Este 11 de marzo, el Departamento del Tesoro de los EE. UU. sancionó a un banco con sede en Rusia por pretender burlar las restricciones impuestas previamente contra la empresa petrolera estatal de Venezuela, PDVSA y de su reciente criptomoneda conocida como el “Petro”.

El banco “Evrofinance Mosnarbank”, que es propiedad asociada a empresas estatales rusas y venezolanas, fue sancionado por su colaboración a PDVSA. Los activos netos de Evrofinance crecieron más del 50 por ciento durante 2018, ya que la tesorería continuó aumentando el uso de sanciones.

PDVSA es una empresa estatal que durante mucho tiempo ha sido un “vehículo para la corrupción, la malversación y el lavado de dinero de Maduro y sus amigos”, señaló el Departamento del Tesoro.

“El régimen ilegítimo de Maduro se ha beneficiado del sufrimiento del pueblo venezolano”, dijo el secretario del Tesoro Steven T. Mnuchin en un comunicado.

La última acción se produce cuando Estados Unidos intensifica el uso de sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro, que EE. UU. ha acusado de abusos contra los derechos humanos. Estados Unidos ha respaldado al líder opositor Juan Guaidó sobre el Sr. Maduro.

“Los Estados Unidos tomarán medidas contra las instituciones financieras extranjeras que sostienen el régimen ilegítimo de Maduro y contribuyen al colapso económico y la crisis humanitaria que asola al pueblo de Venezuela“, expresó Mnuchin, en un comunicado.

El banco, en su sitio web en idioma ruso, emitió una declaración con respecto a las sanciones de EE. UU., en la cual señaló que continúa operando de manera estable y que cumplirá incondicionalmente con sus obligaciones con los clientes y socios en su totalidad.

Una ‘línea de vida’ para Maduro


El Departamento del Tesoro señaló que Nicolás Maduro se siente cada vez más aislado y desesperado por las “líneas de vida que le ha proporcionado Rusia”, ya que Estados Unidos y más de 50 países ahora reconocen como presidente interino de Venezuela autoproclamado y presidente de la asamblea nacional, Juan Guaidó, como el líder legítimo del país.

Por su parte Rusia, en particular, es conocida por ser un aliado de Venezuela desde hace mucho tiempo, lo cual se remonta a su predecesor, Hugo Chávez. Chávez compró una participación del 49 por ciento en Evrofinance a través del Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela en 2011. En ese momento, el ruso Gazprombank y el banco estatal de Rusia, VTB Bank, el segundo banco más grande del país, tenían una participación del 25 por ciento en Evrofinance.

Evrofinance se instauró como un “banco binacional para financiar proyectos conjuntos de infraestructura y petróleo Rusia-Venezuela”, según el Departamento del Tesoro.

Mientras que las principales instituciones financieras con sede en Estados Unidos y Europa cortaron los lazos con el régimen de Maduro, los activos de Evrofinance siguieron aumentando.

De esta manera, bajo la sanción, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro prohíbe que las personas o entidades de los Estados Unidos tengan relaciones con Evrofinance. Esto incluye todas las propiedades y entidades que son propiedad directa o indirectamente, 50% o más, por Evrofinance en los Estados Unidos.

Venezuela sufre un colapso económico y humanitario provocado por las políticas socialistas y la corrupción, que ha llevado a alrededor del 90 por ciento de la población a vivir por debajo del umbral de la pobreza. Al mismo tiempo, menos de la mitad de las familias en el país pueden satisfacer sus necesidades alimentarias básicas.

Evrofinance también fue la principal institución financiera internacional que estaba dispuesta a financiar al Petro, una criptomoneda venezolana fallida lanzada en 2018. Los primeros inversores del Petro fueron invitados a comprar la criptomoneda mediante el cableado a una cuenta del gobierno en Evrofinance.

Según el Departamento del Tesoro, la participación de Evrofinance en Petro reveló que Maduro esperaba que la criptomoneda ayudara a Venezuela a evadir las sanciones financieras por parte de la administración Trump.

El 1 de marzo, Estados Unidos impuso restricciones de visa a funcionarios individuales alineados con Maduro, junto con sus familias. Al mismo tiempo, seis funcionarios del gobierno venezolano asociados con la obstrucción de las entregas de ayuda humanitaria fueron nombrados y sancionados específicamente.

Las restricciones se produjeron un día después de que Rusia y China, firmes simpatizantes del gobierno de Maduro que invirtieron miles de millones en su régimen socialista, vetaron una resolución de los Estados Unidos que pedía al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que promoviera las elecciones democráticas y el acceso a la ayuda humanitaria en Venezuela.