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regulacion·5 de mayo de 2026·4 min·CoinTelegraph

El CEO de Ripple advierte que el proyecto de ley sobre estructura de mercado no es un "hecho consumado", pese al compromiso sobre stablecoins

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El CEO de Ripple advierte que el proyecto de ley sobre estructura de mercado no es un "hecho consumado", pese al compromiso sobre stablecoins
Foto: CoinTelegraph

Brad Garlinghouse, CEO de Ripple, se dirigió este martes a los asistentes de una conferencia de criptomonedas para ofrecer una visión realista sobre el avance del proyecto de ley conocido como CLARITY Act. Aunque legisladores estadounidenses anunciaron recientemente un compromiso en torno a la regulación de los rendimientos de las stablecoins —un movimiento que podría desbloquear el estancamiento legislativo—, Garlinghouse advirtió que aún quedan obstáculos significativos antes de que la normativa se convierta en ley. "No es un hecho consumado", declaró el ejecutivo, subrayando que el camino hacia una regulación integral del mercado de criptoactivos sigue siendo incierto.

El CLARITY Act, que busca establecer un marco regulatorio claro para la estructura del mercado de criptomonedas en Estados Unidos, ha sido objeto de intensas negociaciones en el Congreso. El compromiso alcanzado en torno a las stablecoins —criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, generalmente vinculado al dólar estadounidense— se centra en cómo y cuándo los emisores pueden ofrecer rendimientos a los tenedores. Este punto había sido uno de los principales escollos, ya que algunos legisladores temían que dichos rendimientos pudieran asimilarse a valores no registrados, mientras que la industria argumentaba que eran esenciales para la innovación en el ecosistema DeFi.

Garlinghouse, cuyo testimonio se produjo en un momento crucial para la industria, destacó que el compromiso sobre stablecoins representa un avance, pero no garantiza la aprobación final del proyecto. "Hemos visto avances en el diálogo, pero la política es un proceso complejo y lleno de matices", señaló. El CEO de Ripple, que ha sido un actor clave en la defensa de una regulación clara para el sector, recordó que la CLARITY Act aún debe superar varias etapas legislativas, incluyendo audiencias en comités, enmiendas y votaciones en ambas cámaras del Congreso.

El contexto regulatorio en Estados Unidos ha sido un tema candente para la industria cripto, especialmente después de que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) intensificara sus acciones de cumplimiento contra exchanges y proyectos de blockchain. La falta de claridad ha llevado a muchas empresas a considerar reubicarse en jurisdicciones más amigables, como Singapur o los Emiratos Árabes Unidos. En este sentido, Garlinghouse enfatizó que una ley como la CLARITY Act no solo beneficiaría a los actores locales, sino que también fortalecería la competitividad de Estados Unidos en el ámbito global de la innovación financiera.

El compromiso sobre stablecoins, según fuentes cercanas a las negociaciones, incluye disposiciones que permitirían a los emisores ofrecer rendimientos siempre que cumplan con requisitos de transparencia y reservas. Esto podría allanar el camino para que proyectos como USDC o DAI operen con mayor seguridad jurídica, al tiempo que se protege a los inversores minoristas. Sin embargo, Garlinghouse advirtió que aún persisten desacuerdos en otras áreas del proyecto, como la definición de qué constituye un valor o commodity en el contexto de tokens no fungibles (NFT) y activos digitales nativos de blockchain.

La conferencia, que reunió a líderes de la industria, inversores y reguladores, sirvió como plataforma para que Garlinghouse reiterara su llamado a una acción legislativa equilibrada. "No podemos permitirnos otro año de incertidumbre", afirmó, en referencia a los retrasos que han caracterizado el debate regulatorio en Washington. Mientras tanto, el mercado observa con atención los próximos pasos del Congreso, consciente de que el resultado de la CLARITY Act podría definir el futuro de la inversión institucional en criptomonedas en Estados Unidos.

A pesar del optimismo cauteloso de Garlinghouse, analistas señalan que el tiempo corre en contra del proyecto. Con las elecciones presidenciales de 2024 en el horizonte, la ventana para aprobar legislación compleja se estrecha. No obstante, el compromiso sobre stablecoins podría ser el catalizador que necesitaba la CLARITY Act para ganar impulso bipartidista. Por ahora, la industria espera que las palabras de Garlinghouse no sean una profecía de estancamiento, sino un recordatorio de que, en política, nada está escrito hasta que se firma.

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