Las reglas preliminares de stablecoins de Canadá limitan las comisiones de redención al 1% y prohíben los rendimientos

El gobierno de Canadá ha abierto un período de consulta pública de 60 días sobre un borrador de normativa destinado a regular las stablecoins, según se desprende de la propuesta difundida por Ottawa. El documento establece requisitos estrictos para los emisores de estas monedas digitales, entre los que destacan la obligación de mantener reservas uno a uno y la garantía de un proceso de redención rápido para los tenedores. La medida supone un paso significativo en el esfuerzo de las autoridades canadienses por integrar los activos digitales dentro de un marco regulatorio claro y supervisado.
Uno de los puntos más llamativos del borrador es el límite del 1% impuesto a las comisiones de redención. Esto significa que los emisores de stablecoins no podrán cobrar a los usuarios más de ese porcentaje cuando estos decidan convertir sus tokens de vuelta a moneda fiduciaria. La disposición busca proteger a los consumidores y garantizar que el acceso a los fondos subyacentes no se vea obstaculizado por costos excesivos, un aspecto que ha sido motivo de preocupación en mercados donde la liquidez y la transparencia de las stablecoins han sido cuestionadas.
Asimismo, la propuesta mantiene la prohibición de pagar intereses o rendimientos a los tenedores de stablecoins. Esta decisión alinea a Canadá con un enfoque prudente adoptado por otros reguladores internacionales, que temen que el pago de rendimientos convierta a estos instrumentos en productos de inversión de facto, sujetos a una supervisión más compleja. Al impedir la remuneración, las autoridades canadienses buscan preservar la naturaleza de las stablecoins como medios de pago y almacenes de valor estables, en lugar de vehículos especulativos.
El requisito de reservas uno a uno constituye otro pilar fundamental del borrador. Los emisores deberán demostrar que cada token en circulación está respaldado por una cantidad equivalente de activos líquidos y de alta calidad, lo que refuerza la confianza en la paridad de la moneda. Este tipo de exigencias responde a las lecciones aprendidas de episodios pasados en los que la falta de transparencia sobre las reservas provocó crisis de confianza y corridas bancarias digitales, afectando tanto a inversores como a usuarios minoristas.
La consulta de 60 días permitirá a la industria, a los expertos y al público en general presentar observaciones sobre el borrador antes de que se finalice la normativa. Este proceso participativo es habitual en la elaboración de políticas financieras en Canadá y refleja la intención del gobierno de equilibrar la innovación en el sector cripto con la protección de los consumidores y la estabilidad del sistema financiero. Se espera que los emisores de stablecoins, las plataformas de intercambio y los grupos de defensa del sector presenten sus puntos de vista durante este período.
El contexto internacional resulta relevante para interpretar esta iniciativa. Jurisdicciones como la Unión Europea, con su reglamento MiCA, y Estados Unidos, donde continúan los debates legislativos sobre stablecoins, están avanzando hacia marcos regulatorios similares. Canadá busca así posicionarse como un mercado confiable para las empresas de activos digitales, al tiempo que evita los riesgos sistémicos asociados a la emisión descontrolada de monedas estables. La prohibición de rendimientos y el límite a las comisiones de redención podrían, no obstante, generar debate entre quienes consideran que estas restricciones limitan la competitividad del sector.
En definitiva, el borrador canadiense representa un intento de establecer reglas claras para un segmento del mercado cripto que ha crecido rápidamente y que desempeña un papel central en el ecosistema DeFi y en los pagos digitales. La combinación de reservas uno a uno, redención rápida y topes a las comisiones apunta a construir un entorno más seguro para los usuarios, aunque su implementación final dependerá del resultado de la consulta y de la capacidad de la industria para adaptarse a las nuevas exigencias.
Relacionados

El OCC de EE. UU. llama a los bancos comunitarios a convertirse en emisores de stablecoins de pago
26 de octubre de 2026
Co-CEO de Coinbase Institutional: Ha llegado la "segunda ola" de capital institucional a Bitcoin
26 de octubre de 2026