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mercados·29 de abril de 2026·4 min·CoinDesk

Robinhood y Coinbase lideran el desplome de las acciones cripto mientras Trump rechaza el plan de Irán

Robinhood y Coinbase lideran el desplome de las acciones cripto mientras Trump rechaza el plan de Irán
Foto: CoinDesk

Las acciones de las principales empresas vinculadas al sector de las criptomonedas sufrieron este jueves una fuerte caída, encabezadas por Robinhood y Coinbase, en medio de un clima de creciente tensión geopolítica. El detonante fue la noticia de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría rechazado una oferta de Irán para poner fin al bloqueo estadounidense y reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, lo que disparó los precios del petróleo crudo en un 6%. Este movimiento sísmico en los mercados energéticos tuvo un efecto dominó inmediato sobre los activos de riesgo, incluyendo las criptomonedas y las empresas que operan en este ecosistema.

La reacción del mercado no se hizo esperar. Las acciones de Coinbase Global Inc., uno de los exchanges de criptomonedas más grandes del mundo, cayeron más de un 8% en la sesión, mientras que las de Robinhood Markets, la popular plataforma de trading que también ofrece servicios cripto, retrocedieron alrededor de un 7%. Otras firmas del sector, como MicroStrategy, conocida por su enorme tenencia de Bitcoin, y Marathon Digital, una de las mayores mineras de criptomonedas, también registraron pérdidas significativas, aunque menores en comparación. Este desplome refleja la alta sensibilidad del mercado cripto a los shocks externos, especialmente aquellos que amenazan la estabilidad macroeconómica global.

El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del planeta, por donde transita aproximadamente el 20% del consumo mundial de petróleo. La oferta iraní, que buscaba desactivar el bloqueo naval impuesto por Washington a cambio de garantías de libre navegación, fue rechazada por la administración Trump, según fuentes cercanas a la Casa Blanca. Este rechazo no solo elevó el precio del crudo, sino que también incrementó la prima de riesgo geopolítico, llevando a los inversores a refugiarse en activos tradicionales como el oro y los bonos del Tesoro, mientras se deshacían de posiciones más volátiles como las acciones tecnológicas y las criptomonedas.

Para el ecosistema cripto, este episodio subraya una paradoja recurrente: aunque Bitcoin y otros activos digitales fueron concebidos como una alternativa descentralizada al sistema financiero tradicional, en la práctica siguen comportándose como activos de riesgo correlacionados con los mercados bursátiles. La subida del petróleo, al generar temores de inflación y una posible desaceleración económica, presiona a la baja a las criptomonedas, ya que los inversores anticipan que la Reserva Federal podría mantener una política monetaria restrictiva por más tiempo. Además, el aumento de los costos energéticos impacta directamente en la rentabilidad de la minería de Bitcoin, un factor que los analistas ya están monitoreando de cerca.

El rechazo de Trump a la propuesta iraní también tiene implicaciones directas para el comercio global y la logística de las cadenas de suministro. Un cierre prolongado o una escalada militar en el estrecho de Ormuz podría disparar aún más los precios de la energía, lo que a su vez afectaría los costos operativos de los centros de datos que alimentan las redes blockchain. Empresas como Marathon Digital y Riot Platforms, que dependen de electricidad barata para sus operaciones de minería, podrían ver erosionados sus márgenes si el precio de la energía sigue subiendo. Este es un recordatorio de que, pese a su naturaleza digital, el mundo cripto no está aislado de las realidades geopolíticas y energéticas.

En el frente regulatorio, la volatilidad actual también podría influir en las decisiones de los legisladores estadounidenses. Con las elecciones presidenciales en el horizonte, la administración Trump ha mostrado una postura ambivalente hacia las criptomonedas: por un lado, ha prometido convertir a Estados Unidos en la "capital cripto del mundo", pero por otro, las tensiones geopolíticas y la inflación podrían llevar a un endurecimiento de las políticas fiscales y monetarias. Mientras tanto, Coinbase y Robinhood enfrentan el desafío de mantener la confianza de los inversores minoristas, que son los más propensos a entrar en pánico y vender durante estos episodios de turbulencia.

A medida que el polvo se asienta, los analistas recomiendan cautela. La correlación entre el precio del petróleo y el mercado cripto no es nueva, pero su intensidad actual sugiere que los inversores deben estar preparados para más volatilidad en las próximas semanas. Si la situación en Oriente Medio se agrava, es probable que veamos nuevas caídas en Bitcoin y altcoins, aunque también podría surgir una oportunidad de compra para aquellos que apuestan por la recuperación a largo plazo. Por ahora, el mensaje es claro: en un mundo donde la geopolítica mueve los mercados, ni siquiera las criptomonedas están a salvo de la tormenta.

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