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regulacion·5 de mayo de 2026·4 min·CoinDesk

La demanda extranjera de acciones estadounidenses está creciendo, según Johan Kerbrart de Robinhood

La demanda extranjera de acciones estadounidenses está creciendo, según Johan Kerbrart de Robinhood
Foto: CoinDesk

La creciente demanda internacional por acciones estadounidenses está transformando el panorama de la inversión global, según afirmó Johan Kerbrart, vicepresidente senior de Robinhood, en una reciente entrevista. El ejecutivo señaló que tres factores clave están impulsando este fenómeno: la tokenización de activos, la expansión del comercio las 24 horas del día y los cambios regulatorios que facilitan el acceso a inversores fuera de Estados Unidos. Este movimiento no solo refleja un apetito creciente por los mercados de capitales estadounidenses, sino también una evolución estructural en cómo los inversores internacionales pueden participar en ellos.

La tokenización, que permite representar activos tradicionales como acciones en blockchain, está democratizando el acceso a inversores que antes enfrentaban barreras significativas. Al convertir activos en tokens digitales, los inversores extranjeros pueden comprar fracciones de acciones estadounidenses sin necesidad de intermediarios complejos o cuentas bancarias internacionales. Kerbrart destacó que esta tecnología está eliminando fricciones históricas, como los altos costos de conversión de divisas y los largos tiempos de liquidación. Para plataformas como Robinhood, la tokenización representa una oportunidad de captar una base de usuarios global que busca exposición a empresas tecnológicas y de consumo estadounidenses.

El comercio 24 horas al día, otro pilar mencionado por el ejecutivo, está cambiando las reglas del juego para los inversores en husos horarios distintos al de Nueva York. Tradicionalmente, los mercados estadounidenses operaban solo durante el horario de la Bolsa de Nueva York, lo que dejaba fuera a inversores en Asia, Europa y América Latina. Ahora, con plataformas que ofrecen operaciones continuas, estos inversores pueden reaccionar en tiempo real a eventos corporativos o macroeconómicos sin esperar la apertura del mercado. Kerbrart subrayó que esta flexibilidad está atrayendo a un perfil de inversor más joven y tecnológicamente adepto, que valora la inmediatez y la autonomía.

Los cambios regulatorios también están jugando un papel crucial. En los últimos años, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) y otras entidades han comenzado a clarificar las reglas para la inversión transfronteriza, especialmente en lo relacionado con criptoactivos y tokenización. Aunque el entorno regulatorio sigue siendo complejo, Kerbrart señaló que hay una tendencia hacia la armonización de normas que facilita a los inversores extranjeros cumplir con los requisitos de conocimiento del cliente (KYC) y anti-lavado de dinero (AML). Esto reduce la incertidumbre legal y fomenta una mayor participación internacional.

Este fenómeno no es aislado. La demanda de acciones estadounidenses desde el extranjero ha crecido de manera constante en la última década, impulsada por la percepción de que el mercado de EE. UU. ofrece mayor liquidez, transparencia y diversidad sectorial. Sin embargo, la tokenización y el comercio 24/7 están acelerando este proceso al eliminar barreras técnicas y geográficas. Para Robinhood, que comenzó como una plataforma centrada en el inversor minorista estadounidense, esta expansión global representa un cambio estratégico significativo. La compañía ha estado invirtiendo en infraestructura para soportar múltiples monedas y cumplir con regulaciones locales en mercados clave como Europa y Asia.

No obstante, el camino no está exento de desafíos. La volatilidad de los mercados de criptoactivos, que a menudo subyace a la tokenización, puede generar riesgos adicionales para los inversores menos experimentados. Además, la competencia es feroz: plataformas como eToro, Interactive Brokers y Binance también están compitiendo por el mismo segmento de inversores globales. Kerbrart reconoció que la clave para Robinhood será mantener la simplicidad y los bajos costos que la hicieron popular, mientras adapta su oferta a las necesidades de una audiencia internacional diversa.

En conclusión, las declaraciones de Johan Kerbrart reflejan una tendencia imparable hacia la globalización de los mercados de capitales, donde la tecnología y la regulación están derribando muros. Para los inversores latinoamericanos, esto significa que acceder a acciones de gigantes como Apple, Tesla o Amazon es cada vez más sencillo y rápido. Sin embargo, también implica la necesidad de educarse sobre los riesgos asociados a la tokenización y el trading continuo. A medida que Robinhood y otras plataformas expanden su alcance, el sueño de un mercado financiero verdaderamente global parece más cercano que nunca.

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