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noticias·1 de octubre de 2026·4 min·CoinTelegraph

La liquidez de las stablecoins en LATAM podría depender de pocos proveedores, afirma inversionista

La liquidez de las stablecoins en LATAM podría depender de pocos proveedores, afirma inversionista
Foto: CoinTelegraph

En un informe reciente sobre el ecosistema de stablecoins en América Latina, investigadores advirtieron que la “fragilidad del sistema se concentra en su capa más delgada”, señalando que solo 16 de las 494 empresas analizadas se enfocan principalmente en la liquidez mayorista, tesorería y crédito. Este hallazgo plantea interrogantes sobre la resiliencia de las infraestructuras financieras digitales que soportan transacciones transfronterizas y remesas en la región.

El estudio, que examinó la distribución de funciones dentro del mercado de stablecoins, reveló que la mayoría de las compañías operan en áreas de emisión, custodia o servicios de intercambio. Sin embargo, la concentración de actividades críticas en un pequeño número de actores —los que gestionan la liquidez mayorista y la tesorería— crea un punto de falla potencial. Cuando la liquidez se concentra en pocos proveedores, cualquier interrupción operativa, fallo tecnológico o evento regulatorio puede desencadenar un efecto dominó que afecte a toda la cadena de valor.

Para comprender la magnitud de este riesgo, es útil detallar qué implican la liquidez mayorista, la tesorería y el crédito en el contexto de las stablecoins. La liquidez mayorista se refiere al flujo de fondos entre grandes instituciones, como bancos y fondos de inversión, que utilizan stablecoins para transferencias rápidas y de bajo costo. La tesorería implica la gestión de reservas y la garantía de que las stablecoins emitidas están respaldadas por activos líquidos. El crédito, por su parte, se relaciona con la capacidad de los emisores para acceder a líneas de financiamiento y cubrir la demanda de emisión de tokens. Cuando estos tres pilares están dominados por un puñado de empresas, la exposición a riesgos de contraparte y de mercado aumenta significativamente.

La fragilidad identificada tiene implicaciones directas para la estabilidad financiera de la región. América Latina es un importante mercado de remesas, con flujos que superan los 70 mil millones de dólares anuales. Las stablecoins ofrecen una alternativa más eficiente a los sistemas tradicionales, pero la dependencia de pocos proveedores de liquidez mayorista puede limitar la capacidad de la región para absorber shocks externos, como fluctuaciones en los tipos de cambio o crisis de liquidez en los mercados globales. Además, la concentración puede obstaculizar la innovación y la adopción de nuevas soluciones, ya que los actores dominantes pueden ejercer un control significativo sobre los precios y la disponibilidad de servicios.

En el ámbito regulatorio, varios países latinoamericanos están evaluando marcos específicos para las stablecoins. México, por ejemplo, ha propuesto regulaciones que exigen la supervisión de los emisores y la segregación de activos. Brasil ha avanzado con la creación de un marco legal para las criptomonedas, incluyendo requisitos de capital y auditoría. Sin embargo, la falta de una regulación armonizada a nivel regional puede exacerbar la concentración de liquidez, ya que las empresas buscan aprovechar las brechas regulatorias para consolidar su posición dominante.

Para mitigar estos riesgos, los analistas recomiendan una serie de medidas. Primero, fomentar la entrada de nuevos proveedores de liquidez mayorista y servicios de tesorería, lo que aumentaría la competencia y reduciría la exposición a contraparte. Segundo, promover la interoperabilidad entre plataformas de stablecoins y sistemas bancarios tradicionales, facilitando la diversificación de rutas de liquidez. Tercero, establecer mecanismos de supervisión centralizada, como fondos de garantía de liquidez o acuerdos de respaldo entre emisores, que puedan actuar como amortiguadores en caso de crisis. Finalmente, la adopción de Central Bank Digital Currencies (CBDCs) en la región podría ofrecer una alternativa de liquidez soberana, reduciendo la dependencia de actores privados.

En conclusión, el informe subraya una vulnerabilidad crítica en el ecosistema de stablecoins latinoamericano: la concentración de la liquidez mayorista, la tesorería y el crédito en un número reducido de empresas. Esta situación no solo plantea riesgos de liquidez y contraparte, sino que también limita la capacidad de la región para innovar y competir en el mercado global de pagos digitales. La respuesta debe ser doble: fortalecer la regulación y supervisión, y fomentar la diversificación de proveedores y tecnologías. Solo así se podrá garantizar la resiliencia y el crecimiento sostenible de las stablecoins en LATAM.

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