La Comisión de Bolsa y Valores (SEC) presentó una demanda contra un hombre por estafar a los inversores mediante una operación de criptominería presuntamente fraudulenta, según informó Coindesk el 09 de enero.

En la presentación del 08 de enero, la SEC alegó que Donald G. Blackstad, de 60 años, sacó más de 3.5 millones de dólares de los inversores de tres empresas separadas: una compañía de petróleo y gas, una compañía tenedora de partes de vehículos y “Energy Sources International” (ESI), una supuesta compañía minera de criptomonedas cuyo centro de datos de Las Vegas tiene solo un empleado: Blakstad, de acuerdo a la publicación.

El acusado obtuvo de cinco inversores diferentes la cantidad de 550.000 dólares diciéndoles que el capital estaría destinado a la compra de equipos de criptominería

En el documento publicado por la SEC, alegan que Blakstad usó casi la mitad de ese dinero para sí mismo, incluidos retiros de efectivo, gastos de hotel, casino y restaurante, y pagos por otros artículos personales.

Además, mantuvo engañados a los cinco inversores con la emisión de cheques de 60.000 dólares a razón del rendimiento de sus inversiones, reseñan en la publicación.

El acusado engañó a los inversores ofreciéndoles ganancias rápidas y en cambio utilizó el dinero recaudado para gastos personales. Imagen: Pexels.

Cargos de la SEC

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En otra publicación realizada por Finance Magnates sobre el hecho, reseñaron que el inversionista, proveniente de San Diego, además de haber sido acusado de supuesto fraude, también indica que está acusado de ofrecer y vender valores no registrados.

Los fiscales acusaron a Blakstad de realizar tácticas para atraer al menos a 14 inversores con promesas de grandes ganancias sobre sus inversiones en una compañía petrolera y de recursos de energía alternativa, así como su propio grupo de minería de Bitcoin, señalan en lo publicado.

Las compañías bajo el mando de Blakstad son Midcontinental Petroleum Inc., dedicada a inviertir en la industria del petróleo y el gas, y Xact Holdings, una compañía formada para adquirir un fabricante canadiense de componentes para vehículos industriales.

La SEC ha descrito esas empresas como incipientes con pocas o nulas operaciones comerciales reales y con pocas perspectivas de operaciones rentables, según la fuente. 

Grupo de criptomineros inexistente

El artículo señala que, según los documentos compartidos, alegan que desde julio de 2015 hasta mayo de 2019, el acusado operó ESI, un esquema fraudulento que utilizó para atraer a personas a invertir a cambio de acciones de supuestos grupos de minería de bitcoin (BTC).

Además, el acusado también recompensó a los inversionistas por reclutar nuevos participantes, a su vez, les envió un correo electrónico alegando que ESI había desarrollado «un centro de datos de clase mundial para la minería de criptomonedas».

El acusado les dijo a los inversores que una de sus compañías había desarrollado un centro de datos de clase mundial para la minería de criptomonedas. Imagen: rebcenter-moscow.

El ejecutivo atrapó a los inversores con la promesa de que obtendrían riquezas rápidas, al decirles que la operación minera «ofrece un oportunidad única para las personas que buscan realizar grandes inversiones en el espacio de minería de criptomonedas», indica la fuente. 

Blakstad también vendía contratos de inversión que supuestamente representaban acciones de las compañías que estableció para extraer criptomonedas. La SEC señaló en el documento la oferta del acusado: 

«Ofrecemos a los inversores la posibilidad de comprar el equipo de minería y arrendarlo de nuevo a ESI. O para hacer una inversión de capital en la Compañía”.

En conclusión, las víctimas invirtieron su dinero en una compañía informática que nunca existió y el cual Blakstad usó para sus gastos personales.

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Ante ello, la SEC quiere que el acusado sea sancionado, devuelva las ganancias obtenidas ilegalmente y se establezcan medidas cautelares permanentes. 

En caso de ser declarado culpable por fraude electrónico, Blakstad podría enfrentar una pena hasta 20 años de prisión y una multa de $ 1 millón, mientras que la venta de valores no registrados conlleva un máximo de cinco años de prisión y una multa fiscal de $ 250,000.

Imagen destacada por MasterTux / Pixabay.com

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