No se puede hablar de criptomonedas sino se habla de la tecnología que la compone, la criptografía; y no se puede hablar de la criptografía sin hablar de la Blockchain, y no se puede hablar de tecnologías disruptivas sino se habla de 5G, de la IA, y de la IoT.

Puedes ver más de nuestros artículos respecto a la tecnología 5G, en nuestro link.

Todas estas nuevas tecnologías son prácticamente nuevas y todas van de la mano con la misión de impulsar a la raza humana al siguiente nivel de la escala evolutiva.

Desde los primeros días de la Revolución digital en la década de 1950, se ha creado una amplia gama de tecnologías innovadoras. A pesar de estar inicialmente restringido a unos pocos individuos, la industria se desarrolló muy rápidamente, y la mayoría de las tecnologías novedosas se hicieron cada vez más amplias y accesibles.

La convergencia de los diversos tipos de dispositivos innovadores como los chips RFID, los sensores e Internet y su mayor accesibilidad finalmente dieron origen al concepto del Internet de las cosas (IoT). La tecnología IoT marca un cambio significativo en la era de la computación, permitiendo que en la actualidad se conecten más de una computadora a través de Internet.

La historia de la IoT:


El primer uso conocido del IoT fue en MIT, donde los estudiantes universitarios usaban sensores baratos para monitorear y reabastecer su máquina dispensadora de cola. Se avanzó más hacia lo que hoy conocemos como IoT alrededor de 1994 cuando un artículo de Reza Raji propuso la idea de mover paquetes de datos para automatizar hogares y fábricas.

Alrededor de la década de 1990, Microsoft y otras compañías de tecnología comenzaron a experimentar con ideas similares y, a partir del año 2002, muchos medios de comunicación comenzaron a investigar los verdaderos avances de la IoT, como el uso de dispositivos inteligentes conectados entre sí mientras estaban vinculados a un sistema de información de monitoreo central.

No obstante, muchos consideran que el año 2008 fue el año oficial de nacimiento de la industria de IoT, cuando había más dispositivos electrónicos conectados a Internet que personas vivas en la tierra.

¿Cómo funciona la IoT?:


La tecnología IoT es, en pocas palabras la inter conexión de múltiples dispositivos y objetos físicos, y generalmente consiste en una red de sensores y dispositivos no informáticos que se comunican con computadoras y dispositivos a través del Internet.

Esto puede incluir el uso de termostatos, monitores de ritmo cardíaco, rociadores y sistemas de seguridad para el hogar.

Las innovaciones de la tecnología IoT permiten la monitorización remota, el control, la automatización y la verificación del estado de una amplia gama de dispositivos, y sensores que se pueden utilizar en hogares inteligentes y autos que conducen por sí mismos.

El Internet of Things para el uso personal y/o domestico:


La tecnología IoT se puede implementar de muchas maneras diferentes para uso personal y doméstico. Los ejemplos comunes se relacionan con el concepto de automatización del hogar, donde se pueden emplear varios dispositivos para monitorear y controlar el uso de luces, aires acondicionados, calentadores e incluso sistemas de seguridad desde el alcance de nuestras manos, todo a un toque de distancia.

Estos dispositivos también pueden conectarse a otros elementos personales, como relojes inteligentes y teléfonos inteligentes, o también a Smart hubs dedicados que están diseñados para conectar diferentes productos domésticos inteligentes como televisores inteligentes y refrigeradores a un solo dispositivo como tu teléfono móvil.

Los hogares automatizados también tienen el potencial de mejorar significativamente la calidad de vida de los adultos mayores y las personas con discapacidades, al proporcionarles tecnología de asistencia, especialmente para aquellos con limitaciones de visión, audición o movilidad.

Esto puede incluir el uso de sensores en tiempo real que advierten a los miembros de la familia cuando la frecuencia cardíaca de sus parientes es anormal o cuando experimentan una caída.

Otro ejemplo interesante es el uso de camas inteligentes para detectar si una cama está ocupada o no, y algunos hospitales ya las están probando para rastrear cuándo los pacientes abandonan sus habitaciones.

La IoT para el uso comercial e Industrial:


Algunos ejemplos de casos de uso industrial pueden incluir el uso de sensores para rastrear las condiciones ambientales, como la temperatura, la humedad, la presión del aire y la calidad de este.

Este tipo de tecnología es conocido como el Industrial Internet of Things (IIoT).

Los agricultores también pueden usar dispositivos  IoT para rastrear cuando su ganado se está quedando sin agua o alimentos, o por fabricantes para saber cuándo un producto importante está a punto de agotarse. Incluso podrían configurar máquinas automatizadas para ordenar más de ese producto cuando el suministro está por debajo de un cierto umbral.

Las limitaciones:


No todo es color de rosas, el Internet de las cosas trae muchas innovaciones interesantes y ciertamente está aquí para quedarse.

Sin embargo, en lo que respecta a sus limitaciones, un problema en el uso de los sistemas de IoT para empresas y hogares es el mayor número de dispositivos que se deben monitorear y conectar, y muchos de ellos pueden depender de la conexión a Internet, y es aquí donde entra la tecnología de la red 5G, como hemos expresado anteriormente en nuestro portal.

Si la implementación no es lo suficientemente adecuada, es posible que las empresas y los propietarios de estos hogares inteligentes tengan que acceder a varias aplicaciones diferentes para monitorear sus múltiples dispositivos. Esto haría que la IoT consumiera más tiempo y fuera menos atractivo para los clientes potenciales.

Por esta razón, algunas gigantes de la tecnología como Apple y Lenovo, han creado aplicaciones que permiten controlar los dispositivos en el entorno iOS, incluso mediante el uso de comandos de voz.

Otras plataformas de IoT trabajan alrededor de hubs que son independientes del acceso a Internet o WiFi. Ejemplos de estos son Echo de Amazon y SmartThings Hub de Samsung.

Por lo tanto, la IoT funciona cuando los dispositivos están conectados a un sensor, que a menudo está conectado a Internet o a otro receptor WiFi, lo que permite el control central, la programación y el monitoreo.

La IoT y las criptomonedas:


Es probable que muchos sistemas de IoT dependan de micro transacciones financieras entre objetos digitales, y esto requerirá que los dispositivos de IoT estén conectados de una manera que permita la economía llamada de machine to machine (M2M), que es básicamente el intercambio de dinero entre dispositivos no humanos.

En tal contexto, existe una demanda creciente de tokens compatibles con IoT, y las criptomonedas son sin duda una alternativa más que viable para esta disyuntiva.

Al principio, muchos creían que la propia Blockchain sería el marco básico para la economía M2M, ya que es adecuada para micro pagos y se usa ampliamente en el cripto ecosistema.

Sin embargo, muchas redes de cadenas de bloques tienen un rendimiento limitado en cuanto al número de transacciones por segundo que pueden manejar.

Esto significa que la mayoría de las implementaciones de Proof of Work (PoW) y Proof of Stake (PoS), en la cadena presentan actualmente un potencial limitado de escalabilidad, lo que las hace inadecuadas para procesar las micro transacciones M2M a gran escala necesarias para el funcionamiento de miles de millones de dispositivos IoT.

No obstante, vale la pena mencionar que muchos proyectos basados en la Blockchain están trabajando hacia soluciones de escalabilidad, como la Lightning Network de Bitcoin y Plasma en Ethereum.

IOTA:


IOTA (Internet of Things Application), es un cripto proyecto que está muy enfocado en soluciones de IoT y apunta a ser la columna vertebral de la economía emergente de M2M.

Es un protocolo de libro mayor distribuido de código abierto que, a diferencia de Bitcoin las demás altcoins, no requiere que los mineros verifiquen las transacciones. IOTA no se basa en una red Blockchain, sino en un flujo de transacciones interconectadas, a las que llaman tangle.

El tangle, consiste en una red donde las transacciones pueden ser verificadas directamente por los usuarios que las solicitan, siempre y cuando completen otras dos transacciones de antemano. El límite de transacciones por segundo que se pueden procesar está directamente relacionado con el número de usuarios en la red.

Vale la pena destacar que IOTA es una criptomoneda compleja y altamente experimental y la única que utiliza una arquitectura de tangle. Se han reportado muchos problemas técnicos, y la estructura de tangle aún necesita probar su eficiencia.

Aún así, el proyecto trajo algunos conceptos interesantes e innovadores, y si los desarrolladores logran superar las limitaciones potenciales, puede ser adecuado para la economía de IoT y M2M.

Conclusión:


El Internet de las cosas (IoT) eventualmente permitirá la automatización, supervisión y control de dispositivos en una escala masiva, lo que sin duda mejorará nuestras vidas diarias y aumentará la eficiencia de muchas industrias.

Hay una buena posibilidad de que las criptomonedas sean parte de la revolución de la IoT, y viceversa, que sirvan como dinero digital para las micro transacciones y la economía M2M.

Actualmente, hay un número limitado de proyectos de criptomoneda dirigidos a la industria de IoT, como IOTA y IOST pero es probable que veamos muchos más en un futuro próximo, ya que la tecnología continúa avanzando a un ritmo acelerado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.