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noticias·1 de octubre de 2026·4 min·Decrypt

Near Intents sufre un hackeo de 3,8 millones de dólares días después de negar vínculos con el hacker de Bitget relacionado con Corea del Norte

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Near Intents sufre un hackeo de 3,8 millones de dólares días después de negar vínculos con el hacker de Bitget relacionado con Corea del Norte
Foto: Decrypt

Near Intents, la solución de swaps cross-chain integrada en el ecosistema de Near Protocol, ha sufrido un exploit que permitió a un atacante drenar aproximadamente 3,8 millones de dólares en fondos. Como respuesta inmediata, la compañía congeló sus operaciones de intercambio cross-chain y se comprometió públicamente a reembolsar a todos los usuarios afectados. El incidente ocurre apenas unos días después de que el proyecto negara cualquier conexión con el hacker vinculado a Corea del Norte que atacó recientemente a la plataforma Bitget, lo que añade un matiz especialmente delicado al contexto del ataque.

Según la información disponible, el origen del exploit fue un bug en el sistema de swaps cross-chain de Near Intents, que el atacante logró aprovechar para extraer los fondos. La empresa no ha detallado por el momento la naturaleza técnica exacta de la vulnerabilidad ni el mecanismo concreto mediante el cual se ejecutó el drenaje, pero sí confirmó que la magnitud del daño ronda los 3,8 millones de dólares. La decisión de congelar los swaps fue adoptada como medida de contención para evitar que el atacante pudiera seguir explotando la falla mientras se investiga lo ocurrido y se implementan las correcciones necesarias.

El compromiso de reembolsar a todos los usuarios afectados representa un gesto relevante en un sector donde, con frecuencia, las víctimas de exploits deben esperar largos procesos de recuperación o directamente asumen las pérdidas. Near Intents no ha especificado todavía el calendario ni la forma exacta en que se ejecutarán estos reembolsos, pero la promesa pública establece un precedente de responsabilidad que la comunidad cripto observará con atención. La credibilidad de un proyecto depende en gran medida de cómo gestiona este tipo de crisis, y la respuesta inicial de la compañía apunta a priorizar la protección de los usuarios por encima de la continuidad operativa inmediata.

El contexto temporal del hackeo resulta particularmente incómodo para Near Intents. Días antes del exploit, el proyecto había salido a negar cualquier vínculo con el hacker asociado a Corea del Norte que atacó a Bitget, un exchange de criptomonedas de relevancia internacional. Esta negación se produjo en un momento en que la industria presta especial atención a los ataques atribuidos a grupos norcoreanos, como Lazarus Group, que han sido responsables de algunos de los robos más grandes en la historia de las finanzas descentralizadas. Que el nuevo exploit haya ocurrido tan poco después de esas declaraciones genera interrogantes sobre si existe algún tipo de conexión entre ambos episodios o si se trata de una coincidencia desafortunada.

La atribución de ataques informáticos en el ámbito cripto es un ejercicio complejo que requiere análisis forense on-chain, inteligencia de amenazas y, en muchos casos, cooperación entre múltiples actores del sector. Hasta el momento, Near Intents no ha atribuido públicamente el exploit a ningún grupo específico, y no hay información que permita vincularlo directamente con actores norcoreanos. Sin embargo, la proximidad temporal con la negación de vínculos con el hacker de Bitget ha llevado a algunos observadores a especular sobre posibles relaciones, aunque sin evidencia concreta que respalde esas hipótesis.

El incidente subraya una vez más los riesgos inherentes a las infraestructuras de interoperabilidad cross-chain, que se han convertido en uno de los vectores de ataque más codiciados por los ciberdelincuentes en el ecosistema DeFi. Los puentes y protocolos de swaps entre cadenas concentran grandes cantidades de valor y presentan superficies de ataque complejas, lo que los convierte en objetivos prioritarios. La respuesta de Near Intents —congelar operaciones y prometer reembolsos— refleja las lecciones aprendidas por el sector tras años de exploits que han costado miles de millones de dólares a usuarios e inversores.

Para los usuarios de Near Intents, la prioridad inmediata es comprender cómo accederán a los reembolsos prometidos y qué plazos manejará la compañía. Para el resto del ecosistema, el caso vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de auditorías más rigurosas, mecanismos de seguridad más robustos y protocolos de respuesta rápida ante incidentes. La transparencia en la comunicación y la ejecución efectiva de los reembolsos serán determinantes para evaluar el impacto reputacional del hackeo en Near Intents y en el ecosistema de Near Protocol en su conjunto.

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