Albuquerque prohíbe los cajeros Bitcoin, dando a los operadores 45 días para retirarlos

En una decisión que ha generado debate entre los entusiastas de las criptomonedas y los defensores de la seguridad financiera, el Ayuntamiento de Albuquerque aprobó una orden que prohíbe la operación de cajeros automáticos de Bitcoin (Bitcoin ATMs) dentro de la ciudad. La medida, que entrará en vigor en 45 días, obliga a los operadores a retirar sus máquinas o a cerrar sus negocios. La iniciativa surge tras una investigación interna que reveló que el 90 % de las transacciones realizadas en los kioscos de la ciudad están vinculadas a actividades fraudulentas, según declaró un concejal.
El concejal que lideró la propuesta explicó que los cajeros Bitcoin actúan como un conducto para el crimen, facilitando la conversión de fondos ilícitos en activos digitales y viceversa. “La mayoría de las transacciones que vemos en estos puntos son sospechosas y no cumplen con los estándares de cumplimiento de lavado de dinero”, afirmó. Si bien la ciudad no está prohibiendo el uso de criptomonedas en sí, la medida se centra en los dispositivos que permiten la compra y venta de Bitcoin sin la supervisión adecuada de las autoridades financieras.
La orden municipal establece un plazo de 45 días para que los operadores de cajeros Bitcoin desinstalen sus equipos o soliciten una exención. El proceso incluye la presentación de un informe de cumplimiento ante la Oficina de Regulación Financiera de Albuquerque, donde se evaluará la capacidad de la empresa para cumplir con las normas de Anti-Money Laundering (AML) y Know Your Customer (KYC). En caso de incumplimiento, las autoridades pueden imponer sanciones administrativas y, en situaciones extremas, solicitar la intervención judicial para la retirada de los dispositivos.
Para los negocios locales, la prohibición representa un desafío económico y operativo. Algunos operadores, que dependen de los ingresos generados por las tarifas de transacción, deberán buscar alternativas, como la migración a plataformas de intercambio en línea que cumplan con los requisitos regulatorios. Por otro lado, los usuarios que dependían de los cajeros para acceder a Bitcoin de manera rápida y anónima se verán obligados a recurrir a exchanges que requieran verificación de identidad, lo que podría limitar la accesibilidad para ciertos segmentos de la población.
Albuquerque no es la primera ciudad en adoptar una postura tan estricta frente a los cajeros de criptomonedas. En los últimos años, varias jurisdicciones en Estados Unidos, como Chicago y Miami, han implementado regulaciones similares, citando preocupaciones sobre el lavado de dinero y la falta de supervisión. La orden de Albuquerque sigue las directrices del Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), que ha emitido advertencias sobre la vulnerabilidad de los cajeros de criptomonedas a actividades ilícitas. A nivel estatal, el Departamento de Ingresos de Nuevo México ha expresado su intención de revisar las licencias de los operadores para asegurar el cumplimiento de las normas federales y estatales.
Mirando hacia el futuro, la prohibición de los cajeros Bitcoin en Albuquerque podría sentar un precedente para otras ciudades que buscan equilibrar la innovación tecnológica con la protección de sus ciudadanos. La medida subraya la necesidad de un marco regulatorio robusto que permita el crecimiento de la economía digital sin abrir brechas para el crimen financiero. Mientras tanto, las autoridades locales están invitando a los operadores a participar en talleres de cumplimiento y a explorar soluciones tecnológicas que integren los requisitos de AML y KYC, con el objetivo de reintroducir los cajeros bajo un esquema más seguro y transparente.
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