El próximo 31 de octubre será uno de los cumpleaños de Bitcoin, la primera criptomoneda del mundo mundial. Diez años han pasado desde que el todavía invisible Satoshi Nakamoto diera a conocer su fabuloso invento, una moneda virtual libre como el viento, sin banco que la controle, que cualquiera puede producir y usar para pagar. Qué buena la hizo Nakamoto.

El otro cumpleaños de Bitcoin lo celebran algunos cada 3 de enero, que fue cuando (dicen los más ortodoxos) se creó el primer bloque de esta cadena. Cuenta la leyenda que el padre de la criatura, Nakamoto, “pre-minó” unos cuantos BTC antes de liberar el código, lo que significa que la fecha sería otra y…en fin. Para simplificar las cosas, quedémonos mejor con el 31 de octubre.

Una fama ¿bien merecida?

El asunto es que entre Bitcoin, las criptomonedas que vinieron luego y la tecnología que las soporta, blockchain, se ha desatado una especie de lucha de egos, donde quien figura más en los titulares se lleva el primer puesto. Si esto es así, blockchain le lleva a las criptos varios kilómetros de recorrido ante las cámaras que pululan por la alfombra roja.

A la cadena de bloques se le atribuyen poderes sobrenaturales, que ya unos cuantos quisieran poseer. Su archiconocida inmutabilidad, como la de los personajes de las historias rosa que, al despedirse, uno le dice al otro: “nunca cambies”. Bien, ésa es blockchain. ¿Y dónde dejamos su infinitud? ¿Dónde o cuándo termina una cadena de bloques? Teóricamente nunca. Claro, técnicamente cuando la idea no prospera y el último de los nodos cierra los ojos, se acabó.

Entonces, ¿de verdad son tan merecidas las loas y flashes que constantemente llueven sobre blockchain?

La cadena de bloques, al natural

Blockchain es en realidad un concepto bastante sencillo. Una serie de compartimientos de datos, transacciones, llamados bloques, que van unidos entre sí gracias a unas funciones de criptografía. La cadena no existe en ningún servidor central ni obedece a autoridad alguna, sino que una copia vive distribuida en los nodos de una red formada por tantas computadoras como se pueda. En esto reside otra de las propiedades mágicas de las cadenas de bloques, la descentralización.

La serie está diseñada de forma que cada bloque queda sellado por una combinación de valores obtenidos del bloque anterior y de sí mismo. Para que alguien pueda alterar un bloque, debe, entre otras cosas, alterar todas las copias de la cadena, lo que no es, para nada, fácil de hacer.

blockchain time

En octubre del 2008 Nakamoto tomó blockchain como base para el coctel de tecnologías que darían como producto a Bitcoin y con ello nació la era de las criptomonedas.

Blockchain, un espejismo en mitad de la nada

En 2017 fue publicado el libro “El ataque de la Blockchain de 50 pies”, una entretenida ilación de hechos referentes a las criptomonedas y la tecnología que las hace posible. Su autor, un administrador de sistemas Unix y periodista musical llamado David Gerard, tiene un culpable para esta nueva fiebre del oro que ha llevado millones de dólares hacia más de mil proyectos de monedas virtuales.

Volverte rico de la noche a la mañana es la promesa oculta que hace a la gente meterse en el tema de las criptomonedas”, dice Gerard. “Por qué crees que los mineros de Bitcoin gastan más electricidad que algunos países enteros?”.

Según el autor, los consultores y vendedores de tecnología hacen lo suyo, inflando las bondades de esta innovación para sacar su tajada, pero en realidad blockchain no es la octava maravilla, ni mucho menos. ”Es como el cuento de los frijoles mágicos, pero en estos frijoles no hay magia alguna. Sus ardientes promotores escriben sobre la belleza de las alas de los unicornios voladores que desean vender, olvidando convenientemente que, en primer lugar, los unicornios no existen”, argumenta Gerard.

Para poner un poco de calma en la tormenta, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de los Estados Unidos (NIST), publicó recientemente un documento donde clama: “A pesar de ser blockchain una tecnología que no se domina del todo, existe un inusitado interés en ella, pero no es mágica, no sirve para resolver todo. Como suele suceder con las nuevas tecnologías, hay propensión a querer aplicarla de cualquier forma en los más variados sectores del quehacer humano”.

La defensa se pone de pie

Rajesh Kandaswamy, analista de la renombrada firma de investigación y consultora de IT Gartner, dice que el potencial de la tecnología blockchain es indudable, a pesar de las exageraciones de los especuladores que sólo buscan hacer negocio, y encuentra “fascinante” su capacidad de organizar transacciones sin necesidad de intermediarios.

Los contratos inteligentes, estos acuerdos digitales autoejecutables que se estampan en la cadena de bloques, y la capacidad de implementar sistemas de identidad descentralizados son dos de las características de blockchain que le atraen poderosamente.

“Recién estamos comenzando a descubrir lo que podemos lograr con ella”, dice el analista.

¿Realmente la están usando?

Según un informe de Capgemini elaborado a mitad de año, pocas compañías han llevado hasta el momento la tecnología blockchain a la práctica. El estudio abarcó más de 400 firmas de distintos sectores y encontró que sólo el 3% de ellas la había implementado en alguna escala, un 10% ejecutaban programas piloto, mientras que la gran mayoría, un 87%, únicamente había realizado pruebas de concepto de la cadena de bloques.

Posiblemente la compañía más conocida que de verdad la emplea sea Ripple. Ripple ha llevado los pagos rápidos y de bajo costo al mundo empresarial, logrando captar clientes de la talla del grupo europeo Banco Santander y del Bank of America en los Estados Unidos.

blockchain deployment

Compañías emblemáticas como IBM y Walmart se unen para implementar soluciones relativas a la cadena de suministro de alimentos basadas en blockchain. La gigante de contenedores de carga Maersk, también asistida por IBM, saca a la luz TradeLens, un sistema dirigido a corregir las ineficiencias del transporte de carga marítima.

Marie Wieck, Gerente General de IBM Blockchain – Nueva York, afirma: “Tecnológicamente hablando, nos encontramos apenas en una etapa temprana de las cadenas de bloques”.

Wieck comenta que mientras algunas empresas se hallan en el proceso de conocer mejor cómo aprovechar la tecnología blockchain, otras ya han adelantado bastante y tienen planes específicos para su implementación. Con respecto a IBM, revela estar enfocada también en soluciones de cadenas de bloques que apunten al sector bancario y financiero.

Asia es una región donde el interés por blockchain es patente, dice el analista de Gartner, Kandaswamy. El líder chino de comercio en línea al detal Alibaba tiene su plataforma de pagos Alipay basada en esta tecnología, mientras que su competidor JD.com se ha convertido en un proveedor de servicios blockchain para otras empresas. El conglomerado de empresas Tencent también se involucró con las cadenas de bloques en el país, al formar parte junto a Huobi, agencias asesoras del gobierno chino y otras entidades, de la Alianza para la Seguridad de Blockchain.

Un voto de confianza

Sus detractores se quejan del alto consumo de energía que implica blockchain. Dicen, además, que es lenta y difícil de escalar. Para ellos, las propiedades de las cadenas de bloques que las hacen tan interesantes generan más problemas que lo que aseguran resolver.

Según Robert Zapfel, director de Iov42, los sistemas sin intermediarios para intercambio de valor tienen sus raíces en los movimientos libertarios, y, al igual que ellos, no es posible predecir su desarrollo. La startup Iov42 afirma haber resuelto los cinco problemas fundamentales que han impedido hasta ahora el despliegue de la tecnología blockchain a gran escala y se proponen cumplir con “la promesa original” de las cadenas de bloques.

blockchain trust

Para Kandaswamy, la desconfianza en blockchain proviene en parte por la exageración que se ha hecho de una tecnología cuyas capacidades todavía permanecen desconocidas. “Es algo muy reciente”, dice. “Lo que escuchamos una y otra vez es que blockchain es una tecnología disruptiva, que está transformando la industria. Eso no es cierto”, afirma Kandaswamy.

En su opinión, hasta ahora blockchain es sólo otra forma de vender nuevos servicios. La presión que ejercen los proveedores de dichos servicios ha contribuido a crear parte del mito que se ha formado en torno a esta tecnología.

“Pero muchos tienen sus esperanzas puestas en blockchain. Son sus verdaderos creyentes”, concluye.