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mercados·5 de mayo de 2026·4 min·CoinDesk

La ‘barra de pesas’ cripto: la especulación y los pagos con stablecoins impulsan la adopción, según Romero de Tempo

La ‘barra de pesas’ cripto: la especulación y los pagos con stablecoins impulsan la adopción, según Romero de Tempo
Foto: CoinDesk

En un ecosistema cripto a menudo polarizado entre el ruido especulativo y las promesas incumplidas, el director ejecutivo de Tempo, Marco Romero, ofreció una visión pragmática durante su intervención en Consensus 2026. Romero describió el mercado actual como una “barra de pesas” (barbell), donde dos extremos están realmente funcionando: la especulación pura, por un lado, y los pagos con stablecoins, por el otro. Según el ejecutivo, el resto de los experimentos —desde juegos blockchain hasta complejos protocolos de préstamos descentralizados— no han logrado escalar de manera significativa.

Romero argumentó que, aunque el trading especulativo sigue siendo el motor principal de la actividad en exchanges y plataformas DeFi, son las stablecoins —criptomonedas vinculadas a monedas fiduciarias como el dólar— las que están “silenciosamente” impulsando flujos de dinero real en la economía global. “La gente usa Bitcoin y Ethereum para apostar, pero usa USDC o USDT para enviar remesas, pagar facturas o hacer transacciones comerciales transfronterizas”, señaló durante el panel. Esta dualidad, lejos de ser una debilidad, refleja una madurez incipiente del sector.

El concepto de la “barra de pesas” no es nuevo en inversiones, pero Romero lo aplicó al ecosistema cripto para explicar por qué tantos proyectos intermedios —aquellos que intentan ser “la próxima gran plataforma de consumo” sin un caso de uso claro— han fracasado. “Los inversores y usuarios se concentran en lo que ya funciona: la especulación de alto riesgo y la utilidad básica de transferir valor. Todo lo demás está en una zona muerta”, afirmó. Esta dinámica ha llevado a que el capital se concentre en infraestructura de pagos y en exchanges, mientras que iniciativas como los NFTs de juegos o las redes sociales descentralizadas luchan por retener usuarios.

En cuanto a las stablecoins, Romero destacó que su adopción ha sido impulsada por necesidades reales en mercados emergentes y por la eficiencia de las transacciones. “En países con alta inflación o restricciones cambiarias, las stablecoins no son un lujo, son una necesidad”, explicó. Tempo, una plataforma de pagos con sede en Latinoamérica, ha visto un crecimiento exponencial en el uso de stablecoins para remesas y pagos B2B, superando incluso a los métodos tradicionales en velocidad y costo. “No necesitamos que todo el mundo entienda blockchain; solo necesitamos que funcione mejor que el sistema bancario actual”, agregó.

Sin embargo, Romero advirtió que el éxito de las stablecoins no debe ocultar los desafíos regulatorios y de escalabilidad. “Si los gobiernos no crean marcos claros, este crecimiento podría frenarse. Pero también es cierto que la demanda es tan fuerte que los reguladores están empezando a escuchar”, dijo. En ese sentido, mencionó que varias jurisdicciones en América Latina y Europa ya están explorando legislación específica para stablecoins, lo que podría abrir la puerta a una integración más profunda con el sistema financiero tradicional.

El ejecutivo también se mostró cauto respecto al futuro de la especulación como motor de adopción. “La volatilidad atrae a traders, pero ahuyenta a los usuarios cotidianos. Por eso las stablecoins son el puente perfecto: ofrecen la eficiencia de la blockchain sin el riesgo de precio”, explicó. Para Romero, el verdadero crecimiento a largo plazo vendrá cuando más personas usen cripto para pagar un café o enviar dinero a su familia, no solo para hacer trading. “Ese es el otro extremo de la barra de pesas que realmente está cambiando el mundo”, concluyó.

En resumen, la intervención de Romero en Consensus 2026 pintó un panorama realista pero optimista: el sector cripto no necesita reinventarse por completo, sino reconocer que sus dos pilares actuales —la especulación y los pagos con stablecoins— son suficientes para seguir creciendo. Mientras otros proyectos buscan el “próximo gran avance”, la industria parece estar consolidándose alrededor de lo que ya funciona, aunque con la advertencia de que la regulación y la educación serán clave para que esta barra de pesas no se desequilibre.

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