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noticias·8 de mayo de 2026·4 min·CoinDesk

El gasto con tarjetas stablecoin crece un 100% interanual, según ejecutivo de Rain

El gasto con tarjetas stablecoin crece un 100% interanual, según ejecutivo de Rain
Foto: CoinDesk

El uso de tarjetas de débito y crédito vinculadas a stablecoins está experimentando un crecimiento explosivo, duplicándose cada año, según declaraciones de un alto ejecutivo de Rain, una plataforma de pagos basada en blockchain. Este incremento refleja una adopción cada vez mayor de las monedas digitales estables en el comercio cotidiano, impulsada por ventajas operativas que están transformando la economía de los emisores de tarjetas y la experiencia de los usuarios.

La clave de este crecimiento radica en la capacidad de liquidación de las stablecoins, que opera las 24 horas del día, los 7 días de la semana, incluidos fines de semana y días festivos. En el sistema financiero tradicional, las transacciones con tarjeta suelen liquidarse en días hábiles, lo que deja el capital de los comerciantes y emisores “atrapado” durante periodos de inactividad. Según el ejecutivo de Rain, la liquidación con stablecoins reduce este capital inmovilizado en más de un 40%, liberando liquidez de forma casi inmediata.

Esta mejora en la eficiencia del capital tiene un impacto directo en la rentabilidad de los programas de tarjetas. Al reducir el tiempo que los fondos permanecen bloqueados, los emisores pueden reinvertir ese capital más rápidamente o ofrecer mejores condiciones a los titulares de las tarjetas. El ejecutivo señaló que esta dinámica está haciendo que las tarjetas stablecoin sean cada vez más atractivas no solo para los usuarios de criptomonedas, sino también para empresas fintech y bancos tradicionales que buscan modernizar sus sistemas de pago.

El fenómeno no se limita a un solo tipo de stablecoin. Tether (USDT), USD Coin (USDC) y otras monedas estables están siendo integradas en soluciones de pago que permiten a los usuarios gastar sus criptoactivos en cualquier comercio que acepte tarjetas Visa o Mastercard. Rain, por ejemplo, opera como emisor de tarjetas y procesador de pagos, conectando el mundo blockchain con las redes de tarjetas tradicionales. Este puente es fundamental para que los usuarios puedan convertir sus stablecoins en moneda fiduciaria al momento de la compra, sin necesidad de salir del ecosistema cripto.

Más allá de la conveniencia, el crecimiento del gasto con tarjetas stablecoin también responde a una demanda de mayor flexibilidad financiera. En mercados con alta inflación o restricciones cambiarias, las stablecoins ofrecen una reserva de valor estable que puede gastarse directamente. Para los emisores, la posibilidad de liquidar transacciones en tiempo real reduce los riesgos de contraparte y los costos operativos asociados a la conciliación de pagos. Esto crea un círculo virtuoso: menores costos permiten tarifas más competitivas, lo que atrae a más usuarios y aumenta el volumen de transacciones.

Sin embargo, el camino hacia la adopción masiva no está exento de desafíos. La regulación de las stablecoins sigue siendo un tema en evolución, con diferentes enfoques en Estados Unidos, Europa y América Latina. Además, la infraestructura de pagos debe escalar para manejar volúmenes crecientes sin comprometer la velocidad o la seguridad. A pesar de estos obstáculos, las cifras de Rain sugieren que el mercado está respondiendo con entusiasmo. Si la tendencia se mantiene, el gasto con tarjetas stablecoin podría convertirse en un canal de pago tan común como las tarjetas de débito tradicionales en los próximos años.

En conclusión, la afirmación del ejecutivo de Rain sobre un crecimiento interanual del 100% en el gasto con tarjetas stablecoin no es una mera proyección optimista, sino el reflejo de una transformación estructural en los pagos digitales. La capacidad de liquidar transacciones en cualquier momento, liberando capital atrapado y mejorando la economía de los emisores, está sentando las bases para una nueva generación de productos financieros. Para los inversores, comerciantes y consumidores, la pregunta ya no es si las stablecoins se usarán en el día a día, sino con qué rapidez reemplazarán a los métodos de pago tradicionales.

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