En medio de la hiperinflación, la crisis de liderazgo y la interferencia internacional de los Chinos, los Rusos, los países árabes, Estados Unidos y la Unión Europea, la crisis de Venezuela representa todas las grandes fallas de las finanzas modernas y resalta cómo las criptomonedas podría modificarla a un nuevo nivel superior para más nunca volver a cometer estos errores como humanidad.

La economía de Venezuela ha estado en una espiral descendente durante años, con controles de capital extremadamente estrictos que se remontan a los primeros pasos del comunismo en el país caribeño, los cuales limitan a los ciudadanos a adquirir divisas fiduciarias fuera del Bolívar el cual es su moneda nacional.

La situación política ha llegado a un punto crítico, con el líder de la oposición, Juan Guaidó, declarándose como el líder legítimo siguiendo lo dicho por su constitución, mientras que el nombrado Dictador Nicolás Maduro se niega a dar marcha atrás mientras sigue sumiendo a Venezuela en la peor crisis social, política, económica, y humanitaria de su historia, gracias a un sistema socialista que ha implosionado.

Puede ver más sobre nuestro hilo de Venezuela, aquí.

En medio de esta inestabilidad, los venezolanos comunes sufren. La hiperinflación llegó a cerca de 1,7 millones por ciento en 2018, lo que ha llevado a miles de ciudadanos a recorrer a pie, en bicicletas, o en autobuses miles de kilómetros a través de todo del país, hasta Colombia, e incluso algunos han optado por irse a pie hasta Perú o Ecuador, por ello han sido apodados “los caminantes”.

Sin ninguna señal de que la situación esté llegando a una conclusión, hay que explorar las lecciones que podemos sacar todos en el cripto ecosistema de esta crisis; específicamente en términos del papel que puede desempeñar las criptomonedas en un entorno político inestable y la importancia que puede tener en la protección de la propiedad privada y de la privacidad de los ciudadanos, de las garras de un ente malvado que busca el dominio de todo lo que en el territorio alguna vez ha existido.

Las economías en crisis le dan validez a la existencia del Bitcoin:


Muchos economistas y expertos ortodoxos del mundo tradicional, han expresado que Bitcoin (BTC) es una estafa, que su valor real es cero, de que no le ven casos de uso en la vida real, pues casos como el de Venezuela en la actualidad le dan la razón a Satoshi Nakamoto.

Con la caída de valor de la moneda local, mientras que la inflación está fuera de control, los venezolanos han tomado el control de su seguridad financiera refugiándose en el mundo de las criptomonedas.

Sin la custodia centralizada, las criptomoneda les otorga a los individuos un activo relativamente estable, al menos con respecto a su moneda fiduciaria en caída libre, del cual tienen plena propiedad y pueden realizar transacciones cuando ellos quieran sin los grandes controles, regulación y sin el temor de la supervisión de la dictadura.

Un temor que no está exento de bases: el gobierno de Maduro congela al asar cualquier cuenta bancaria que haga que una transacción valga más de 50 $, y obliga al usuario de la cuenta a ir al ente regulador de SUDEBAN (Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario) a declarar de donde ha salido dicho dinero, recordemos que el salario mínimo mensual en dicho país es de 4 $ y cayendo.

En Venezuela, los ciudadanos han estado adoptando Bitcoin para mantener sus activos en una forma más estable. A pesar del alto costo de las transacciones en la actualidad en localbitcoins.com de intercambio peer-to-peer (P2P),  gracias a la subida de la demanda de BTC en el mundo, Venezuela comercia más Bitcoin que los países más grandes como Australia, Canadá e India juntos.

Puede ver más acerca del aumento reciente del precio de las transacciones de Bitcoin, es nuestro siguiente link.

La demanda de cajeros automáticos de Bitcoin (Bitcoin ATM) está aumentando en el país, los minoristas y las plataformas de comercio electrónico aceptan criptomonedas, y cuando los ciudadanos huyen del país, cambian sus objetos de valor a Bitcoin, o en alguna otra criptomoneda en lugar de joyas debido a su portabilidad y convertibilidad, y desgraciadamente gracias también al número cada vez mayor de crímenes del mismo estado, con militares, policías y paramilitares aprovechándose de las miles de personas diarias que intentan desesperadamente salir de Venezuela.

A pesar de la volatilidad de las criptomonedas, para los Venezolano el valor de estos cripto activos se comporta de manera más consistente que las monedas fiduciarias hiperinflacionadas, y además no son fácilmente censurables.

La cripto estatal no fue una solución:


Mientras que los venezolanos han recurrido a la tecnología criptográfica para evitar las restricciones de su gobierno, el mismo gobierno venezolano lanzó su propia cripto, el Petro, como un esfuerzo por contener la hemorragia del bolívar.

Puede ver nuestro hilo del Petro en el siguiente link.

Al parecer, respaldado por las reservas de petróleo del país, el Petro ha sido ampliamente acusado de ser una estafa. Los funcionarios han confundido con qué Blockchain se ejecuta, no han podido mostrar cómo su valor está vinculado al precio del petróleo, no han construido un explorador de cadenas de bloques, e incluso han reculado sobre cuántos cripto Exchanges estarán autorizados para comerciar, tanto dentro como fuera del país.

Como una criptomoneda nacional o una pseudo cripto, está completamente centralizada, ofreciendo a los usuarios ninguna privacidad o seguridad sobre su dinero o su data. Se dice que es una herramienta para que el gobierno refinancie su deuda, subvirtiendo las sanciones internacionales, pero es que nadie en la tierra ha aceptado esta cripto todavía, así que su creación como muchas cosas en el país, simplemente fue una excusa para robarse más dinero.

Incluso si se tratara de una criptomoneda real, el gobierno tiene control total sobre la oferta circulante, el precio, la facilidad, o mejor dicho de la dificultad de acceder a ella, dónde se puede realizar las transacciones y el poder absoluto de monitorear cómo se está gastando.

Tampoco tiene protección contra las incautaciones, lo que elimina una ventaja clave de las criptomonedas descentralizadas de su poder contra la censura.

Esto reduce aún más los derechos de los ciudadanos a gastar sus bienes personales como lo desean y no resuelve el problema central que enfrentan las monedas fiduciarias fallidas.

Ante su esperado fracaso, el Petro le ha sido obligado a usar a los venezolanos, ya que estos deben adquirir Petros para realizar transacciones importantes, como comprar un pasaporte. Esto significa que el gobierno controla el movimiento legal fuera del país, atrapando a muchos ciudadanos y obligándolos a huir ilegalmente, sin ningún tipo de papel de identidad valido.

Esta es la razón por la cual las alternativas como Bitcoin, y Dash están demostrando ser populares, y no solo eso, sino que también funcionan bien, por ahora.

Como Venezuela carece de los recursos para realizar un análisis de cadena de bloques a gran escala para vincular las transacciones de Bitcoin con las identidades, Bitcoin y su “anonimato” para el gobierno de Venezuela parecen ser suficiente para los habitantes del golpeado país.

Puede observar más sobre el papel de Dash en la lucha contra la crisis venezolana.

Varios países están explorando las monedas soberanas digitales con los supuestos beneficios de la eliminación del lavado de dinero y la evasión fiscal, pero pocos consideran los riesgos de privacidad que genera para los ciudadanos, el poder que otorga al gobierno o la seguridad de dichos datos privados. Para coincidencia con este punto, los gobiernos que están haciendo grandes avances en este punto son el Ruso y el Iraní, los cuales son más conocidos por su carácter tiránico hacia sus ciudadanos.

An opposition demonstrator holds a placard with the image of human skeleton, Bolivar bills attached to it and a legend reading “going hunger”, during a protest against President Nicolas Maduro’s government, called by opposition leader and self-proclaimed “acting president” Juan Guaido, at Altamira square in Caracas on January 30, 2019. – Venezuelan President Nicolas Maduro hit out Wednesday at military “mercenaries” he says are conspiring to divide the armed forces and plot a coup as the opposition planned a new protest to force the socialist leader from power. (Photo by Yuri CORTEZ / AFP)

Aquí puede ver más sobre la Cripto de Rusia, y de Irán. 

Para proteger estas libertades básicas de propiedad y libertad del dinero, los cripto con características de privacidad que pueden evitar la identificación de las identidades de la vida real en las transacciones o direcciones brindan una importante contraprestación a este alcance excesivo.

En un país que carece de prensa libre, economía libre o libertad de movimiento, las privacy coins permiten a los ciudadanos tomar sus propias decisiones y proteger sus propios intereses y el de sus familias.

¿Somos realmente dueños de nuestro dinero?:


La propiedad del dinero es algo que a menudo damos por sentado, por que lo tenemos en el bolsillo, o en nuestras cuentas bancarias. Muchas personas creen que poseen el dinero que almacenan en los bancos cuando en realidad es solo una deuda que el banco le debe a usted, pero en realidad utilizan ese dinero que depositamos para otorgar préstamos a terceros.

Pregúntele a los Venezolanos si el dinero controlado por el gobierno es suyo, cuando de la noche a la mañana decide devaluarlo, o los estadounidenses que su dinero desapareció de la noche a la mañana cuando los bancos cerraron en el 2008, muchos de ellos te dirán que ese dinero fiduciario realmente no es de nadie.

La fragilidad de tales depósitos se demuestra cuando los gobiernos incautan dinero para cubrir las brechas en sus presupuestos, lo que ha sucedido muchas veces en el pasado.

La moneda fiduciaria, asegurada por un cuerpo centralizado, puede ser fácilmente eliminada por el poder monopólico que la emite. De hecho, no existe una precedencia histórica para una moneda fiduciaria que haya logrado mantener su valor: según un estudio de 775 monedas fiducias de DollarDaze.org, solo el 23 por ciento de todas las monedas fiduciarias permanece en circulación hoy en día, con el otro 77 por ciento habiendo sido destruidos por las guerra, las independencias, las reformas o la misma hiperinflación.

La vida media de una moneda fiduciaria es de tan solo 27 años, Bitcoin ya va por 10 años y contando.

Incluso el oro, un activo que es reconocido internacionalmente como una reserva de valor, no se puede confiar completamente en tiempos de crisis. Las reservas físicas de oro de Venezuela, propiedad del gobierno, han sido congeladas por el Banco de Inglaterra, ya que Venezuela presenta deudas multimillonarias con los sistemas financieros internacionales, debido al carácter populista, tiránico y corrupto de sus 2 últimos gobiernos.

Un activo controlado centralmente es, por diseño, poco confiable, y en esta nueva era nos estamos dando cuenta como humanidad de ello, esta es una de las razones por la cuales las criptomonedas salieron a la luz.

Las criptomonedas son una clase de activos poco comunes, donde los individuos pueden controlar su dinero y no hay un cuerpo central que pueda tomarlo o controlar su movimiento.

Sin embargo, en un mundo donde aún prevalece la confianza hacia las divisas respaldadas en el aire, las criptomonedas pueden estar sujetas a la incautación en el momento de la conversión a fiat. Aquí es donde las tecnologías de privacidad se vuelven importantes para hacer que el dinero sea verdaderamente fungible e indistinguible entre sí.

Ya estamos viendo cómo se puede incautar Bitcoin debido a su trazabilidad, con la policía holandesa de infiltración, rastreo y toma del control del mercado Hansa en 2017.

Aunque la incautación, como producto del delito, es legal, establece un precedente que permite a los gobiernos que observe las acciones individuales, algo que puede fácilmente cambiar para oprimir la libertad individual.

La real propiedad privada debe convertirse en lo normal:


En última instancia, Venezuela muestra lo mejor y lo peor de la criptografía y su potencial cuando se usa como una herramienta para escapar de gobiernos opresivos y corruptos.

Las criptomonedas sirven como una moneda global independiente, cuya existencia mantiene a raya al gobierno y la banca. Es imperativo que siga siendo descentralizado y fungible, y la privacidad es un elemento esencial en esto.

Sin privacidad, los ciudadanos no tienen garantías de que puedan realizar transacciones o incluso tener sus propios activos libremente. Y eso es una preocupación para muchas personas más que la población de Venezuela.

Hay que pensar, si la tecnología Blockchain y de las criptomonedas usadas por un ente descentralizado, controlado por sus mismos usuarios como lo es Bitcoin, ha podido sacar a tantas personas de las garras de la tiranía alrededor de todo el mundo. ¿Qué pudiese hacer estas mismas tecnologías en las manos de unas personas malévolas como las del gobierno Venezolano, o incluso alguien peor?, hay que tener mucho cuidado con ello, pues hasta ahora solo hemos visto la parte buena de las redes de cadenas de bloques y de las cripto, pero ¿esta historia tendrá un lado oscuro?.