¿Qué es Ripple?

Ripple es el nombre distintivo de la plataforma de criptomonedas, cuya criptomoneda es en realidad XRP, del mismo modo que Ethereum es el nombre de la plataforma que facilita los intercambios en Ether (la moneda). Al igual que otras criptomonedas, Ripple se construye sobre la idea de una red peer-to-peer que requiere que varias partes participen en la validación de transacciones, en lugar de cualquier autoridad centralizada. Eso facilita las transacciones en todo el mundo que además son efectivamente inmediatas. A diferencia de otras criptomonedas, no requiere un tiempo de confirmación típico y sus tarifas de transferencia son mucho más baratas.

Cada nodo de Ripple funciona como un sistema de cambio local, de tal manera que todo el sistema forma un banco mutualista descentralizado. Llevado al extremo, la red Ripple es un servicio de red social distribuido basado en el honor y en la confianza entre las personas existentes en las redes sociales del mundo real. De esta manera, el capital financiero se sustenta en el capital social. Una versión reducida de la red ripple consistiría en una extensión del sistema bancario jerárquico existente, en el cual existirían rutas de pago alternativas que no pasarían por un banco central.

Lanzada en 2012 con la intención de permitir “transacciones financieras globales seguras, instantáneas y casi gratuitas de cualquier tamaño sin contracargos” según informa en su web. Y convirtiendose en la tercera moneda más grande por capitalización bursátil a partir del 26 de enero de 2018.

Su origen

El protocolo Ripple, fue elaborado por la compañía OpenCoin que fue cofundada por el CEO Chris Larsen y el CTO Jed McCaleb en septiembre de 2012. En julio de 2013, McCaleb se separó de la empresa y, el 26 de septiembre de ese mismo año, OpenCoin cambió su nombre a Ripple Labs, Inc.

Ripple tuvo problemas con la ley en 2015. La Red de Delitos Financieros del Tesoro de los Estados Unidos la multó con 700 mil dólares por infringir la Ley de Secreto Bancario al actuar como una empresa de servicios de dinero sin estar debidamente registrada. En octubre de ese año, la empresa volvió a cambiar de nombre a Ripple, pero hasta el 13 de junio de 2016 no obtuvo una licencia para operar como una moneda digital por parte del Departamento de Servicios Financieros del estado de Nueva York.

En septiembre de 2016, Ripple había reunido 55 millones de dólares de sus primeros inversores.

(No se debe confundir OpenCoin con OpenCoin.org, el cual está desarrollando una versión de código abierto de un sistema de efectivo electrónico desarrollado por David Chaum).

Respaldado por los bancos

Posiblemente haya escuchado hablar a los inversores y otros entendidos sobre regulaciones. Aunque muchos se preocupan con las enérgicas medidas que están tomando algunos bancos contra Bitcoin y similares, es menos probable que suceda con Ripple, ya que cuenta con el respaldo de algunas de las principales instituciones financieras del mundo como Santander, UBS, American Express, RBC, Westpac y más. Participan en su operación y proliferación e incluso pueden cobrar sus propias tarifas específicas por completar transacciones. Que sería el factor diferenciador entre ella y las demás.

En muchos sentidos, esto no es del todo sorprendente, ya que la tecnología blockchain tiene una gran cantidad de beneficios para las empresas que pueden emplearla de manera efectiva. Sin embargo, respaldar una criptomoneda como Ripple es ciertamente un valor atípico y es algo que los compradores y vendedores potenciales deben comprender, ya que les da a esas instituciones un mayor nivel de control sobre Ripple del que les daría la mayoría de las otras criptomonedas existentes.

Donde bitcoin, Ethereum y similares están completamente descentralizados, respaldados por miles, si no millones, de mineros globales, lo que significa que nadie tiene control real sobre la red, los nodos de Ripple son manejados por estas instituciones financieras y por los propios laboratorios Ripple. Esos servidores independientes no tienen que proporcionar cálculos de prueba de trabajo como bitcoin, los nodos simplemente validan las transacciones ellos mismos, al igual que los bancos tradicionales.

Por otro lado, si eso lo combinamos con el hecho de que no se están creando nuevos XRP y que la circulación de los números existentes está estrictamente controlada, lleva a muchos a preocuparse por el futuro de Ripple.