Estados Unidos fortalece su plan de seguridad en IA

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La ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) correspondiente al año fiscal siguiente 2019, demuestra que los Estados Unidos está desarrollando una estrategia en la tecnología de inteligencia artificial (IA) mucho más robusta de la existente actualmente. 

La nueva ley incluye dos secciones que hacen un inventario de los esfuerzos actuales en inteligencia artificial, a nivel nacional e internacional, además elabora recomendaciones para mantener y acelerar las investigaciones y la adopción dentro del territorio estadounidense. Al hacerlo, dicho proyecto de ley demuestra conciencia por parte del gobierno federal respecto las preocupaciones que se aproximan en el horizonte, es decir, las alianzas mixtas público-privada, la ética y muy importante la competencia con la rival China.

Primera sección


La primera parte de las nuevas secciones, la 238, exige que el Secretario de Defensa cree un plan estratégico y coordine los esfuerzos en IA dentro del departamento. Para facilitar dicho plan estratégico, el Departamento de Seguridad aprovechará las relaciones de investigación con las industrias privadas de defensa, universidades de investigación e instituciones de investigación no afiliadas y sin fines de lucro.

La disposición de la ley también hace referencia indirecta a la competencia internacional en torno a la tecnología naciente de inteligencia artificial, al buscar recomendaciones en todos los sectores, para “educar y reclutar”, reteniendo el talento líder y aprovechar los avances en la investigación comercial y la académica. Finalmente, esta sección requiere el desarrollo de políticas por parte del gobierno federal para el uso ético de la IA y un marco legal para la aplicación de la tecnología en temas sensibles para el país.

En conclusión, esta sección se alinea muy bien con el recientemente creado y establecido Centro de Inteligencia Artificial o (JAIC), por su siglas en ingles, y con su énfasis en acelerar, escalar y sincronizar todas las actividades de la tecnología IA del Departamento de Defensa. Todo esto a través de asociaciones mixtas publico-privada, mientras además se asegura un fuerte compromiso con la ética militar estadounidense y la seguridad de la inteligencia artificial. Sin embargo, la nueva ley NDAA tiene un mandato dentro de la investigación más amplio, lo que lleva a cabo una revisión exhaustiva de las iniciativas en IA anteriores del Departamento de Defensa, además de la planificación y coordinación de las acciones futuras.

Segunda sección


Una segunda sección establece la Comisión de Seguridad Nacional sobre Inteligencia Artificial. Con la membresía designada tanto por las ramas legislativas de la Corte Suprema, como por las ramas ejecutivas de la mismísima oficina oval.

La comisión revisará los avances hechos hasta los momentos de la inteligencia artificial dentro de los Estados Unidos, evaluando así la competitividad internación de EEUU en su “seguridad nacional, defensa, asociaciones mixtas publico-privada e inversiones”.

Al igual que la primera sección (la sección 238), este organismo enfatizará esfuerzos en la inversión y en la investigación avanzada en los sectores publico-privada, el desarrollo y retención de todo el talento potencial dentro del campo de la tecnología IA y las implicaciones técnicas. Sin embargo, la comisión proporcionará una revisión a nivel gubernamental en lugar de centrarse sólo en el Departamento de Defensa.

 No fue fácil llevar la ley que reforzara la inteligencia artificial.


El actual Secretario de Defensa, Jim Mattis, argumentó en un memorándum oficial que Estados Unidos, y explícitamente el Presidente Donald Trump, no estaba siguiendo el ritmo de los ambiciosos planes de China y otros países. Para cerrar su discurso el Secretario de la Defensa citó un articulo en una revista de Henry A Kissinger (ex Secretario del Estado) en donde este pedía una comisión presidencial capaz de:

Jin Mattis, Secretario de Defensa

“Inspirar un esfuerzo conjunto de todo el país, el cual garantice que los Estados Unidos, sea un líder no sólo en asuntos de defensa sino también, en la transformación de la condición humana”.

El memo de Sr Mattis que no había sido reportado antes, y que fue obtenido por el New York Times esta semana, refleja una creciente sensación de urgencia entre los oficiales de defensa sobre la no acción dentro de la tecnología de inteligencia artificial. Los consultores y planificadores que intentan pronosticar las posibles y futuras amenazas piensan que la IA podría ser el próximo cambio tecnológico dentro de cualquier guerra. 

No obstante, el Pentágono parece estar avanzando por si mismo, buscando una manera de fortalecer sus vínculos dentro de la tecnología, sobre todo con los investigadores de Sillicon Valley, donde existe una considerable cautela sobre el trabajo con las agencias militares y de inteligencia, por sus continuos ataques fallidos a la privacidad el pueblo norte americano.

Centro de IA o “The Jake”


El Departamento de Defensa quiere trasladar 75 millones de $ de su presupuesto anual a la nueva oficina, y un total de 1.700 millones de $ en los próximos 5 años, si da los resultados esperados. 

Conocido como “the jake” el centro se anuncia como una forma de facilitar docenas de proyectos en inteligencia artificial que se están llevando a cabo en todo el Departamento de Defensa. Esto incluye el Project Maven, un esfuerzo para llevar a cabo una tecnología para identificar personas y situaciones en videos capturados por drones.

“Este es un momento único, con tanto activismo contra el gobierno que está saliendo de Sillicon Valley… Parte de esto se debe a la situación política, pero también refleja una profunda preocupación por la militarización de estas tecnologías y su aplicación a la vigilancia que atenta contra la privacidad de los estadounidenses”.

Expresó Elsa Kania miembro del Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense.

Se espera que the jake ayude a cerrar esta brecha entre los intereses de Sillicon Valley y los del gobierno federal de los Estados Unidos. 

“Una de nuestras mayores fortalezas nacionales, es la innovación y el talento que se encuentra en nuestro sector privado y en nuestras instituciones académicas, habilitados por la sociedad libre y abierta… El JAIC o el Jake ayudará a desarrollar nuestras asociaciones en la industria, la academia y con cualquier aliado”

Expresó Brendan McCord, ex oficial de Submarinos de la Armada y veterano en la creación de proyectos militares en inteligencia artificial, en una reunión publica en Sillicon Valley, para crear un vinculo y conciencia de unir esfuerzos en desarrollar un proyecto IA nacional ético para todas las partes.

En la unión está la fuerza y China se dio cuenta hace tiempo. 


La nueva ley demuestra una clara conciencia, no solo de la importancia de la inteligencia artificial, sino de la realidad que el gobierno de los Estados Unidos no está solo (ni quiere estarlo) en la búsqueda del desarrollo de la IA.

Por ejemplo, el énfasis en las asociaciones público privadas y el apalancamiento de la “fusión militar-civil” llevado a cabo por el rival, China, que busca integrar la academia, el gobierno, el sector privado y el sector militar.

China también está maximizando el talento mediante el financiamiento de programas de inteligencia artificial dentro de sus universidades, y haciendo un seguimiento activo de los graduados e investigadores que han ido a hacer vida en países de Europa y EEUU. Sin embargo, China no es el único competidor; otros países como India, Rusia e Israel también están aplicando la tecnología en diversos grados.

Estados Unidos lo logrará si alcanza la “Ética dentro de la tecnología”


El enfoque de la nueva ley está en la ética del uso de la tecnología de inteligencia artificial y este está ocurriendo en un momento difícil, pues las nuevas alianzas publico- privada están siendo duramente criticadas.

Destacados investigadores y grandes compañías dentro del área de la IA han firmado recientemente una declaración “en contra de las armas letales autónomas”.

Proyectos como el Maven llevado a cabo por el pentágono con ayuda de Google, un proyecto que utiliza la IA para interpretar videos y mejorar los ataques con drones, están siendo duramente criticados. Este tipo de situaciones demuestra la necesidad inmediata de abordar la ética dentro de la tecnología para llevar a cabo un plan nacional más o menos como el de China, aunque cabe destacar que en el país asiático este tipo de problemas de ética no existe, debido al sistema político autoritario.