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noticias·2 de noviembre de 2026·4 min·CoinTelegraph

Los hackers de Binance comienzan a cambiar tokens de Solana robados por Bitcoin, según Chainalysis

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Los hackers de Binance comienzan a cambiar tokens de Solana robados por Bitcoin, según Chainalysis
Foto: CoinTelegraph

El ecosistema cripto vuelve a estar en alerta tras la revelación de que los atacantes responsables del histórico robo a Binance habrían comenzado a mover parte de los fondos sustraídos. Según la firma de análisis blockchain Chainalysis, los hackers están convirtiendo tokens de Solana robados en Bitcoin, una maniobra que suele indicar el inicio del proceso de blanqueo de capitales conocido en la industria como "layering". Este movimiento busca dificultar el rastreo de los activos mediante la dispersión de los fondos entre distintas blockchains y activos digitales.

El caso, que ya se ha convertido en uno de los mayores robos de la historia del sector, involucra una suma estimada en 6.300 millones de dólares. La magnitud de la cifra ha llevado a las autoridades estadounidenses a intensificar la presión sobre las plataformas de intercambio, instándolas a bloquear cualquier transacción vinculada al botín. En ese contexto, el exchange Gate informó que congeló dos cuentas presuntamente relacionadas con los atacantes, en una señal de que la cooperación entre los distintos actores del mercado podría ser clave para limitar la capacidad de los delincuentes de convertir los fondos en activos inmovilizados.

El uso de Bitcoin como destino de los tokens de Solana no es casual. Los analistas de Chainalysis han señalado en repetidas ocasiones que los actores maliciosos recurren a activos con alta liquidez y amplia aceptación para dificultar el seguimiento forense. Al convertir tokens menos líquidos en Bitcoin, los hackers buscan aprovechar la profundidad del mercado y la existencia de múltiples servicios de mezcla y bridges entre cadenas que complican la trazabilidad. Este patrón de comportamiento es consistente con tácticas observadas en incidentes anteriores de gran escala, donde los fondos robados pasan por varias etapas antes de intentar integrarse en el sistema financiero tradicional.

La reacción de las autoridades estadounidenses refleja una creciente coordinación entre los organismos de aplicación de la ley y la industria cripto. La solicitud de bloquear transacciones vinculadas al robo no solo apunta a los exchanges centralizados, sino también a otros intermediarios que podrían facilitar la conversión de los activos. En este sentido, la decisión de Gate de congelar dos cuentas constituye un ejemplo de cómo las plataformas están respondiendo a las alertas, aunque también plantea interrogantes sobre la eficacia de estas medidas cuando los fondos ya han comenzado a fragmentarse en múltiples direcciones.

El incidente subraya, una vez más, la importancia de la transparencia que ofrece la tecnología blockchain para la investigación de delitos financieros. A diferencia de los sistemas tradicionales, donde el rastreo de fondos puede requerir procesos judiciales prolongados, en el ecosistema cripto cada transacción queda registrada de forma permanente y pública. Herramientas de análisis como las desarrolladas por Chainalysis permiten a los investigadores seguir el rastro de los activos incluso cuando estos cambian de forma o de red, lo que otorga a las autoridades una ventaja significativa en la persecución de los responsables.

Sin embargo, el caso también evidencia las limitaciones de la vigilancia descentralizada. La existencia de bridges entre cadenas, protocolos de privacidad y exchanges sin procedimientos robustos de verificación de identidad ofrece a los atacantes múltiples vías para evadir el escrutinio. La comunidad cripto enfrenta así un dilema recurrente: cómo preservar la naturaleza abierta y permissionless de las redes blockchain sin convertirlas en un refugio para actividades ilícitas. La respuesta probablemente pase por un equilibrio entre innovación en herramientas de cumplimiento y una mayor colaboración entre plataformas, reguladores y firmas de análisis forense.

Por ahora, la atención se centra en el ritmo al que los hackers logran convertir los tokens de Solana en Bitcoin y en si las medidas de congelamiento adoptadas por Gate y potencialmente por otros exchanges logran frenar el proceso. La evolución de este caso será seguida de cerca por la industria, no solo por su magnitud económica, sino porque establecerá precedentes sobre la capacidad del sector para responder de manera coordinada a incidentes de seguridad de gran escala. Mientras tanto, Chainalysis continúa monitoreando los movimientos de los fondos, y se espera que nuevas actualizaciones sobre el paradero de los activos robados se den a conocer en los próximos días.

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