Gobierno siendo gobierno

Se debe al temor, la ignorancia o el proteccionismo, los gobiernos tienden a legislar contra las amenazas percibidas. La primera prerrogativa de todos los gobiernos es gobernar y, cualquier tecnología disruptiva que corroe su poder es susceptible a la ofensiva del estado.

Algunos gobiernos, como el de Japón, aprobaron una legislación que protege a sus ciudadanos, facilitando el libre comercio de la moneda digital.

Desgraciadamente, no todos los países piensan así, no sólo cuando se trata de adoptar nuevas tecnologías, sino, a respeto de los derechos individuales. En los casos más flagrantes, bienes de los ciudadanos fueron incautados, cuentas congeladas y bloqueadas. Los gobiernos no pueden impedir que el blockchain se propague, pero ellos pueden dificultar severamente el acceso de sus ciudadanos y atacar a las empresas que trabajan con ese mercado.

Prohibición de Bitcoin

Al igual que prohibir las drogas, el alcohol o Internet, prohibir el bitcoin suena un poco sin sentido e inaplicable. Sin embargo, esa es exactamente la realidad de cinco países: Bangladesh, Bolivia, Ecuador, Kirguistán y Nepal. Recientemente, el gobierno de Nepal ha detenido a casi una docena de entusiastas de criptomonedas, de los cuales algunos son culpables de operar un exchange de Bitcoin a pequeña escala.

En América del Sur, a pesar del fuerte crecimiento de criptomonedas en países como Brasil, Argentina y  Venezuela, donde la gente está viendo los criptomonedas como un refugio en medio de la creciente inflación y una economía fallida. El país más céntrico del continente geográficamente hablando, se manifestó contra la moneda descentralizada. El Banco Central de Bolivia prohibió el bitcoin en 2014 y el gobierno desde entonces atacó su uso.

¿La prohibición obtuvo resultado? ¡No!

La prohibición, como décadas de políticas fracasadas demuestran, no sirve de mucho. Volviendo al ejemplo de las drogas, armas y cualquier otra prohibición que a pesar del esfuerzo de los gobiernos, continúan comercializándose ilegalmente, a través del mercado negro, exponiendo a sus usuarios a riesgos adicionales e incentivando a actores sin escrúpulos.

Ecuador vecino, sin embargo, prohibió el bitcoin, no porque se opone a la moneda digital, sino porque desea controlarla y amarrarla al dólar ecuatoriano. “El dinero electrónico está diseñado para operar y apoyar al esquema monetario de la dolarización”, explicó un economista afiliado al gobierno. Concluyendo la lista de países que prohibieron bitcoin tenemos Bangladesh y Kirguistán, un pequeño país sin litoral en Asia Central. En 2014, Bangladesh Bank declaró que cualquier persona que utilizara la moneda podría ser presa, citando las excusas habituales sobre el lavado de dinero.