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regulacion·14 de mayo de 2026·3 min·Decrypt

El Banco de Inglaterra suaviza sus planes «excesivamente conservadores» para las stablecoins ante la presión de la industria

El Banco de Inglaterra suaviza sus planes «excesivamente conservadores» para las stablecoins ante la presión de la industria
Foto: Decrypt

Altos funcionarios del Banco de Inglaterra (BoE) se encuentran revisando los límites y las reglas de reservas propuestas para las stablecoins, en un movimiento que busca retener a los emisores dentro del Reino Unido. Según fuentes cercanas a las negociaciones, la institución habría reconocido que su postura inicial era «excesivamente conservadora», lo que generó un fuerte rechazo por parte de empresas del sector cripto y firmas de pagos que amenazaban con trasladar sus operaciones a jurisdicciones más flexibles.

El cambio de rumbo del BoE se produce en un momento clave para la regulación de activos digitales en el país. Mientras que la Financial Conduct Authority (FCA) ha mostrado una actitud más abierta hacia la innovación, el banco central había propuesto requisitos de capital extremadamente estrictos para los emisores de stablecoins, incluyendo la obligación de mantener reservas en efectivo al 100% y límites draconianos a la emisión. Estas medidas, según críticos del sector, habrían hecho inviable el negocio de las stablecoins en suelo británico.

La presión de la industria no se hizo esperar. Empresas como Circle, emisora de USDC, y varias fintechs londinenses advirtieron públicamente que considerarían reubicar sus operaciones en Europa continental o en Estados Unidos si las reglas no se flexibilizaban. «El Reino Unido corre el riesgo de quedarse atrás en la carrera por la innovación financiera si no ofrece un marco regulatorio competitivo», declaró un ejecutivo de una firma de pagos que prefirió mantener el anonimato.

El nuevo enfoque del BoE contempla, según fuentes, la posibilidad de permitir que las stablecoins estén respaldadas no solo por efectivo, sino también por bonos gubernamentales de corto plazo y otros activos de alta liquidez. Además, se estarían evaluando límites de emisión más realistas, que permitan a los proyectos escalar sin poner en riesgo la estabilidad financiera. «Queremos un marco que proteja a los consumidores sin ahogar la innovación», habría señalado un portavoz del banco central en reuniones privadas.

Este giro regulatorio no es casualidad. El gobierno británico, liderado por el primer ministro Rishi Sunak, ha hecho de la conversión del Reino Unido en un hub global de criptoactivos una prioridad política. La Ley de Servicios y Mercados Financieros, aprobada el año pasado, otorga al Tesoro y a los reguladores la facultad de adaptar las normas para las stablecoins y otros activos digitales. Sin embargo, el BoE, que tiene la última palabra en materia de estabilidad monetaria, había actuado con cautela excesiva, según analistas.

La decisión del banco central también responde a la creciente competencia internacional. Mientras la Unión Europea ya implementó su Reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets), que ofrece un marco claro para las stablecoins, y Estados Unidos avanza lentamente en su propia legislación, el Reino Unido no puede permitirse un vacío regulatorio que empuje a los emisores a jurisdicciones menos supervisadas. «Si el BoE no se adapta, las stablecoins simplemente operarán desde fuera, pero con usuarios británicos», advierte un informe reciente de la firma de análisis blockchain Chainalysis.

Para los inversores y desarrolladores, la señal de flexibilización es bienvenida, pero aún quedan detalles por resolver. Se espera que el BoE publique una consulta pública revisada en las próximas semanas, donde se detallarán los nuevos parámetros. Mientras tanto, la industria observa con atención si el banco central logrará equilibrar la seguridad financiera con la necesidad de no perder el tren de la innovación. Como suele ocurrir en el mundo cripto, el tiempo corre, y el Reino Unido no quiere quedarse atrás.

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