El 6 de diciembre de 2018, los programadores de Ethereum, en su reunión bisemanal usual, tomaron la decisión de llevar adelante el lanzamiento del hard fork denominado “Constantinopla”, lo que se estima ocurra entre el 14 y el 16 de este mes cuando la cadena de Ethereum llegue al bloque 7.080.000.

La evolución de Ethereum

La red Ethereum sigue transformándose y evolucionando como un ser vivo. Ya ha pasado por dos de sus cuatro actualizaciones programadas, y está a pocos días de Constantinopla, la tercera. La primera de ellas fue “Frontier”, lanzada en julio de 2015. Le siguió “Homestead”, que se aplicó en marzo del 2016. Actualmente nos encontramos en “Metropolis”, una fase de actualización dividida en dos etapas: Bizancio y Constantinopla. La cuarta y última lleva el nombre de “Serenity”.

La primera etapa de Metrópolis, Bizancio, incluyó nueve modificaciones en la red. La reducción de recompensas, inclusión de códigos de estatus de transacción en los comprobantes y una criptografía más robusta fueron parte de esa actualización.

Constantinopla es la segunda parte de Metrópolis, y, aunque ha causado gran expectativa, como es natural en estos casos, muchas opiniones concuerdan en que los cambios a implementar son para mantenimiento y optimización de la red, y asignan mayor importancia a Bizancio. Otros miran a Constantinopla como el paso previo a la introducción definitiva de la Prueba de Participación (PoS) en Ethereum.

Pero Constantinopla no será el único hard fork que experimentará Ethereum apenas comenzando el año, sino que, en total, serán tres:

– Ethereum Classic Vision, pautado para el día 11 de enero de 2019. Todos los usuarios de Ethereum recibirán 3 monedas de Ethereum Classic Vision por cada ETH que posean en su haber.

– Ethereum Nowa, programado para el día siguiente, 12 de enero. En este caso, la cantidad de monedas ETN que reciba cada usuario de Ethereum será igual al saldo de ETH que mantenga en su billetera.

Este proyecto fue señalado en bitcointalk.org de haber publicado información falsa sobre su equipo de trabajo. Efectivamente, luego de la denuncia, el enlace que mostraba a los supuestos integrantes del proyecto ha sido eliminado de la página, y se especula que Ethereum Nowa pueda ser una estafa.

– Constantinopla, planificado al producirse el bloque número 7.080.000. Es la bifurcación que ha atraído más atención sobre sí, ya que constituye un adelanto importante en el paso de Ethereum del protocolo de Prueba de Trabajo (PoW) hacia el sistema de Prueba de Participación (PoS).

Una mirada rápida a Constantinopla

Se supone que Constantinopla signifique la solución a los problemas de desempeño de la cadena de bloques de Ethereum. El hard fork también afectará a los temas de las recompensas por minería y la bomba de dificultad.

Constantinopla será una actualización bastante ambiciosa, será totalmente incompatible con la versión anterior de la red, por lo que se la considera un hard fork en toda regla. A pesar de ello, y contrario a lo que se pueda pensar, esta bifurcación no significa la aparición de una nueva criptomoneda en el ecosistema. Si existe consenso y todos en la red se acogen a las nuevas actualizaciones, simplemente lo que ocurrirá será un cambio de versión.

metropolis constantinopla eth

De los cinco cambios a los que se someterá la red de Ethereum, la mayoría están destinados a mejorar su desempeño. Debido a la aparición de otras redes mucho más ágiles que la compañía de Vitalik Buterin en este aspecto, se hace necesario que Ethereum supere sus limitaciones lo antes posible. Para ello, sus desarrolladores esperan optimizar la Máquina Virtual de Ethereum (EVM), que es donde ocurre la operación de los contratos inteligentes.

Cinco propuestas para Ethereum

Las mejoras a ser implementadas en Constantinopla se conocen por las siglas en inglés EIP, que se traducen como Propuesta de Mejora para Ethereum (Ethereum Improvement Proposal). Las EIP son una muestra de la democratización vigente en Ethereum, pues cualquier miembro de la comunidad puede redactar una propuesta y someterla a revisión. De ser aprobada, la EIP se agendará para ser incorporada en la siguiente actualización de la red.

Las propuestas incluidas en el hard fork Constantinopla se señalan a continuación:

EIP 145: ahorro sustancial de gas en la red

La propuesta 145 es una mejora técnica ideada por los desarrolladores Pawel Bylica y Alex Beregszaszi. Con ella se incluye el código para la implementación de bitwise en la Máquina Virtual de Ethereum.

Bitwise es una operación primitiva que actúa sobre los bits individuales de un número binario. Gracias a al añadido de esta funcionalidad, se espera un gasto de gas en Ethereum diez veces menor al actual. Dicho de otra forma, la ejecución de los contratos inteligentes se hará mucho más barata y eficiente.

EIP 1052: verificación de contratos inteligentes por hash

La EIP 1052 es la segunda propuesta de Constantinopla, y fue redactada por Pawel Bylica, esta vez en unión a Nick Johnson. La mejora 1052 incorpora una propiedad que permitirá a un contrato inteligente verificar el código de otro contrato de forma rápida y efectiva.

ethereum contratos inteligentes

Antes de la 1052, un contrato tenía que leer el código completo de otro contrato para proceder a su verificación. Esta mejora permitirá que el chequeo se haga mediante el empleo de un hash vinculado al código, eliminando la necesidad de revisarlo todo, lo que incrementará notablemente la velocidad a la que los contratos inteligentes de Ethereum interactúan entre sí.

EIP 1014: canales de estado fuera de cadena

La Propuesta de Mejora para Ethereum 1014 fue presentada por el propio padre de la criatura, Vitalik Buterin. En ella se habla de la creación de “canales de estado” en la red Ethereum, que vienen a ser algo muy similar a los canales de pago existentes en Lightning Network.

Lo relevante aquí es que dichos canales de estado permitirán la ejecución de transacciones fuera de la cadena de bloques principal de Ethereum, aligerándola y haciendo posibles operaciones más rápidas y en mayor cantidad. Mediante esta mejora, la cadena de bloques de Ethereum podrá referenciar transacciones fuera de cadena, aunque las mismas no hayan sido actualizadas todavía en la blockchain principal.

EIP 1234: menor recompensa y retraso de un año para la bomba de dificultad

Esta es la cuarta Propuesta de Mejora para Ethereum en Constantinopla, donde se atienden los asuntos relativos a la recompensa por minería y a la bomba de dificultad. Se atribuye a Afri Schoedon, el desarrollador de Ethereum que el 20 de septiembre del 2018 advirtió que la red Ethereum estaba al borde de su capacidad, por lo que pedía, en un post de Twitter, se detuviera el despliegue de más contratos inteligentes en ella.

Como se dijo, la EIP 1234 habla específicamente acerca de la postergación de la bomba de dificultad y la reducción de la recompensa por bloque en la minería, así que veamos un poco de qué se tratan ambos asuntos.

¿Por qué reducir la recompensa por bloque?

Tal y como funciona la minería de Ethereum en la actualidad, cada minero recibe una recompensa de 3 ETH por bloque producido. En esta red se extrae un nuevo bloque cada 15 segundos, de modo que, diariamente, se añaden entre 5.000 y 6.000 bloques a la cadena. Entonces, si las cuentas son correctas, esto implica que una cantidad entre 15.000 y 18.000 ETH se suman cada día al suministro existente.

Con la propuesta 1234 se reduce la recompensa a sólo 2 ETH por bloque, lo que contribuye en gran medida al control de la presión inflacionaria sobre la moneda. En vista de que se “acuñará” una menor cantidad de monedas, su precio se elevará, tal y como lo indica la relación entre la oferta y la demanda.

La bomba de dificultad de Ethereum

La propuesta 1234 sostiene que la bomba de dificultad debe ser retrasada por un año más. Dicho mecanismo se relaciona con la transición de Prueba de Trabajo (PoW) hacia el protocolo de Prueba de Participación (PoS) que tendrá lugar en Ethereum.

ethereum constantinopla

En estos momentos, los mineros, necesarios para el funcionamiento de la red Ethereum, son recompensados mediante la prueba de trabajo por verificar transacciones y añadir bloques a la cadena.

Una vez hecho el cambio al sistema de prueba de participación, los mineros quedarán por fuera, ya que en PoS se emplea una figura conocida como “validadores”. Si no hay consenso total y algunos mineros deciden seguir ejecutando la versión anterior de la red, entonces ocurrirá un verdadero hard fork, que dividiría a Ethereum en dos, y surgiría una nueva moneda, así como sucedió con Ethereum Classic.

La solución que hallaron los desarrolladores de Ethereum para que esta situación no vuelva a ocurrir fue implementar la llamada “bomba de dificultad”, un mecanismo que convierte progresivamente a la minería en un proceso mucho más difícil. La dificultad crecería hasta el punto donde la extracción de más bloques ya no fuera posible y la red “congelaría” la producción de nuevas monedas de ether. Por eso a dicha fase se la conoce como la Edad del Hielo de Ethereum, una idea que se planteó en septiembre de 2015.

Con la bomba de dificultad se producen principalmente dos efectos. Primero, los desarrolladores de Ethereum se verán presionados para lanzar nuevas actualizaciones que retrasen la llegada de la Edad de Hielo. Segundo, los mineros tendrán que plegarse a las nuevas versiones de la red, pues la actividad de minería en la red anterior no será rentable.

Como toda buena idea, la bomba de dificultad tiene también sus inconvenientes. Este concepto fue presentado hace ya más de tres años, con el propósito de volver a la red Ethereum casi inoperable para finales de 2016. Se suponía que, para ese entonces, la Prueba de Participación ya estaría en vigencia, lo cual, evidentemente, no llegó a ocurrir. Una vez aceptada la EIP 1234, la bomba de dificultad se prorroga por otro año, lo que proyecta su nueva fecha tentativa de lanzamiento hacia enero del 2020.

EIP 1283: medida neta de gas para opcode SStore

De quinta tenemos a la EIP 1283, que está basada en una EIP anterior, la 1087, redactada por Nick Johnson. Esta propuesta introduce cambios en cierto código, de manera que varias actualizaciones puedan usar el mismo espacio de almacenamiento en una transacción a fin de reducir costos de gas. Esto sucede gracias a que la operación se guarda en el disco duro únicamente cuando la transacción finaliza.

codigo solidity

Como se señaló anteriormente, Constantinopla se presenta más bien como una actualización que como un hard fork, pues, hasta ahora, nada hace pensar que sucederá una escisión en la comunidad que lleve al rechazo de la nueva versión. Los cambios a implementar simplemente facilitarán la incorporación futura de figuras como Casper y Plasma en Ethereum.

¿Qué sucederá después de Constantinopla?

Aunque Ethereum ha recuperado el segundo lugar de la clasificación general de criptomonedas, no deja de enfrentar la creciente competencia que representan otras redes como Tron, Cardano, EOS o Zilliqa. El efecto de los hard forks se traduce, en muchos casos, en el debilitamiento de la blockchain que da origen a la nueva cadena, sobre todo cuando algunos desarrolladores forman tienda en el lado contrario.

Un ejemplo que puede ilustrar cómodamente esto es el de Bitcoin (BTC) y Bitcoin Cash (BCH), con la segunda dividida ahora en Bitcoin Cash ABC y Bitcoin Cash SV. Los promotores iniciales de BCH, así como sus partidarios, piensan que, algún día quizá, la moneda pudiera surgir al punto de enfrentarse de tú a tú con Bitcoin por el primer puesto. Sin embargo, ya fuimos testigos de la pelea a muerte que sucedió después del reciente hard fork, y no es posible luchar contra un gigante como Bitcoin con una comunidad partida en dos.

Es vital que Ethereum mantenga la cohesión de su grupo y la integridad de su visión. Los competidores no desaprovecharán ninguna oportunidad para sacar ventaja cuando se presente el momento. Recuerden la pronta respuesta que recibió Afri Schoedon a su post en Twitter por parte de Justin Sun, cuando confesó que estaban operando al límite de capacidad: “Dejen de desarrollar dApps para Ethereum y vengan a Tron.” Aquí son millones de dólares lo que hay en juego y no hay lugar para descuidos.

eth constantinopla

Predecir cómo afectará Constantinopla al precio del ether a largo plazo no debe ser tan difícil. Si las actualizaciones tienen el efecto deseado y la comunidad se mantiene unida, Ethereum será una red más eficiente y robusta, el valor de ETH se apreciará. En cuanto a los otros forks, se espera la volatilidad usual, asociada a la aparición de nuevas monedas en el mercado.

En el corto plazo, por un lado, es posible que el precio del ETH baje un poco, por el temor de que puedan aparecer otros tokens, como ocurrió con Ethereum Classic, aunque fueron circunstancias excepcionales las que dieron pie al nacimiento de esa blockchain en aquélla oportunidad. Por el otro, la actualización de Ethereum Classic produjo un aumento notable en su valor, de modo que pudiéramos ver un efecto similar en Ethereum.

Las criptomonedas recién creadas, por lo general, comienzan con un precio bajo, que sube un poco los primeros días por mera especulación. Constantinopla, por su parte, será el puente que comunique la antigua Ethereum con el eficiente mundo de la Prueba de Participación, algo que, sin duda alguna, beneficiará a ETH.