la influencia de las monedas virtuales en la economía actual.

Cambio de actitud


De una opinión opuesta a las criptomonedas, gobiernos e instituciones han ido cambiando de postura, mostrándose progresiva y discretamente a favor. Una de las declaraciones del G20 este año fue que la innovación tecnológica propuesta por las monedas digitales puede ser de gran beneficio para la economía.

El Banco de Pagos Internacionales, BIS, también ha dado un giro al respecto. Según publicación del 30 de junio, su director, el señor Agustín Carstens, comentó al Financial Times que el banco estaba “trabajando en ello”, cuando se le interrogó acerca de la emisión de monedas digitales respaldadas por bancos centrales (CBDC).

En enero de 2018, el CEO de JP Morgan Chase, una de los organismos bancarios más respetados de los Estados Unidos y el más grande de ese país, confesó arrepentirse de haber catalogado a Bitcoin como “fraude”. Aproximadamente un año después, el banco revelaba su proyecto de criptomoneda propia, la JPM Coin, que acaba de comenzar a probar con clientes seleccionados.

criptomonedas JPMorgan Chase

Pero unos de los acontecimientos que ha causado las mayores expectativas recientemente fue el anuncio de Libra, el proyecto de moneda digital que Facebook espera estrenar en 2020, y donde participan actores como MasterCard, Visa, Vodafone, PayPal y Andreessen Horowitz.

Y entonces, ¿qué son las criptomonedas?


Las criptomonedas son activos digitales descentralizados que utilizan funciones criptográficas como uno de los elementos centrales de su funcionamiento. La idea detrás de Bitcoin era crear una moneda que pudiera transferirse electrónicamente con tarifas de transacción bajas, independiente de cualquier autoridad central como los bancos. Los principios libertarios en los que se apoya la creación de Bitcoin, heredados por otras criptomonedas, prometen devolver el control de dinero a las personas.

Para que funcionen, las criptomonedas utilizan lo que se conoce como tecnología de cadena de bloques o blockchain. Blockchain no es más que una base de datos, compuesta por estructuras individuales llamadas bloques que sirven para consolidar las transacciones que ocurren en una red distribuida de monedas digitales.

varias criptomonedas

Las funciones criptográficas se utilizan para unir los bloques de tal manera que es imposible adulterar la información contenida en uno de ellos sin afectar a la base de datos (cadena) completamente. Esto, unido a que sería necesario modificar todas las copias existentes de la blockchain, es lo que le confiere su carácter de “inmutable”. Al utilizar la cadena de bloques, las partes que realizan transacciones entre sí no necesitan revelar sus identidades, y la transacción no necesita ser verificada por un tercero.

Las criptomonedas no son todas iguales


En sus inicios, el objetivo de la cadena de bloques era entregar un registro inmutable de datos que fuera transparente, seguro y confiable. Hoy en día, hay miles de monedas virtuales que se cotizan en bolsas y que son representativas de diversos proyectos. En el ecosistema participan las criptomonedas como tal, los tokens de utilidad, los tokens “de seguridad”, tokens no fungibles (NFTS) y stablecoins o monedas estables.

Bitcoin: la primera y más importante de todas


En el documento técnico de Bitcoin, que salió al público en 2008, se establece como fin ofrecer a las personas un sistema alternativo al de la banca mundial. Allí, Satoshi Nakamoto, seudónimo que usa el autor, sienta las bases para una moneda electrónica descentralizada, segura y no inflacionaria.

Así que, las monedas digitales creadas con el propósito principal de servir como medio de pago alternativo al dinero fiduciario se consideran propiamente criptomonedas.

Las monedas de Bitcoin se producen gracias a la minería, un proceso computacional en el que se resuelve un problema matemático complejo y que permite la verificación de los bloques de una blockchain. Por hallar la respuesta a dicho problema, el propietario del nodo (minero), es decir, la computadora que ejecuta el programa de extracción, recibe un incentivo en bitcoins. Actualmente, un minero obtiene 12,5 bitcoins cada ves que acierta. En el 2020 este incentivo se verá reducido a la mitad.

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En los actuales momentos, Bitcoin sigue siendo la criptomoneda con mayor valor de todas, con un capital de mercado que supera los US$ 200 mil millones de dólares, según el agregador de datos CoinMarketCap. Por otro lado, el mundo sigue sin saber quién es realmente Satoshi Nakamoto, aunque el señor Craig Wright insiste en demostrar que es él, y hasta la fecha no lo ha logrado.

Tokens no fungibles (NFT)


Este es un tipo de token criptográfico que representa algo único. A diferencia de las criptomonedas como Bitcoin y los tokens fungibles, los NFT no pueden ser gastados o emplearse como medio de pago.

Los NFT siguen el estándar de token ERC721 en la cadena de bloques Ethereum. Este tipo de activo se hizo conocido luego de que la aplicación de gatos virtuales coleccionables CryptoKitties hiciera su aparición en esa red y tuviera un éxito tremendo. A partir de allí surgieron proyectos similares de coleccionables digitales basados en tokens no fungibles, como CriptantCrab, CriptoCarz, Etheremon y CryptoPunks.

tokens no fungibles CryptoCarz

Campos como las artes plásticas y los bienes raíces también han visto casos de uso para los tokens no fungibles, además de las varias aplicaciones que tienen en la verificación de la identidad personal.

Tokens utilitarios


Como su nombre lo indica, los tokens utilitarios fueron diseñados con la finalidad de que cumplieran alguna función particular dentro de un determinado ecosistema blockchain y generalmente siguen las especificaciones del estándar ERC20 de la red Ethereum.

Podemos citar el caso de la red Sia, una solución descentralizada de almacenamiento en la nube de igual a igual, que paga a las personas con su token utilitario Siacoin por el alquiler de espacio libre en sus computadoras cuando se adhieren al sistema. Del mismo modo, aquellos que quieran usar el almacenamiento de Sia deben pagar al proveedor del espacio libre de disco usando los tokens Siacoin.

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Otro ejemplo de un token utilitario lo encontramos en Dentacoin. Dentacoin es una iniciativa dirigida especialmente al sector de la salud dental, que propone el empleo del token DCN como medio de pago para los servicios de la industria. El proyecto ya esta respaldado por más de 1.800 profesionales de la odontología y carreras afines que ejercen sus prácticas en Alemania, Bulgaria, China, Canadá, los Países Bajos, Reino Unido y Sudáfrica.

Además de usar el token de Dentacoin para recibir atención dental, las personas pueden obtener ingresos adicionales en DCN a través de las aplicaciones de Dentacoin.

Vigiladas de cerca


En el 2017ocurrió la llamada “explosión de las ICO”, las Ofertas Iniciales de Monedas, eventos en los que nacientes compañías de blockchain recogen fondos denominados usualmente en Ether, el token nativo de Ethereum, mediante la venta de un token utilitario propio a los inversores interesados.

Quizá fue a partir de ese momento cuando las autoridades regulatorias de los Estados Unidos, principalmente, y también de otras latitudes, comenzaron a poner mayor atención a la industria de las criptomonedas. Las estafas estuvieron a la orden del día y se vieron en la necesidad de actuar.

Dado que la gran parte de la actividad cripto se relaciona con operaciones especulativas de tokens en plataformas de intercambio, las startups de blockchain que quieran atender al público norteamericano deberán someterse al escrutinio de la Comisión de Bolsa y Valores, SEC, para poder obtener el permiso correspondiente.

Básicamente, cada nueva empresa del sector que pretenda emitir tokens como parte de una Oferta Inicial de Monedas deberá demostrar ante la Comisión si los mismos son, o no, tokens de inversión, o tokens de “seguridad”, como equivocadamente se les conoce. Y esto nos lleva a nuestra siguiente categoría dentro del mundo de las criptomonedas.

Los (mal llamados) tokens de “seguridad”


En honor a la verdad, en lo relativo al ecosistema de las criptomonedas los tokens de seguridad sencillamente no existen. Es decir, no es adecuado llamar, o traducir la expresión “security token” como token de seguridad.

Para comenzar, los verdaderos tokens de seguridad pertenecen al espacio de los sistemas computacionales de acceso, donde se les utiliza como un dispositivo que permite al usuario autorizado a portarlo demostrar su identidad para fines de autenticación. Pregúntele a Google y se dará cuenta inmediatamente.

En cuanto al vocabulario empleado en el ámbito financiero, la palabra “security” significa valor, bien negociable o participación de inversión, y en nuestro idioma se emplea ese anglicismo corrientemente en el mundillo de las finanzas. De modo que quedan dos opciones: decir “token (otro anglicismo) tipo security”, o usar la expresión “token de inversión”, pero, como ya vimos antes, el concepto de token de seguridad se refiere a otra cosa bastante diferente. Aclarado esto, hablemos ahora sobre los tokens de inversión.

Tokens de inversión


Hablando honestamente, todos los tokens que se han ofrecido en ICOs han sido tokens de inversión, puesto que fueron comprados bajo la promesa de obtener un beneficio económico a futuro, pero el ecosistema cripto fue durante sus inicios un espacio no regulado, “el salvaje oeste” se escuchaba decir, y tanto las compañías como los inversores vieron correr montones de dinero sin ningún tipo de supervisión.

No fue hasta que considerables cantidades de capital comenzaron a fluir hacia las startups de blockchain que los reguladores pusieron su mirada encima de ellas y las cosas comenzaron a ponerse serias. Todo radica en que si un token es calificado como de inversión por parte de la SEC la startup que lo emite debe registrarlo como bien negociable, además de proporcionar a los reguladores información sobre los bienes que posee, la gestión de la empresa y someterse a auditorías financieras externas.

Comisión de Bolsa y Valores

Ninguna de estas empresas quiere divulgar sus cuentas, y generalmente se establecen en lugares donde la legislación local las favorezca, los llamados paraísos de blockchain. Las que decidan operar en los Estados Unidos deberán enfrentarse a la SEC y convencerlos de que sus tokens no son de inversión, a fin de mantener su información interna a salvo.

Según la Comisión, cualquier token que no sea capaz de superar la prueba de Howey es candidato firme para ser calificado como inversión, o valor. Si es así, entonces representa la propiedad legal de un activo digital o físico y están relacionados con el crecimiento de la compañía emisora.

Para saber más sobre las ICO y la prueba de Howey, vea:

SEC señala ruta para las ICO mediante publicación de marco de trabajo

Aquí nacen los tokens de inversión


Un excelente ejemplo de plataformas para la creación tokens de inversión lo tenemos en Polymath, una compañía que tiene como objetivo simplificar el proceso legal de creación y venta de este tipo de activos digitales, lo que permite que miles de millones de dólares en valores migren a blockchain.

Polymath se promociona a sí misma como la equivalencia de Ethereum en lo que a tokens de inversión se refiere; “como hizo Ethereum con los tokens, así hará Polymath con los valores”, afirman. La compañía tiene su propio estándar de token ST20, que es una extensión del estándar ERC20 de Ethereum, pero se diferencia del mismo en su capacidad para restringir las transferencias de tokens en la blockchain. Esto garantiza que los emisores de tokens de inversión puedan mantener el cumplimiento normativo.

Lo que hace Polymath es servir como un espacio donde intervienen emisores de tokens de inversión, desarrolladores de contratos inteligentes, inversores acreditados que desean participar en el ecosistema cripto, proveedores de KYC, quienes se encargan de la verificación de los inversores y un equipo legal que supervisa la parte de cumplimiento.

polymath

Otra iniciativa que irrumpió recientemente en este sector de las criptomonedas fue tZero, una firma patrocinada por el gigante de las ventas al detal Overstock, con la ambiciosa visión de ser la versión de Wall Street en el comercio de tokens de inversión. La plataforma tZero será el primer intercambio para tokens de inversión en operar bajo la aprobación de la SEC. La STO, u Oferta de Tokens de Inversión de tZero logró recaudar unos US$ 134 millones en 2018.

Podemos mencionar también a:

• Securitize, una startup de blockchain que facilita la conversión de empresas, fondos y activos reales en bienes tokenizados.

• Harbour, que utiliza un sistema de tokens regulados (R-token) ejecutado en la red de Ethereum para la transferencia de valor con la aprobación de supervisores autorizados.

Swarm, una plataforma que opera bajo el estándar SRC20, que permite tokenizar una amplia variedad de activos, como bienes inmuebles, materias primas y otros. Su token nativo es el SWM.

Monedas estables o Stablecoins


Las stablecoins, o monedas estables, son activos digitales exactamente iguales en naturaleza a las criptomonedas ordinarias. Lo que diferencia a las stablecoins del resto de las monedas digitales es la propiedad de mantener su valor en el tiempo.

En general, el principal rasgo de las criptomonedas es su volatilidad; en un momento Bitcoin llega a US$ 10.000, horas después sube hasta los US$ 13.000 y en minutos llega a perder dos mil dólares de su precio. Debido a esto, la adopción de las monedas virtuales como medio de pago sigue estando lejos, pero en ello radica su atractivo central para los inversores. Un tipo de activo tan volátil es ideal para especular, y las enormes sumas que se mueven en los intercambios de criptomonedas así lo demuestran.

Las monedas estables logran mantenerse firmes ante la volatilidad gracias a su asociación con otro activo, como el dinero fiduciario, por ejemplo. De esta forma logran conservar su precio y ofrecer lo mejor de ambos mundos; la transparencia, privacidad y ausencia de control central de las criptomonedas ordinarias más la estabilidad de los bienes a los que su valor queda ligado.

Diversos tipos


Hay cuatro clases de monedas estables, según sea su colateral o el bien que la respalda. Están las asociadas con dinero tradicional, como el dólar norteamericano o el euro, y las ligadas a materias primas o mercancías, como el petróleo, metales y otros. Tenemos además aquellas cuyo valor está asociado al de otras criptomonedas y, finalmente, las que no poseen ningún activo como colateral.

Ligadas a monedas fiduciarias


La stablecoin más conocida es Tether (USDT), que comenzó en 2015. Es una moneda estable con garantía fíat, lo que significa que está respaldada por el dólar estadounidense en una proporción de 1: 1. A lo largo del año pasado, hubo una gran controversia alrededor de Tether, ya que algunos informes sugieren que Bitfinex, un intercambio de criptomonedas que está detrás de la stablecoin, la había estado utilizando para manipular los mercados.

Otro ejemplo de una moneda estable es el dólar Gemini (GUSD), que es una stablecoin regulada. Se basa en la red Ethereum y se basa en el estándar de token ERC20, y está respaldado por el dólar estadounidense en una proporción de 1: 1.

Criptomonedas 101: para comenzar con buen pie, esto es lo que necesitas saber

Paxos Standard (PAX) también está anclada al dólar norteamericano en la misma proporción. PAX y el dólar Gemini se convirtieron en septiembre de 2018 en las primeras criptomonedas estables en ser aprobadas por el Departamento de Servicios Financieros del estado de Nueva York, en los Estados Unidos.

No puede quedar fuera de mención la segunda moneda estable por capitalización de mercado, TrueUSD, que ocupa actualmente el puesto 38 de la clasificación. En realidad, TrueUSD es soló una de las monedas estables promovidas por TrustToken, una startup de blockchain fundada en 2017 y establecida en San Francisco, California.

Además de TrueUSD, TrustToken ofrece las siguientes monedas estables: TrueCAD, ligada a dólar de Canadá; TrueGBP, anclada a la libra esterlina; TrueAUD, una stablecoin que va 1:1 con el dólar australiano y TrueHKD, cuyo valor se asocia al del dólar de Hong Kong.

Criptos asociadas a otras criptos


Las monedas estables cripto-colateralizadas son aquellas que están vinculadas a las reservas de otras criptomonedas. Mantienen su proporción de uno a uno a través de una garantía adicional. La ventaja que ofrecen este tipo de monedas estables respecto a las anteriores es su descentralización,

Por ejemplo, Dai, creada por la compañía de blockchain MakerDAO, es un ejemplo de una criptomoneda respaldada por otra. Está vinculada al dólar estadounidense y es respaldada también por Ethereum. El mecanismo que mantiene estable el precio de Dai está basado en un sistema de préstamos gestionados mediante contratos inteligentes, donde intervienen también los propietarios de tokens MKR.

BitUSD es otro token cripto-colateralizado, que es respaldado por BTS, el token nativo de BitShares. BitShares tiene su propio término para las monedas estables ligadas a diferentes tipos de activos, y las llama SmartCoins. En la definición de BitUSD como stablecoin (o smartcoin) interviene el concepto de los contratos por diferencia, que darían estabilidad a BitUSD mediante el cumplimiento de ciertas reglas de mercado.

Criptomonedas y materias primas


Como tercera categoría encontramos a las monedas cuya estabilidad deriva de su asociación a materias primas como el petróleo, o a las reservas de metales preciosos u otros materiales muy valorados en ciertas industrias.

Entre las más conocidas está la moneda virtual Digix Gold (DGX), una stablecoin que está respaldada por barras de oro. El token Digix se ejecuta en la cadena de bloques Ethereum y cada DGX tiene valor equivalente al de un gramo del metal.

Las barras que constituyen la reserva de Digix Gold están bajo resguardo en una bóveda de Singapur; quien lo desee, puede acercarse hasta allá y canjear sus tokens DGX por la cantidad respectiva de oro físico. Si la correlación DGX/oro es cierta, en la bóveda descansan 111 kilogramos de este metal precioso, correspondientes a los 111 mil tokens DGX que están en existencia.

Tiberius es también una criptomoneda estable ligada a metales valiosos. La cesta a la que se encuentra asociada Tiberius Coin (TCX) está compuesta por siete minerales altamente demandados en la industria tecnológica. Platino, oro, cobre, cobalto, estaño, níquel y aluminio son metales que jugarán un rol importante en el desarrollo de los viajes espaciales y el transporte terrestre, sobre todo en la configuración de baterías para la próxima generación de automóviles eléctricos y la primera de vehículos autoconducidos.

criptomonedas Tiberius

Estables sin colateral


La primera pregunta que surge al hablar de stablecoins sin colateral es ¿cómo se mantiene estable su precio sin estar respaldadas por algo? Bueno, no sería el primer caso en el que una moneda sin respaldo sigue conservando su valor.

El dólar de los Estados Unidos hace décadas que dejó de depender del oro, y continúa siendo la moneda con la que efectúa el mayor volumen diario del comercio mundial. Las personas siguen creyendo en el valor del dólar, y es por esta fe en una moneda determinada que el dinero tradicional es llamado dinero fíat o fiduciario.

Los sistemas de stablecoins no respaldadas emplean un modelo algorítmico para controlar la provisión de monedas. Cuando la demanda de tokens se incrementa, el sistema pone más monedas en circulación para devolver el precio a su valor normal; si el precio disminuye mucho, entonces cierta cantidad de monedas son sacadas del mercado (recompradas) para reducir el circulante y crear el efecto contrario.

Las monedas estables sin respaldo son la forma más independiente y descentralizada de stablecoins hasta la fecha. Al no depender del valor o la existencia de alguna moneda o bien tangible, este tipo de activos digitales podría sobrevivir al colapso de los mercados y hasta del dinero fiduciario como el dólar.

Un ejemplo reciente ha demostrado, sin embargo, que este tipo de modelos no es sostenible con facilidad; hablamos del fallido caso de Basis, una stablecoin no colateralizada que cerró operaciones en diciembre de 2018. Una moneda estable que entra en esta clasificación es CarbonUSD, que emplea un sistema híbrido donde participan la gobernanza algorítmica y el dinero fíat.

Entrando con buen pie


Las criptomonedas son una innovación tecnológica muy reciente, y es ahora, cuando han transcurrido diez años desde que Bitcoin se dio a conocer, que las personas comienzan a escuchar más sobre ellas, y aunque existen miles de monedas digitales en el ecosistema, es Bitcoin quien sigue siendo protagonista de los mayores titulares, por el retorno tan alto que ha producido en su tiempo de existencia y su volatilidad, que afecta todos los demás activos de su tipo.

Después de esta breve introducción a las monedas virtuales, el lector podrá participar con confianza en cualquier conversación de no conocedores donde el tema salga a relucir. Cuando escuche la pregunta ¿quién sabe algo sobre criptomonedas? será su oportunidad de levantar la mano para explicar a otros lo que aprendió aquí, ayudándoles también a entrar con buen pie en el cambiante y siempre interesante espacio de las criptos.