Repsol es la última empresa española en probar la cadena de bloques como una forma de reducir los residuos y mejorar la eficiencia operativa.

La compañía energética de Madrid informó que, una prueba reciente de un piloto de la Blockchain, que fue diseñada para mejorar la calidad de la certificación de seguridad de sus productos fue exitosa, y podría llevar a un ahorro de costos de 400.000 Euros al año.

Fundada en 1987, Repsol es una empresa líder de energía que opera en la industria del petróleo y gas, que incluye exploración, desarrollo y producción de petróleo crudo y gas natural. De acuerdo al Financial Times, en los primeros nueve meses de 2018, los ingresos netos de la compañía alcanzaron los 2,7 mil millones de euros, un aumento del 37 por ciento desde principios de año.

La compañía presume ser un ente completamente abierto a la innovación y la tecnología con el objetivo de diseñar la energía del futuro e impulsar el crecimiento sostenible de la sociedad.

De hecho, en la página oficial de Repsol, podemos observar el mensaje del Presidente de la compañía, Antorio Brufau Niubó

“Nuestro futuro está obligado a convertirnos en un proveedor global de energía múltiple, capaz de suministrar a cada individuo la energía que necesita en un momento dado de una manera segura, competitiva y sostenible”.

De esta manera el Centro de Investigación del Laboratorio de Tecnología Repsol se unió a Finboot; una parte del Fondo de Emprendedores de la Fundación Repsol, para desarrollar conjuntamente una plataforma basada en la cadena de bloques que mejore el proceso de certificación para productos petroquímicos. El ahorro se generará al reducir los errores de frecuencia, según un informe publicado por Cointelegraph en español.

Esta startup, Finboot, le está enseñando a usar la Blockchain en la industria petrolera. Y es que esta tecnología, que comenzó como soporte de las criptomonedas, sirve para otras muchas cosas. Entre ellas, como mencionamos anteriormente, la certificación de productos.

Básicamente se espera que la tecnología permita a la compañía identificar y rastrear muestras y productos a lo largo de todo el proceso de producción.

Tomas M. Malango, quien es el gerente de experimentación en el Tech Lab, comentó por qué Blockchain podría hacer una diferencia para Repsol:

“Este tipo de procedimientos, en los que manejamos una gran cantidad de muestras, están sujetos a muchos incidentes de reproceso debido al etiquetado incorrecto, la pérdida o la conexión incorrecta de la información”. Agregó que los resultados del piloto de la Blockchain “podrían transferirse a otros departamentos de la compañía con prácticas y disfunciones similares”.

Cabe señalar que, actualmente, España no es conocida como un semillero para la innovación digital, pero numerosas empresas españolas se han apresurado a adoptar la cadena de bloques en su estrategia empresarial. De hecho, el primer préstamo sindicado que se liquidó en una cadena de bloques ocurrió como resultado del banco español BBVA, y ahora el proveedor de energía español Iberdrola está utilizando la cadena de bloques para rastrear la energía renovable.

De manera que se puede señalar un importante entusiasmo hacia la tecnología por parte del país integrante de la Unión Europea

La mayoría de las personas podrían estar de acuerdo en que el suministro global de energía es un negocio bastante complicado. Con 400.000 euros, los ahorros que la tecnología de la cadena de bloques podría generar para Repsol son pequeños en comparación con los ingresos anuales de la compañía, que se miden en decenas de miles de millones de euros.

Como señala Malango, una vez que la plataforma de la Blockchain se haya probado, podría expandirse a otras áreas del negocio petrolero, lo que genera billones de dólares anuales.

Para validar esta metodología, Tech Lab eligió la gestión de muestras procedentes de los negocios industriales, por lo gestionó alrededor de 60.000 muestras al año, siendo un proceso que claramente involucra a diversos actores dentro y fuera de la compañía.

Así, el verano pasado Repsol llevó a cabo un primer piloto de validación con muestras reales para recrea todo el ecosistema y prevé este mes de abril tener implantado el proceso en el centro de investigación.

BlockLabs, la aplicación desarrollada por Finboot y Tech Lab, crea un equivalente digital de un producto físico. Entonces le otorga un token que quedará siempre asociado a un artículo. “Este código se crea una sola vez y es inalterable”, aclara Repsol.

Con este código es como Repsol digitaliza los procesos, los simplifica, y estima ahorrarse los 400.000 euros.

En Repsol también exploran la cadena de bloques para verificar productos de gas licuado de petróleo y lubricantes. Los planes de futuro también plantean la comercialización de BlockLabs.

Para muchos la Blockchain es la cuarta revolución industrial ya que posee un numeroso caso de usos, y eso si no contamos todas las oportunidades que están esperando ser descubiertas. Por lo tanto, Repsol no sería la primera compañía en buscar aprovecharse de las ventajas que nos ofrece esta tecnología emergente.