La situación en Venezuela se sigue deteriorando continuamente y cada vez más rápido, a medida que el éxodo masivo continua creciendo. Se estima que casi 3 millones de venezolanos han abandonado el territorio, de una población total de casi 32 millones de personas, según el último censo, lo que quiere decir casi un 10 % de toda la población ha tenido que huir del país caribeño en cuestión de menos un periodo de menos de una década.

Venezolanos escapando por la frontera de Colombia

El gobierno autodenominado “socialista” del presidente venezolano Nicolás Maduro, está intentando consolidar su gobierno autoritario a medida que el país alcanza un nivel de diáspora que rivaliza con la actual crisis siria, que llevó a la migración masiva hacia todo el continente europeo. Alimentado por una hiperinflación voraz que ha superado ya el dos millones por ciento, si el 2.000.000 % anual. Lo que significa que el Bolívar Soberano, la moneda oficial venezolana, ya no vale nada.

El aumento de los controles cambiarios por parte del gobierno ha restringido aún más el acceso de los ciudadanos a las monedas extranjeras, los cuales lo usan como una fuente estable para salvaguardar sus pocas riquezas.

Un mercado increíblemente emergente en los últimos dos años para el Bitcoin, y otras cripto monedas se ha desarrollado en Venezuela, lo que representa un profundo caso de estudio del impacto positivo de Bitcoin en el pueblo venezolano.

El interés de Bitcoin en Venezuela comenzó inicialmente con la oportunidad de minarlo hace casi 5 años. Debido al mercado de electricidad increíblemente barato, debido a que está en gran parte subsidiado por el gobierno, “la electricidad es prácticamente gratuita se paga un aproximado de 0,001  $ al mes de electricidad y no importa tu nivel de consumo”.

Por ende un minero de Bitcoin en Venezuela, simplemente no contabiliza el gasto en electricidad, algo que sólo ocurre en el país caribeño. Sin embargo, no todo es tan perfecto como suena, ya que tiene la velocidad de internet más lenta de todo el continente Americano, y uno de los servicios eléctricos más deteriorados, donde los cortes de luz son la normal diaria, en las ciudades grandes del territorio, mientras que las afueras de las ciudades puedes pasar días sin energía eléctrica.

Y eso no es todo, el gobierno venezolano a menudo toma medidas energéticas contra las operaciones mineras más grades,  a veces arrestando y deteniendo a individuos, sin ningún tipo de causa legal, que la cripto minería no está contemplada como delito en ninguna ley, y a los detenidos se les declara “terroristas contra la electricidad”.

Con la depreciación del Bolívar en continua aceleración y a un ritmo sin precedentes, Bitcoin sigue representante una opción mucho más estable para el almacenamiento del valor, a pesar de haber bajado casi un 70 % desde su máximo histórico en diciembre del año 2017.

Este extraño suceso se debe únicamente a la magnitud de la creciente hiperinflación de la moneda fiduciaria en comparación con la caída del Bitcoin. BTC tiene un suministro fijo total de 21 millones de Bitcoin y utiliza un modelo deflacionario para introducir Bitcoin en la red a través de un sistema de recompensa de minería mantenido algorítmicamente. Como tal, no es susceptible a la inflación, fenómeno el cual causa pesadillas dentro de las familias venezolanas.

Venezolanos en éxodo

No sólo para escapar de la inflación los venezolanos acuden al Bitcoin, sino para ser libres:

“Hemos forjado varias asociaciones con ciudadanos venezolanos, para ayudar a la salida de capitales y a la preservación de la riqueza, para las víctimas de este régimen… Últimamente hemos visto un gran intereses en los que utilizan Bitcoin, no sólo para almacenar valor, peo como un medio para moverlo fuera del país”.

Mientras los venezolanos aún cuenten con conexión a internet, pueden enviar sus Bitcoin a través de la red, libremente y sin control del régimen opresivo de Nicolás Maduro. El acceso para que los ciudadanos intercambien bolívares por dólares o euros es casi imposible, ya que por ley, sólo un selecto grupo puede comerciar “legalmente” con ellos, pero aun así es poco lo que pueden hacerlo anualmente unos 5.000 $.

Además, el bolívar la moneda mundial de peor desempeño frente al dólar americano, y el problema se sigue agravando por las sanciones del gobierno de Los Estados Unidos al prohibir la negociación en dólares por parte del estado venezolano, y una retención por parte del régimen autoritario de los dólares llegados por la exportación, lo que provoca una peligrosa escasez de productos.

Según CoinDance, los volúmenes semanales de LocalBitcoins en el Bolívar venezolano han sido exponenciales desde fines de marzo a principios de este año.

“Las regulaciones impuestas por el gobierno son numerosas, y este es uno de los casos de uso más importantes para Bitcoin. Esta es una tecnología resistente a la censura, diseñada específicamente para sobrevivir a los ataques de los poderes centralizados, es genial que podamos ayudar a las personas que son víctimas de otro fracaso socialista, pero es una situación  difícil. Aunque las sanciones de Estados Unidos aún no prohíben los tratos con un ciudadano venezolano promedio, tratamos con cuidado cada transacción, porque las compañías de los Estados Unidos tienen sólo prohibido tratar con ciudadanos venezolanos especialmente designados por la SEC”.

El mismo patrón con los venezolanos que intercambian el Bolívar por Bitcoin se refleja en Argentina, donde está surgiendo su propia crisis económica e hiperinflación. El peso argentino es actualmente la segunda moneda con peor desempeño frente al dólar americano. Según CoinDance, el intercambio de Argentina del peso argentino por Bitcoin también ha aumentado exponencialmente.

“Como venezolano no sólo uso el Bitcoin para escapar un poco de la hiperinflación, sino también para ser un poco libre. En el mundo nadie acepta mis tarjetas de crédito, no quieren hacerlo y el gobierno tampoco me lo permite, así que acudo al Bitcoin para tener contacto con el mundo fuera de la dictadura, como Amazon, Netflix y Spotify, cosas que aquí simplemente son inalcanzables sino posees tarjeta de crédito en el extranjero”. Nos expresa un venezolano anónimo promedio”.

Para los venezolanos, la situación es desesperada y Bitcoin ofrece una de las pocas oportunidades para salvar cualquier tipo de valor real de una economía colapsada. A medida que las consecuencias de la devaluación y la hiperinflación subsiguiente continúan desarrollándose a nivel nacional, la evaluación de cómo Bitcoin y las iniciativas de criptomoneda asociadas participan, ya que las soluciones proporcionarán una valiosa métrica para el potencial de Bitcoin.

“Yo no creía en el Bitcoin, lo veía inútil, pues en ese tiempo podía comprar lo que quisiera en el exterior, tenía acceso a euros y dólares como cualquier otra nación del mundo, con facilidad. La inflación aquí siempre ha sido alta, así que desgraciadamente era costumbre, es más me burlaba con mis compañeros de la universidad de los ingenuos en todo el mundo que apostaban por ellas. Pero ahora dentro de este infierno, me arrepiento de todo lo que dije, y le veo la increíble utilidad, no sé qué haría mi familia y yo, sin ellas”.

Dicho esto, las criptomonedas también fluctúan y son muy inestables, por lo que aún no se puede confiar por completo, si estas en un país en donde tu moneda local es más estable que el BTC, y no tienes que pasar las penurias que pasan los venezolanos, argentinos, iraníes e indios, quizás no tengas la necesidad de apostar por las criptos, pero piensa que está ayudando a hacer al mundo más libre.

Puente Simón Bolívar, frontera Venezuela y Colombia

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