Como es bien conocido, las criptos junto con la tecnología Blockchain, fueron creados hace 11 años con el nacimiento de Bitcoin (BTC) a manos de Satoshi Nakamoto. Y ella fue diseñada con la intención de servir como el dinero del futuro, esa base para un sistema financiero alternativo, en el cual los usuarios después de cientos de años de dominancia del dinero fiduciario, volvieran de nuevo a ser dueños exclusivos de su dinero sin la necesidad de terceros centralizados.

¡Feliz cumpleaños para Bitcoin! 11 años de recorrido

Por esta misma razón hallamos que no muchas personas están de acuerdo con la regulación a las criptos. “Si nacieron para ser una alternativa a lo tradicional, ¿por qué deberíamos pagar impuestos?”.

Su argumento no está para nada errado, pero para ser sinceros es extremadamente difícil que una tecnología que tiene solo 11 años, y que esté compitiendo en soledad con bancos, corporaciones, reguladores, instituciones y amantes del estatus quo, creara su propio mundo descentralizado y sin fronteras sin la intromisión de ninguno de los nombres aquí mencionados.

La palabra entonces que se nos viene a la mente es, “utópico”. De todas formas usted podría correr un nodo completo de Bitcoin (BTC), minar usted sus propios tokens, generar usted su propia electricidad, hallar a usuarios que están dispuestos a aceptar sus BTC, manejar su propia wallet descentralizada. Pero siempre, siempre necesitaría de alguien más en esta cadena de usuarios, para hacer funcionar las características de lo que es ser verdaderamente “dinero”.

Además de esto, muchas personas no quieren, ni pueden, crear su propia electricidad, o minar sus propios BTC, por lo que normalmente se recurre a terceros, o mejor conocidas como cripto compañías, como lo son Binance, Coinbase, eToro, Bakkt y pare usted de contar.

Una vez que estas compañías nos ofrecen el servicio de facilitarnos la vida dentro del cripto ecosistema, con wallets, custodios, casas de cambio en donde adquirimos y comerciamos con la criptos. Estas deben establecerse como compañías registradas, ya que detrás de ellas hay personas dentro de una geografía, con nacionalidades y por ende tienen que cumplir con cierto tipo de regulaciones y leyes inherentes a ello. Se podría decir que todavía estamos muy ligados al mundo tradicional, a ese repleto de fronteras invisibles entre países.

Por esto, estas mismas compañías tienen que registrarse ante los entes reguladores, los mineros tienen que pagar los elevados costos de electricidad, contratar un servicio de internet, y comprar una máquina de cripto minería y otro sin fin de componentes.

Y así, poco a poco, comenzó a surgir la sinergia entre el mundo tradicional y el mundo de las criptomonedas, ligados todavía a las bases fundamentales del centralismo tradicional. Era muy ideológico pensar que no sería así, que no nos regularían, que no nos impondrían; eso mismo; impuestos,  y que incluso llegaran a censurar servicios de las criptomonedas.

Por ende, queramos o no, debemos estar al tanto de ello, y pensar que al menos por los momentos debemos seguir las normas del juego, normas que están permitiendo que las criptomonedas ganen cada vez más fuerzas.

Pues, aunque se han doblado para no quebrarse antes las presiones del mundo tradicional, aún siguen teniendo un increíble potencial disruptor, y se siguen presentando como la alternativa a las divisas fiduciarias comunes, que seamos sinceros, están a punto de caer de nuevo en otra crisis economía mundial.

Teniendo esto en mente, hay que decir que los reguladores han tenido un trabajo especialmente difícil en tratar de colocar impuestos a las criptomonedas, ya sea por qué no las entienden, por que no tienen la capacidad técnica para hacerlo, porque simplemente no hay un marco regulatorio claro para ello, y lo más importante, es una tecnología en constante evolución, por ello se necesitan ingenieros de la NASA para determinar “¿Qué hacer con las criptomonedas”.

Taxar a las criptos es Rocket Science 🚀:


Un dolor de cabeza constante para los estados y reguladores, es que se necesita prácticamente ser un científico espacial, o un informático prodigioso para comprender al 100 % todas las nuevas tecnologías existentes, y las que surgen cada día.

Para estos organismos encargados de imponer impuestos, repartidos por todo el mundo, lo único más difícil que entender a las criptomonedas, es descifrar cómo polainas gravarlas.

Como sabemos, una criptomoneda es una representación digital del valor, ¿cuál valor? Aquel que solo el mercado puede crear, sin tomar en cuenta las Stablecoins. Estas monedas no tienen curso legal emitido por ningún banco central, autoridad o gobierno. Una criptomoneda es un activo digital que funciona como un medio de intercambio de bienes y servicios entre las partes que aceptan usarlo, nada más y nada menos, la peor pesadilla de cualquier regulador.

A la hora de hacer una transacción con estas criptos solo hay 3 posibles casos, al menos de la manera sencilla. Las entregas como parte de una compensación por un bien o servicio, o las regala. Las recibes, como parte también de un retorno por otorgar un bien o servicio, o las intercambias unas con otras en las cripto exchanges.

Pero un paso es importante aquí, cuando las criptos se adquieren (a menos que sea usted un minero), necesita de dinero fiduciario para hacerse con ellas en un cripto exchange como Binance o eToro.

Por el lado de la entrada de estas, los reguladores lo ven como algo importante pues aquí es en donde a ellos se les complica todo. Al momento cuando usted vende, entrega, o transfiere esos tokens, o cuando convierte estos tokens de nuevo a dinero 💵 fiduciario, como el dólar; o cuando usted adquiere un bien y servicio directamente con ellos.

Incluso hasta los mineros están enfrentando impuestos por su actividad. Si el recaudador de impuestos considera que su actividad minera es un negocio, y no un hobby, entonces el valor expresado en dinero fiduciario de cualquier criptomoneda que reciba podría estar sujeto a impuestos como un ingreso comercial tradicional.

Noruega elimina los recortes de impuestos de electricidad para la minería de Bitcoin

La IRS publica la primera guía de cripto impuestos después de 5 años

Cuando entrega usted sus criptomonedas, cualquier ganancia o retorno que usted reciba podría ser gravable como ingreso comercial o ganancia de capital.

Los recaudadores de impuestos alrededor de todo el mundo analizan los casi infinitos factores, que también se aplican a las transacciones en bienes raíces o valores, al evaluar si sus ganancias (o pérdidas) con cripto activos deben gravarse como ingresos (o pérdidas) comerciales o ganancias (o pérdidas) de capital.

Ejemplos de que ese no es un trabajo fácil:


Considere estos ejemplos y cómo el recaudador de impuestos generalmente gravaría cada caso, para que entienda porque es considerado casi como Rocket Science.

Primero: Imagínese que usted hace trading como actividad con que se gana la vida, y siempre está al tanto de las fluctuaciones a corto y mediano plazo de cada criptomoneda, y como un buen trader usted intenta lucrarse por ello. En 2019, vendió 100.000 $ en criptomonedas que compró por 75.000 $.

Su ganancia neta de 25.000 $. Entonces es probable que su regulador local quiera someter a impuestos estos 25 k, no importa si usted dejó esa posición en criptos o no, y por ende, en la actualidad ya no sean 25.000 $.

Otro ejemplo, es que otro de nuestros lectores quiere comprar muebles con BTC, y compra un total de 1.000 $, que supongamos que valía 1 token. Luego ese valor de cada token aumentó hasta 5.000 $. Poco tiempo después, halló un juego de comedor a que compró al vendedor por 1.000 $ en BTC, los cuales ya no equivalen a un token. Como pagó $ 1.000 por ese bitcoin, y valía $ 5.000 en el momento en que lo usó, enfrentará impuestos sobre una ganancia de capital de $ 4.000.

Todo parece tener sentido para estos dos casos fáciles, las cosas se complican mucho más mientras agregamos otro tipo de transacciones, las cuales para usted y para nosotros pueden ser normales dentro del cripto ecosistema, lo que complica un poco el trabajo para los reguladores y recaudadores de impuesto.

Pero, la mayor dificultad no se presenta con esto, sino más bien con el hecho de que seguir el rastro de cada una de las transacciones dentro de las diferentes Blockchains, de las diferentes altcoins, de las diferentes wallets que podría tener cada usuario, realmente es un trabajo imposible.

El hecho de que la tecnología sea descentralizada y sin fronteras dificulta en exceso el trabajo que tiene que cumplir estas instituciones, por lo que se dice entonces dentro de nuestro cripto ecosistema que se necesita ser un científico de cohetes para poder trabajar en este mundo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.