El jefe de investigación de Grayscale desglosa la adopción de la tokenización por oleadas y cómo posicionarse

Zach Pandl, director de investigación de Grayscale, afirma que la tokenización de activos reales (RWA) no será un evento único, sino que se desarrollará en oleadas sucesivas, y los inversores deben posicionarse en consecuencia. Según su análisis, las redes privadas y amigables con las instituciones, como Canton Network, liderarán la primera fase, mientras que blockchains públicas como Avalanche y Ethereum capturarán el valor posterior.
La primera oleada, ya en marcha, se centra en la eficiencia operativa dentro del ecosistema financiero tradicional. Aquí, redes permisadas como Canton, respaldada por actores como Goldman Sachs y Deloitte, tienen ventaja. Permiten a bancos y gestores de activos tokenizar instrumentos como bonos o fondos para liquidaciones más rápidas y costos reducidos, sin exponer los datos a una blockchain pública.
La segunda fase, de mayor alcance, implicará llevar estos activos tokenizados a blockchains públicas para permitir una composición y un comercio más amplios. Pandl ve a Avalanche, con su enfoque en subnets institucionales, y a Ethereum, con su profunda liquidez en DeFi, como bien posicionadas para esta etapa. En esta oleada, la innovación se desplazará hacia la creación de nuevos productos financieros y mercados secundarios accesibles.
El cierre de esta brecha entre las finanzas tradicionales tokenizadas y los ecosistemas DeFi públicos representa la mayor oportunidad de crecimiento. Para los inversores, la estrategia implica exposición a las infraestructuras que ganan tracción inicial institucional, pero también a las plataformas públicas que probablemente absorberán el flujo de valor a largo plazo, a medida que la tokenización evolucione de una herramienta de eficiencia a un motor de nuevos mercados.
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