La Inteligencia Artificial desarrollada por DeepMind podría detectar enfermedades oculares con la misma precisión que un ser humano

0

Poco a poco, los sistemas de Inteligencia Artificial (IA) aprenden lentamente a diagnosticar enfermedades así como lo haría un médico humano, pronto podrían ser aplicados en los hospitales.

Recientemente en Londres, los investigadores de DeepMind Health, subsidaria de Google, University College London Institute of Ophthalmology y Moorfields Eye Hospital de Londres NHS Foundation Trust, han utilizado el aprendizaje automático para crear un software capaz de identificar una gran cantidad de enfermedades comunes en los ojos a partir de escaneos 3D, y que luego es capaz de recomendar un tratamiento para el paciente.

Mustafa Suleyman

El avance es el resultado de una asociación de las tres instituciones anteriormente mencionadas. Aunque el software no está listo para el uso clínico, podría ser implementado en hospitales en cuestión de años. Mustafa Suleyman, Director de DeepMind Health, expresó en un comunicado de prensa que el proyecto era “increíblemente emocionante” y que, con el tiempo, “podría transformar el diagnóstico, el tratamiento y la gestión” de pacientes con afecciones oculares amenazantes para la vista en todo el mundo.

El estudio comenzó en 2016. Y el software se base en los principios establecidos en el aprendizaje automático, que utiliza algoritmos para identificar patrones comunes en los datos. En este caso, el escaneo tridimensional de los ojos del paciente, realizado utilizando la técnica conocida como OCT, representan los datos. La ejecución del escaneo toma alrededor de 10 minutos, e implica el rebote de la luz infrarroja cercana de las superficies interiores de los ojos. Esto produce una imagen 3D del tejido, lo que representar una herramienta medica crucial a la hora de evaluar la salud del ojo.

Para que funcione el software ha sido entrenado en casi 15.000 escaneos OCT de unos 7.500 pacientes. Un dato importante es que el sistema fue alimentado con los escaneos realizados junto con diagnósticos humanos. A partir de esto, aprendió cómo identificar primero los diferentes elementos anatómicos del ojo y luego a recomendar una acción clínica basada en los signos de enfermedad que fueran revelados en el escaneo. Así, el sistema IA fue capaz de recomendar la decisión correcta para más de 50 enfermedades oculares con una precisión del 94 por ciento.

Moorfields, el hospital ocular más grande de Europa y América del Norte, dijo que, a nivel mundial, más de 285 millones de personas viven con algún tipo de pérdida de visión. El potencial de este tipo de investigación podría, por lo tanto, ser significativo.

“La tecnología de IA que estamos desarrollando está diseñada para priorizar a los pacientes que necesitan ser atendidos urgentemente por un médico o profesional de la vista”, expresó Pearse Keane, Oftalmólogo Consultor de Moorfields Eye Hospital NHS Foundation Trust.

Dr. Pearse Keane

“Si podemos diagnosticar y tratar las afecciones oculares con anticipación, nos da la mejor oportunidad de salvar la vista de las personas”, agregó Keane. “Con más investigaciones podría conducir a una mayor consistencia y calidad de la atención para los pacientes con problemas oculares en el futuro”.

El próximo paso para los investigadores de Moorfields será llevar a cabo ensayos clínicos para ver cómo la tecnología podría mejorar la atención del paciente en la práctica.

No todo es color de rosas

Aunque resultados como estos puede que sean alentadores, algunos expertos en la comunidad médica se encuentran escépticos al respecto, sobre todo surge la preocupación acerca de cómo los sistemas de inteligencia artificial se integrarán en las prácticas de atención.

Dr. Luke Oakden-Rayner

Luke Oakden-Rayner, radiólogo que ha dedicado extensamente a la escritura sobre el tema, considera que los avances en IA “nos están empujando rápidamente hacia un punto de inflexión” donde el software ya no es una herramienta aplicada e interpretada por un médico, sino algo que tomará decisiones en nombre de los humanos.

Esta línea puede que esté empezando a ser cruzada. En abril, la FDA aprobó el primer programa de IA que diagnostica la enfermedad sin supervisión humana. La incapacidad para explicar con precisión cómo los sistemas de IA toman ciertas decisiones está bien documentada. Siempre existe la posibilidad de que el software cometa un error falta en el juicio.

Los investigadores de Moorfields, DeepMind y UCL, son consciente de estos inconvenientes, y aseguran que el software contiene una serie de funciones diseñadas a mitigar estos posibles problemas.

Primero, el software no depende de un solo algoritmo quien tomará la decisión, sino que será el conjunto de ellos, y cada de uno estará capacitado de forma independiente para que cualquier error sea anulado por la mayoría. En segundo lugar, el sistema no solo arroja un único diagnostico; en cambio, da diversas explicaciones posibles ligadas a la confianza que le corresponde a cada una.

Sin embargo, lo más importante, es que el sistema no está diseñado para hacer el diagnostico por sí solo, sino para decidir qué paciente necesitan una atención primordial de acuerdo a sus afecciones. Por lo que, si bien es capaz de encontrar qué condiciones podría tener un paciente, la recomendación real con la que contribuye es qué tan urgentemente necesita ser referido para recibir tratamiento.

La verdadera prueba, sin embargo, será cuando este software se implemente y pruebe en un entorno clínico real. No se sabe cuándo ocurrirá esto, pero DeepMind dice que espera comenzar el proceso “pronto”.

Afirman que cuando el software sea aprobado para el uso clínico, será proporcionado de forma gratuita a los médicos de Moorfields durante un período de 5 años. Sin embargo, eso no impide que DeepMind lo venda a otros hospitales en el Reino Unidos u otros países.