Blockchain puede acabar con las ineficaces y aprovechadoras ONGs

Muchas personas destinan dinero a caridad, no obstante, el destino de este dinero es dudoso y, en la mayoría de los casos, no llega a manos de los necesitados. Una vez más blockchain parece ser la solución.

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Hablar sobre acabar con las organizaciones caritativas puede sonar alarmante e inmoral. No obstante, son muchas las evidencias que sugieren que es lo que debería hacerse. Las grandes organizaciones que conocemos y en las que confiamos para hacer llegar recursos que ofrecemos para personas necesitadas en países subdesarrollados son famosamente ineficaces en el mejor de los casos y oportunistas y aprovechadoras en el peor.

Una vez más blockchain llega para derrotar esta realidad, han surgido proyectos que utilizan blockchains públicas para reemplazar a las organizaciones benéficas modernas y obtener beneficios a través de la transparencia y la eficacia.

No obstante, centrémonos primero en el problema que enfrentamos frente a las organizaciones no gubernamentales (ONG).

Según un reporte realizado por Finance Magnates, las principales preocupaciones con este tema tienen que ver con los honorarios cobrados por las transacciones al momento de realizar la donación, la corrupción por parte de los intermediarios que administran los fondos y la falta de rendición de cuentas dentro de las organizaciones no gubernamentales.

Un modelo de recaudación de fondos muy utilizado:

Inscripción en una orden de débito directo con una organización caritativa

Un método bastante utilizado en Europa y otros lugares para recaudar fondos para la caridad es la inscripción en un recaudador de fondos al que se le efectúa un débito directo mensual a la caridad en cuestión. No obstante, este método es conocido también como atraco de caridad y los recaudadores de fondos que realizan este trabajo son muy comentados y frustrantes. La mayor parte de las veces, estos agentes no trabajan para una organización benéfica en concreto, sino que trabajan para una empresa en subcontratación que a su vez trabaja para otras organizaciones benéficas. Y, como pueden estar imaginando, estás cobran por sus servicios. Estas compañías cobran comisiones, que es lo que las motiva a recopilar firmas de débito directo e incluso memorizar scripts sobre las objeciones superadas.

Cuando usted acepta participar de esta forma y se inscribe en una de estas organizaciones benéficas, la persona que obtuvo su firma generalmente recibe un bono de comisión, generalmente entre 50 y 100 € (súmele aproximadamente un 14% a la cantidad en dólares). Es decir que, si aceptó 5 € al mes, pasará entre uno y dos años pagando apenas el bono que la compañía recibe. Con lo cual, ¿puede decirse que está contribuyendo con la caridad? Usted decide. No obstante, sepa que la propia empresa de outsourcing cobra a la organización benéfica en cuestión alrededor de € 100 por cada firma. Así que durante los dos primeros años de contribución ya sabe que las personas necesitadas que aguardan por su ayuda no verán ni un euro del dinero que “les envías” cada mes.

Donaciones que nunca llegan

Pero, tampoco piense que después de dos años el 100% de su aportación se destinará por fin a lo que usted desearía. Aproximadamente un 35% se destinará a “costes administrativos”, el 65% restante se espera que se destine a misiones caritativas. No obstante, se sabe que ni siempre estas misiones son efectivas.

Por ejemplo, la Cruz Roja, la conocida organización benéfica realizó una enorme campaña de recaudación de fondos después de que los terremotos devastaron la isla de Haití. La Cruz Roja consiguió recaudar 500 millones de dólares para ayudar a reconstruir las casas de los desplazados. Posteriormente se ha sabido cuántas casas permanentes construyeron con el capital recaudado, apenas 6. Lo que significa que en uno de los países más pobres del mundo cada casa costo en media 83 millones de dólares. Lamentablemente, los 500 millones de dólares no han servido para darles un nuevo hogar a las víctimas de la catástrofe. A pesar de ello hay que mencionar que la Cruz Roja realizó numerosas misiones diferentes en Haití durante ese período de tiempo.

La Cruz Roja es apenas un ejemplo de entre otras organizaciones que podrían mencionarse también. No obstante, ya es suficiente a modo de ejemplo para resaltar lo que está sucediendo.

Dudas entre los donantes

Esto deja más que clara la falta de transparencia en la estructura actual de estas organizaciones sin ánimo de lucro. Además de que en algunos países, la condición de estas organizaciones se traduce en deducciones de impuestos. En muchas ocasiones podría decirse que esto ha supuesto un negocio redondo para quienes dirigen estas instituciones. Y ha llevado a que personas a las que les gustaría participar en la ayuda a personas necesitadas, no lo hagan por dudar de que sus aportaciones lleguen a manos de estas personas. También encontramos aquellos que lo hacen con la esperanza de que así sea, y se quedan con la inquietud de cómo su dinero se gasta en realidad.

La corrupción es una realidad

La corrupción es algo histórico y global. Diariamente se ve corrupción, no solo en grandes empresas, organizaciones o gobiernos, muchos ciudadanos también la practican. No obstante, no podemos comparar aquel que se lleva el bolígrafo de la empresa para casa, con aquel que roba el dinero que pagaría la comida del mes para una ciudad que no come desde hace días, o se ha quedado sin casas a causa de una catástrofe, aunque ambas acciones sean incorrectas.

A pesar de todo, y ante la falta de alternativas al sistema actual de donaciones, las personas se han mantenido firmes en su deseo de contribuir con las causas nobles. Un informe realizado por Fidelity Charitable, el segundo mayor fondo de Estados Unidos, revela que tan solo en 2016, las personas destinaron 796 millones de dólares en activos no públicos a las organizaciones benéficas.

Blockchain es claramente la solución para muchas industrias

El potencial de la tecnología blockchain es indiscutible. Es capaz de transformar una inmensa cantidad de aplicaciones y servicios de nuestra vida diaria. No es por nada que muchísimas empresas de capital privado, entidades financieras e incluso gobierno están invirtiendo en esta tecnología para optimizar sus sistemas de operatividad a fin de mantenerse competitivas frente a las demás.

En Bitcoin.es hemos hablado sobre bastantes empresas, entidades financieras y gobiernos que ya han implantado soluciones blockchain o que están trabajando en ello. Algunas de ellas son IBM, Microsoft, Telefónica, Walmart, entre muchas otras. Las soluciones de estas compañías se centran en ámbitos muy diferentes de la vida cotidiana, desde mejoras operativas hasta soluciones para la protección del planeta.

Al hablar de blockchain también se habla de seguridad. El estratega técnico de la compañía de software y soluciones empresariales Synopsys, Travis Biehn, reveló que la tecnología blockchain no apenas permite registrar las transacciones financieras, sino también controlar la comunicación entre redes, dispositivos de Internet of Things (IoT) y evitar los problemas de software de las cadenas de suministro.

Y, sobre esto último, varias compañías están centrando sus investigaciones en la blockchain. Por ejemplo, IBM está trabajando en mejoras y eficiencia operativa en áreas como las transacciones financieras entre los participantes del ecosistemas automobilístico y la autenticación del acceso a los automóviles, entre otros, para que todo el proceso sea más transparente. Esta misma compañía se ha asociado con un gran número de compañías para desarrollar soluciones blockchain para diversas áreas.

Blockchain entre las organizaciones benéficas

Sabiendo esto, es fácil pensar que la tecnología blockchain pueda facilitar un registro más limpio de todo lo que ocurre durante un proceso de donaciones. Un informe publicado por The Charities Aid Foundationanaliza cómo esta tecnología afectará la manera en que las organizaciones benéficas recaudan dinero.

Según el informe, el ecosistema de la blockchain puede modificar la forma en que los fondos abordan los problemas sociales. Y, muestra las razones por las que las ONG deberían y podrán implementar esta tecnología:

  • Transparencia. Blockchain representa un “ledger o libro mayor distribuido” al que cualquiera puede acceder para verlo. Con lo cual, cualquier sistema que haga uso de este es totalmente transparente. Gracias a las criptomonedas, que son un activo único y que no puede ser remplazado por otro, los donantes pueden rastrear su donación hasta llegar a su destino.
  • Costes de transacción reducidos. Las blockchain se mantienen gracias a sus usuarios, los terceros no entran para nada. Con lo cual, los bancos, abogados y organismos gubernamentales se mantienen al margen y con ello los costes de estos.
  • Confianza. Con la eliminación de terceros se consigue que las transacciones sean totalmente abiertas y así la confianza de los usuarios aumenta.
  • Fusión de lo físico y lo digital. La tecnología Blockchain ofrece una manera de representar cualquier activo, tangible o no, en el mundo digital. Esto hace posible que el estado de la propiedad pueda ser identificado en cualquier momento mientras que está completamente integrado con los mecanismos digitales de pago.

Donaciones mediante organizaciones benéficas basadas blockchain

Como se ha visto en innumerables ocasiones, un libro común de contabilidad esta sujeto a actos corruptos dentro de una fundación de caridad. Con la blockchain, cada euro que usted done a una institución de caridad podrá ser rastreado con su smartphone hasta llegar a su destinatario final. Así lo afirma Alex Tapscott, co-autor del libro Blockchain Revolution.

Ya existen varias organizaciones benéficas como GiveCrypto.org , BitGive Foundation y Alice SI. Estas instituciones facilitan donaciones caritativas a lugares necesitados con criptomonedas. Como ya hemos comentado, han suprimido el papel del intermediario. Pero, lo más importante es que la transacción se puede rastrear a través de la cadena de bloques pública. Ya es posible ver los fondos y saber para qué se usan.

La Fundación BitGive, se describe a sí misma como la primera organización sin fines de lucro Bitcoin en el mundo. Y junto a otras organizaciones de este tipo aprovecha el potencial de blockchain para gestionar transacciones más rápidas, baratas y seguras.

BitGive ha establecido una plataforma de seguimiento llamada GiveTrack , que utilizará los registros de transacciones de la cadena de bloques para proporcionar a los usuarios comentarios detallados sobre para qué se usó el dinero, dónde y cuándo se usó, y cuáles fueron los efectos posteriores en un período de tiempo. En marzo anunció que habían logrado recaudar US$ 11 mil en donaciones y que se destinaron a construir un pozo de agua para una escuela de niñas en Kenia, África.

La cruz Roja Americana ya acepta donaciones en bitcoin y es probable que poco a poco una tras otra empiecen a aceptar pagos con criptomonedas.