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noticias·23 de octubre de 2026·4 min·CoinDesk

Ethereum retrasa la prueba de Glamsterdam tras la alerta de los desarrolladores de seguridad sobre riesgos para los contratos existentes

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Ethereum retrasa la prueba de Glamsterdam tras la alerta de los desarrolladores de seguridad sobre riesgos para los contratos existentes
Foto: CoinDesk

El equipo de desarrollo de Ethereum ha decidido posponer la activación de Glamsterdam en la red de pruebas Hoodi, prevista inicialmente para el lunes, después de que los investigadores de seguridad señalaran un riesgo potencial para los contratos inteligentes ya desplegados. La decisión, adoptada por los desarrolladores del protocolo, responde a los hallazgos que muestran cómo las nuevas reglas de gas contempladas en esta actualización podrían permitir que los smart contracts registren de forma permanente operaciones que en realidad fallaron.

El problema detectado se centra en los cambios propuestos al modelo de gas, uno de los componentes centrales de Glamsterdam. Según las investigaciones presentadas ante los desarrolladores, las nuevas reglas podrían abrir la puerta a que determinadas operaciones fallidas queden grabadas de manera irreversible en el estado de los contratos inteligentes. Este comportamiento, que no se producía con el esquema de gas anterior, representa un riesgo para la lógica de los contratos existentes, muchos de los cuales fueron diseñados asumiendo que las transacciones fallidas no dejarían rastro permanente en la cadena.

La cancelación de la activación en Hoodi, una de las redes de prueba clave para validar las actualizaciones antes de su llegada a la mainnet, supone un freno en el calendario de Glamsterdam. Hoodi ha funcionado en los últimos meses como un entorno de ensayo donde los desarrolladores y equipos de infraestructura verifican el comportamiento de los cambios propuestos bajo condiciones cercanas a las de la red principal. Retrasar esta prueba implica que la hoja de ruta de la actualización deberá revisarse una vez que se resuelva la vulnerabilidad identificada.

El episodio pone de relieve la creciente complejidad de las actualizaciones de Ethereum y el peso que los equipos de seguridad tienen en el proceso de desarrollo del protocolo. A medida que la red evoluciona hacia cambios más profundos en su economía de gas y en el tratamiento del estado, los investigadores examinan con lupa cómo esas modificaciones interactúan con el vasto ecosistema de contratos inteligentes ya desplegados, desde protocolos DeFi hasta colecciones de NFT y aplicaciones de staking. Cualquier alteración en las reglas de ejecución puede tener efectos en cascada sobre código que no fue escrito pensando en esas nuevas condiciones.

La naturaleza permanente del registro de operaciones fallidas es especialmente delicada en el contexto de Ethereum. Los contratos inteligentes son inmutables por diseño, y el estado que almacenan resulta costoso de modificar una vez escrito en la blockchain. Si una operación fallida pudiera quedar registrada de forma definitiva, los desarrolladores de aplicaciones tendrían que revisar sus supuestos sobre el manejo de errores y la contabilidad interna de sus contratos, lo que podría obligar a migraciones o a la implementación de mecanismos de corrección adicionales.

Por el momento, los desarrolladores no han ofrecido una nueva fecha para la activación en Hoodi ni han detallado si el cambio en las reglas de gas se modificará o se descartará por completo. El proceso habitual en Ethereum implica que, tras identificar un problema de este tipo, los equipos propongan ajustes, los sometan a revisión y solo entonces vuelvan a programar las pruebas en las redes de ensayo. Este enfoque, aunque ralentiza los plazos, ha sido una constante en la historia reciente de las actualizaciones del protocolo.

El retraso de Glamsterdam en Hoodi no afecta por ahora a la red principal, pero sí condiciona el ritmo de adopción de un conjunto de cambios que la comunidad esperaba probar en las próximas semanas. La prioridad declarada por los desarrolladores es garantizar que las nuevas reglas de gas no comprometan la seguridad ni el comportamiento esperado de los contratos ya en funcionamiento, un principio que, en la práctica, seguirá marcando el calendario de una de las actualizaciones más delicadas de los últimos tiempos.

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