La información siempre ha sido algo valioso en la sociedad. Ha definido personas y decidido el futuro de muchos. Tener información muchas veces significa tener poder. Tener conocimiento de algo puede llevarnos a oportunidades que otros no tendrán. Hay quienes afirman que “la sabiduría es mejor que el oro”.

Pero, ¿se han parado a pensar cómo se transmite? ¿A cuánta gente llega lo qué decimos?

Antiguamente, la televisión, la radio y los periódicos era la mejor manera de hacer con que la información llegase a la población. No obstante, todos sabemos que ese método es limitado cuando queremos que nuestra información llegue a un grupo demográfico específico.

Con el mundo en plena evolución acelerada, eso se ha quedado en segundo plano. Hoy la información se difunde principalmente por plataformas en linea. Deben haber oído hablar e incluso utilicen varias de ellas. Facebook o Twitter son algunos ejemplos, pero hay muchas. Estas redes sociales nos dan la posibilidad de compartir información e informarnos sobre productos, servicios y eventos específicamente con nuestro mercado objetivo, ya sea por su edad, ubicación, estado civil o intereses.

Pero, como dice el refrán, las cosas buenas nunca cambian y es que un método usado desde siempre y posiblemente para siempre es el popular “boca a boca”.  Probablemente, sea la forma más efectiva de compartir información valiosa. Escuchar y confiar en lo que una persona próxima nos dice es algo habitual.

¿Existen problemas en todo esto?

Sin duda alguna. Un grandísimo problema al que nos enfrentamos, en este y otros ámbitos es la centralización. La peste del siglo XXI. Las plataformas utilizadas hoy en día para compartir información nos proporciona información controlada, en gran medida por autoridades centralizadas que actúan como intermediarios entre las personas que intentan compartir información y los propios usuarios.

Los gigantes tecnológicos tienen un poder enorme. Facebook, Google y Youtube, por ejemplo, tienen control total sobre qué anuncios, páginas, eventos y productos vemos.

Ya hay quienes se han dado cuenta de cómo nos manipulan. La influencia que tienen sobre nosotros les da el poder de escoger lo que ha de gustarnos, lo que está bien y lo que no lo está, etc. Tienen un potencial increíblemente capaz de distorsionar drásticamente nuestra visión del mundo. Y ese poder puede ser terriblemente peligroso si cae en manos equivocadas.

La publicidad paga es uno de los métodos más populares utilizados por las empresas. Cuando necesitan hacer publicidad de sus productos o servicios es el primer recurso al que recurren.

Para que puedan hacerse una idea del gran monopolio existente en la industria publicitaria, el siguiente informe de 2017 muestra que el 42,2 % (más de 35 mil millones de dólares) del gasto en publicidad digital de EEUU fue a Google y el 20,9 % a Facebook (más de 17,4 mil millones de dólares).

Otro aspecto a destacar es que con bastante frecuencia, todos los beneficios que esta publicidad supone se queda en las plataformas, los que comparten y hacen que publicitarse en ellas tenga valor, es decir, los usuarios no reciben nada por ello.

Solución blockchain

Como han visto en noticias anteriores, la tecnología blockchain no se limita a Bitcoin y las altcoin. Va mucho más allá. Han surgido muchas startup con ideas innovadoras y aparentemente muy prometedoras.

La que os presento hoy es 2Key, se trata de una empresa que tiene el objetivo de hacer desaparecer a los intermediarios y recompensar a los usuarios por compartir el contenido que consideren valioso e interesante.

Para poder llevar esto adelante, esta Red de Referencia Global (GRN) descentralizada utiliza tecnología de incentivos que reconoce el valor de cada acción y recompensa a sus usuarios por su participación.

Esto viene con muchos beneficios. Gracias a esta plataforma los mejores contenidos serán realmente reconocidos. Se elevarán frente a los demás y serán más compartidos, con lo cual recibirán más exposición. Por otro lado, los usuarios se sentirán incentivados a a dedicar más tiempo y esfuerzo a lo que eligen compartir con los demás.

Esta tecnología está diseñada especialmente para hacer uso de los smart contracts. No hay requisitos de impresión fina o de integración. Toda la cadena será recompensada.

Tal vez, lo mejor que esta tecnología nos aportará sea la descentralización. Lo que significa que los usuarios tendrán control total sobre qué contenido se comparte, haciendo innecesario y eliminando a los intermediarios.

Se espera que, puesto que fomenta acciones dirigidas más directamente por personas reales que saben lo que les gusta a ellos y a sus amigos, en lugar de un algoritmo computarizado, 2Key hará que el proceso de compartir contenido sea más natural, justo como debería ser.

Es posible que, del mismo modo que ha sucedido con todos los grandes cambios tecnológicos que ha habido, este nuevo sistema de intercambio de información tarde un tiempo en hacerse su lugar en la sociedad. Aún así, viendo todo lo que aporta y de lo que nos libra, parece que puede tener éxito, tal vez solo haya que esperar.

Hay que preguntarse, ¿cómo van a tomarse esta situación los gigantes tecnológicos actuales?