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noticias·20 de octubre de 2026·4 min·CoinDesk

El tribunal kazajo prohíbe a Coinbase y a cinco otras plataformas ofrecer servicios de criptomonedas sin licencia en el Astana International Financial Centre

El tribunal kazajo prohíbe a Coinbase y a cinco otras plataformas ofrecer servicios de criptomonedas sin licencia en el Astana International Financial Centre
Foto: CoinDesk

En una decisión que refuerza la postura regulatoria de Kazajistán sobre los activos digitales, un tribunal de Astana ha prohibido que Coinbase y cinco plataformas similares operen sin licencia dentro del Astana International Financial Centre (AIFC). La medida, que entra en vigor de inmediato, impide que dichas empresas brinden servicios de intercambio, custodia o cualquier otra actividad relacionada con criptomonedas a usuarios que se encuentren dentro de la zona financiera internacional. La sentencia subraya la necesidad de cumplir con el marco regulatorio específico del AIFC, que se diferencia del resto del país.

El Astana International Financial Centre, creado en 2018, se ha convertido en un polo de atracción para la industria fintech y de criptoactivos. Su objetivo es posicionar a Kazajistán como un hub de innovación financiera en Eurasia, ofreciendo un entorno regulatorio favorable y una infraestructura legal robusta. El AIFC cuenta con su propio sistema de licencias, supervisado por la Autoridad de Servicios Financieros del AIFC, que exige a las empresas demostrar cumplimiento con normas internacionales de prevención de lavado de dinero y protección al consumidor.

La orden judicial especifica que Coinbase, junto con cinco otras entidades, no puede ofrecer servicios de criptomonedas sin la licencia correspondiente dentro del AIFC. Esto incluye la negociación de activos digitales, la custodia de fondos y cualquier actividad que implique la gestión de activos digitales. La prohibición se limita a los usuarios que operan dentro de la jurisdicción del AIFC, lo que significa que las plataformas pueden seguir ofreciendo servicios a clientes fuera de esta zona, siempre que cumplan con las regulaciones locales de cada país.

Para Coinbase y sus competidores, la sentencia representa un desafío operativo significativo. La empresa, que ha sido una de las plataformas de intercambio más grandes del mundo, deberá solicitar una licencia del AIFC si desea continuar atendiendo a clientes que se encuentren dentro de la zona financiera. La falta de licencia puede resultar en sanciones adicionales y en la imposibilidad de acceder a los mercados de capitales y de servicios financieros que el AIFC ofrece a sus residentes. Además, la medida puede afectar la percepción de los inversores sobre la estabilidad regulatoria de las plataformas que operan en la región.

Es importante destacar que la prohibición no se extiende a todo el territorio kazajo. Los usuarios que se encuentren fuera del AIFC pueden seguir accediendo a los servicios de Coinbase y de las demás plataformas sin restricciones, siempre y cuando dichas plataformas cumplan con la normativa nacional. Esta distinción resalta la complejidad del entorno regulatorio en Kazajistán, donde la jurisdicción del AIFC opera con un marco legal propio, separado del resto del país.

El caso se inscribe dentro de una tendencia más amplia de Kazajistán hacia la regulación estricta de los criptoactivos. El gobierno ha estado revisando y actualizando sus leyes para abordar los riesgos asociados con la volatilidad de los activos digitales y la protección de los consumidores. En los últimos años, se han introducido medidas que exigen la obtención de licencias para cualquier entidad que ofrezca servicios de criptoactivos, y la sentencia del tribunal es un ejemplo concreto de la aplicación de estas normas.

En conclusión, la prohibición impuesta por el tribunal de Astana subraya la importancia de la conformidad regulatoria dentro del AIFC. Para las empresas de criptoactivos, obtener la licencia adecuada no solo es una cuestión de cumplimiento legal, sino también una estrategia para acceder a un mercado en crecimiento y a la infraestructura financiera que el AIFC ofrece. A nivel global, la decisión refleja la tendencia de los gobiernos a establecer marcos claros y estrictos para la industria de criptomonedas, buscando equilibrar la innovación con la protección del mercado y del consumidor.

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