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regulacion·2 de septiembre de 2026·3 min·CoinTelegraph

Ondo pide a la SEC y la CFTC que trasladen los contratos perpetuos de acciones estadounidenses al territorio

Ondo pide a la SEC y la CFTC que trasladen los contratos perpetuos de acciones estadounidenses al territorio
Foto: CoinTelegraph

Ondo, la firma especializada en productos financieros basados en blockchain, ha lanzado un llamado a la Securities and Exchange Commission (SEC) y a la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) para que consideren la incorporación de los contratos perpetuos de acciones estadounidenses dentro del marco regulatorio nacional. La compañía sostiene que las leyes de valores existentes en Estados Unidos son suficientemente flexibles para acomodar estos instrumentos, que combinan la volatilidad de los mercados de acciones con la innovación de los derivados de criptomonedas.

Los contratos perpetuos, o perpetual futures, son un tipo de derivado que permite a los inversores especular sobre el precio de un activo sin una fecha de vencimiento fija. A diferencia de los futuros tradicionales, estos contratos se liquidan continuamente mediante un mecanismo de financiación que ajusta el precio del contrato al precio spot del activo subyacente. En el contexto de las acciones, esto significa que los traders pueden obtener exposición a la variación de precios de una compañía sin poseer la acción real, lo que abre nuevas oportunidades de apalancamiento y cobertura.

Actualmente, la mayoría de los contratos perpetuos de acciones se negocian en plataformas de intercambio descentralizadas (DEX) o en exchanges de criptomonedas con sede en jurisdicciones fuera de Estados Unidos. Esta situación ha generado preocupación entre los reguladores, que buscan proteger a los inversores y garantizar la integridad del mercado. La SEC y la CFTC han expresado interés en trasladar parte de la actividad de derivados al territorio estadounidense, pero la falta de un marco regulatorio claro para los perpetuos de acciones ha sido un obstáculo.

En su comunicado, Ondo argumenta que las leyes de valores de Estados Unidos, particularmente la Ley de Valores de 1933 y la Ley de Futuros de 1936, ya contemplan la regulación de instrumentos derivados complejos. Según la compañía, la incorporación de los contratos perpetuos de acciones bajo estas normas no solo sería factible, sino que también aportaría beneficios significativos: mayor transparencia, acceso a la protección de los inversores, y la posibilidad de integrar estos productos en los sistemas de compensación y liquidación existentes. Además, Ondo señala que la adopción de estos instrumentos en el mercado estadounidense podría impulsar la innovación en el sector de DeFi, al permitir que los desarrolladores construyan productos híbridos que combinen la liquidez de los mercados tradicionales con la flexibilidad de la tecnología blockchain.

No obstante, la propuesta enfrenta varios desafíos. En primer lugar, la definición de "activo subyacente" en el contexto de los contratos perpetuos puede generar ambigüedad regulatoria, ya que estos contratos se negocian en plataformas que operan con criptomonedas y tokens. En segundo lugar, la cuestión de la supervisión de los exchanges que ofrecen estos productos es compleja, pues muchos de ellos operan en jurisdicciones con regulaciones menos estrictas. Finalmente, la comunidad de inversores y los actores del mercado deben adaptarse a la nueva normativa, lo que requerirá una fase de transición y educación.

En conclusión, la iniciativa de Ondo refleja una tendencia creciente hacia la convergencia entre los mercados tradicionales y las finanzas descentralizadas. Si la SEC y la CFTC aceptan la propuesta y logran establecer un marco regulatorio claro, los contratos perpetuos de acciones podrían convertirse en una herramienta estándar para traders e instituciones, ampliando la oferta de productos derivados en Estados Unidos y reforzando la posición del país como centro financiero global. El tiempo dirá si la regulación seguirá el ritmo de la innovación, pero la conversación ya ha abierto un debate crucial sobre el futuro de los derivados basados en acciones en la era de la blockchain.

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