Iota es una criptomoneda que se destaca por sus diferencias con las demás. No utiliza una blockchain común, sino que se basa en el sistema “Tangle ledger” (Libro mayor de Tangle). Se trata de un tipo de protocolo software que se opone a la blockchain y se encaja perfectamente con el Internet of Things (IOT).

Esta plataforma, como la gran mayoría, invierte en innovación. Su equipo trabaja continuamente para mantener la plataforma competente y en destaque. Para ello, es necesario la toma de decisiones que guían el rumbo y la calidad del proyecto. IOTA nos ha presentado su última y poderosa innovación: IOTA Area Codes (IACs).

Esta último estándar de la plataforma permite etiquetar geográficamente las transacciones que se realizan en la plataforma. La herramienta que se traduce como Códigos de Área, permitirá que cualquier usuario IOTA pueda marcar sus transacciones en cualquier punto del planeta. Además, los desarrolladores tendrán la opción de crear aplicaciones en las que también se puedan marcar o que su funcionamiento tenga relación con las ubicaciones.

En resumen los IAC son códigos de ubicación cortos que pueden ser usados para etiquetar y recuperar transacciones IOTA relacionadas con ubicaciones específicas.

Funcionamiento del IOTA Area Codes

Iota en sus transacciones además de tokens permite el envío de información. Por lo tanto, la transacción puede contener el activo junto con datos de geolocalización que son fácilmente recuperables.

Es decir, que si por ejemplo un usuario decide buscar una transacción o ubicación específica, recibirá una respuesta relacionada con esa ubicación que podría ser un mensaje, una fotografía o un enlace web, entre otras cosas. De esta forma, se vuelve imposible identificar fácilmente las transacciones que se relacionan con áreas geográficas.

Se pueden ver la etiqueta de las transacciones en un mapa, en el que cada pin representa una transacción. No obstante, esto es apenas una pequeña parte de las posibilidades. Estas etiquetas podrían servir para mucho más que para señalar una simple ubicación. Podrían servir para que los dispositivos programados o autónomos se guiasen por ellas para saber cómo comportarse. Es decir, que las ubicaciones podrían servir como sensores para dispositivos que utilizan el ‘Internet of things’.

Si ya parece un gran avance, el hecho de que el IAC sea mucho más preciso que los Open Location Codes, el estándar en el que se basa IAC, aún hace que sea superior. Ahora, las ubicaciones se pueden compartir con más precisión y que el acceso a ellas sea aún mejor.

Empieza con la DEMO

Ya está disponible la demo del sistema. Con ella puede crear transacciones etiquetadas geográficamente, publicar mensajes y consultas transacciones existentes. Este sistema permite además ver las transacciones etiquetadas geográficamente que se van realizando a tiempo real. Como Demo, las transacciones no se realizan junto con las transacciones reales de IOTA, sino que se ejecutan en su devnet.

Conceptos complementarios