Oldenburg, de Morgan Stanley: El Bitcoin en los balances de los bancos estadounidenses llegará, pero aún no

El gigante financiero Morgan Stanley ha dado un paso histórico al lanzar el primer producto cotizado en bolsa (ETP) de Bitcoin emitido directamente por un banco. Sin embargo, según Amy Oldenburg, directora global de activos digitales de la firma, la adopción plena de la criptomoneda reina en los balances bancarios de Estados Unidos sigue siendo una meta lejana. En una reciente entrevista, Oldenburg ofreció una perspectiva realista sobre el camino que aún deben recorrer asesores financieros, reguladores y las propias instituciones para integrar de manera segura y masiva el Bitcoin en el sistema bancario tradicional.
El lanzamiento del ETP de Bitcoin por parte de Morgan Stanley representa un hito simbólico y práctico. No solo valida la creciente demanda institucional por exposición a criptoactivos, sino que también demuestra que los bancos pueden operar dentro del marco regulatorio existente para ofrecer productos vinculados a Bitcoin. No obstante, Oldenburg advierte que este avance no debe interpretarse como una señal de que los bancos estadounidenses estén listos para incluir Bitcoin directamente en sus balances como un activo de reserva. La diferencia entre ofrecer un producto a clientes y asumir el riesgo de tenencia directa es abismal.
Uno de los principales obstáculos, según la ejecutiva, es la postura de los reguladores. La Securities and Exchange Commission (SEC) y otras agencias federales han mantenido una posición cautelosa, exigiendo claridad sobre la custodia, la volatilidad y el lavado de dinero. Mientras no existan directrices contables claras que traten a Bitcoin como un activo financiero estándar —y no como un activo intangible sujeto a deterioro—, los bancos dudarán en asignarle espacio en sus balances. Oldenburg subraya que el diálogo con los reguladores avanza, pero aún no se ha traducido en un marco definitivo que permita la tenencia masiva.
Otro factor crítico es la preparación de los asesores financieros. Aunque Morgan Stanley ha capacitado a miles de sus asesores en criptoactivos, Oldenburg reconoce que muchos aún se muestran reacios a recomendar Bitcoin a sus clientes de alto patrimonio. La volatilidad extrema, los riesgos de seguridad y la falta de un historial largo como activo de inversión tradicional generan escepticismo. Para que los balances bancarios se llenen de Bitcoin, primero los asesores deben sentirse cómodos explicando sus riesgos y beneficios, lo que requiere educación continua y casos de uso probados.
El contexto global también juega un papel relevante. Mientras que en Europa y Asia algunos bancos ya han comenzado a ofrecer servicios de custodia y trading de criptomonedas, Estados Unidos avanza con pies de plomo. La presión de la competencia internacional podría acelerar el proceso, pero Oldenburg insiste en que la prudencia es clave. Un movimiento apresurado por parte de los bancos estadounidenses podría desencadenar riesgos sistémicos, especialmente si el mercado de Bitcoin experimenta una corrección brusca. La prioridad, dice, es construir una infraestructura robusta que proteja tanto a los inversores como a las instituciones.
Finalmente, Oldenburg vislumbra un futuro en el que el Bitcoin y otros activos digitales sean una parte normalizada de la cartera de activos de los bancos, pero no en el corto plazo. El camino implica avances regulatorios, maduración del mercado y, sobre todo, un cambio cultural dentro de la banca tradicional. Mientras tanto, el ETP de Morgan Stanley sirve como un puente: permite a los inversores institucionales obtener exposición sin que los bancos tengan que asumir los riesgos de tenencia directa. La pregunta no es si el Bitcoin llegará a los balances bancarios, sino cuándo y bajo qué condiciones. Y por ahora, la respuesta de Oldenburg es clara: aún no.
Relacionados

Los estadounidenses aún prefieren los bancos sobre las criptomonedas para el acceso financiero, según una encuesta de CoinDesk
3 de mayo de 2026
Los votantes estadounidenses no confían en que la administración Trump supervise el sector cripto, según una encuesta de CoinDesk
3 de mayo de 2026