La renombrada firma global de consultoría Ernst & Young ha lanzado finalmente Nightfall, el protocolo de transacciones privadas de prueba de conocimiento cero (ZKP) para la cadena de bloques Ethereum. El software de código abierto se ha desarrollado para permitir que las compañías realicen operaciones de confidencialidad aumentada en la red pionera de los contratos inteligentes, un esfuerzo destinado a reducir las barreras que retrasan la adopción de blockchain por parte del sector empresarial.

Lanzamiento esperado

El prototipo de Nightfall, conocido inicialmente como EY Ops Chain Public Edition (PE), fue presentado por primera vez en octubre de 2018, durante la participación de Ernst & Young en la Ethereum Devcon efectuada en Praga. El lanzamiento del prototipo marcó la primera implementación de la tecnología de prueba de conocimiento cero (ZKP) en la cadena de bloques pública de Ethereum.

En aquella oportunidad, el encargado de los desarrollos sobre cadenas de bloques en Ernst & Young, Paul Brody, declaró: “EY Ops Chain PE es una aplicación de primera clase y un gran paso adelante para la adopción de blockchain. Las cadenas de bloques privadas otorgan a las empresas privacidad en las transacciones, pero debiendo sacrificar los aspectos de seguridad y flexibilidad. Gracias a las pruebas de conocimiento cero, las organizaciones pueden realizar transacciones en la misma red que su competencia con total privacidad y sin renunciar a la seguridad de la blockchain pública Ethereum”.

Validar sin exponer información confidencial

La prueba de conocimiento cero ZKP (Zero Knowledge Proof) es una función criptográfica que permite a una parte (la que desea probar) demostrar a otra parte (la que desea verificar) que algo es cierto, sin tener que revelar o compartir información conducente a tal validación.

El propósito de Nightfall es permitir la transferencia privada de tokens en la cadena de bloques Ethereum mediante este tipo de función. Las empresas que deseen realizar transacciones de esta naturaleza en dicha red podrán hacerlo, al tiempo que conservan la privacidad transaccional para ellos y sus contrapartes. Además, las compañías podrán proporcionar un historial de transacciones completamente auditable a los reguladores, sin que las transacciones queden expuestas al público.

EY libera protocolo Nightfall

Mediante un comunicado de prensa publicado en abril de 2019, E&Y anunció que planeaba lanzar su protocolo ZKP al dominio público para ayudar a impulsar la adopción de transacciones privadas y seguras en redes públicas de blockchain.

Nightfall debuta en la red Ethereum

El 31 de mayo, Paul Brody anunció el lanzamiento oficial de Nightfall en el dominio público. El código está disponible para consulta y descarga de los desarrolladores y empresas de blockchain en el repositorio GitHub de Ernst & Young.

En cuanto al despliegue de Nightfall, Brody escribió en su cuenta de LinkedIn: “Este lanzamiento de software es un hito importante para EY, porque nos acerca a nuestra visión y nuestra aspiración de cambiar la forma en que el mundo hace negocios. De manera muy simple, esperamos y creemos que, dentro de una década, la forma estándar en que varias empresas contraten y trabajen entre sí será a través de contratos inteligentes digitales que gestionen el intercambio de tokens de bienes y servicios por tokens de pago. Todo ejecutado de forma segura, privada y legal empleando cadenas de bloques públicas”.

Transacciones privadas en blockchains públicas

Las cadenas de bloques privadas se han desarrollado para proteger la privacidad operacional y aumentar las velocidades de transacción, cosas que son más difíciles de alcanzar en las redes públicas de blockchain. Sin embargo, las blockchains privadas no son tan seguras y confiables debido a su falta de descentralización.

La seguridad y la confianza son los principales atractivos que ofrece el uso de una cadena de bloques pública sobre una privada. Una blockchain pública descentralizada, que está protegida por miles de nodos, proporciona inmutabilidad, superando de esta forma la seguridad proporcionada por las cadenas de bloques privadas.

Además, la creación de una cadena de bloques propia, la incorporación de terceras partes y el mantenimiento de la red pueden resultar muy costosos para las empresas. Eso hace que el caso de uso de Nightfall sea convincente.

El costo de la privacidad

Según Brody, las tarifas de transacción por usar el protocolo Nightfall serán entre US$ 8 y US$ 10. Si bien eso es sustancialmente más alto de lo que pagan los usuarios en tarifas de gas por las transacciones públicas de Ethereum, Ernst & Young cree que es una opción más accesible para las empresas que la de construir su propia red privada basada en blockchain. Cuando se lanzó inicialmente el prototipo, cada transacción costaba US$ 100 en tarifas debido a la ineficiencia del protocolo en ese momento.

“Resulta obvio que las cadenas de bloques privadas tienen alguna utilidad, pero creemos que las mismas nunca desarrollarán completamente el potencial que encierra la tecnología blockchain”, dijo Brody en su publicación de LinkedIn.

Aunque resulten mucho más costosas, las transacciones privadas en redes de blockchain públicas combinan la seguridad de una blockchain pública con la privacidad operacional requerida para que se produzca la adopción generalizada de blockchain. Además, garantiza que las transacciones de blockchain sigan siendo compatibles con el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR).

En un comunicado de prensa relativo a este aporte de Ernst & Young, Brody afirmó: “La forma más eficiente de maximizar la adopción de blockchain es lanzar Nightfall a la comunidad como una verdadera contribución, sin condiciones. La única forma en que la tecnología blockchain entregue su verdadero potencial al mundo es que las cadenas de bloques públicas se conviertan en la opción preferida tanto por los inversores como por las empresas”.