Sin duda ha sido un momento emocionante para los seguidores y fanáticos de la criptomoneda.

Después de unos meses de relativa estabilidad durante los cuales Bitcoin se negocio dentro de una banda bastante estrecha, respeto a su volatilidad histórica, pero, como un golpe repentino, el precio de la primera criptomoneda del mundo cayó repentinamente, de nuevo. 

Desde su máximo de los últimos meses de 6.500 $ al final de la primera semana de noviembre, BTC cayó al aterrador nivel de los 3.500 $ en el espacio temporal de solo dos semanas.

Justo cuando muchos pensábamos que estábamos en una nueva etapa en la era de Bitcoin, volvemos a los “viejos tiempos” en donde íbamos sobre una cripto montaña rusa. En un periodo de 24 horas Bitcoin se movió entre unos rangos de precio de 3.450 $ a los 4.100 $.

La verdad es que esta no es la primera vez que Bitcoin ha dado a los inversores un viaje repentino en un camino con muchos baches:


La perdida de casi el 50 % del valor de la criptomoneda es una “caída suave” en comparación con el colapso del 87 % de 1.141 $ a 152 $ entre finales del mes de noviembre del año 2013 y mediados del mes de agosto del año 2015, o del 83 % de 259 $ a 45 $ durante dos días en el mes de abril del año 2013. O el colapso del 94 % de 31 $ a los 2 $ durante 5 meses en el año 2011.

Bitcoin se recuperó de cada una de esas caídas, y hay razones para creer que BTC está madurando también cada vez que se salva de estas caídas.

¿Pero que pasará después de todo esto? ¿Qué necesitará Bitcoin cuando salga de esta época de vacas flacas, y entre a una nueva era más madura?, ¿Qué soporte debería dar a Bitcoin para habilitarlo masivamente y a otras criptomonedas para aprovechar su potencial?.

Lo único que necesita Bitcoin es la estabilidad, de resto se encarga el cripto ecosistema:


Más que otra cosa el cripto ecosistema necesita que la principal criptomoneda del mundo sea estable, porque a donde va BTC, van las demás Altcoins.

Una vez que la primera criptomoneda comience a comercializarse permanentemente dentro de una banda estrecha, pronto comenzaremos a ver las otras monedas importantes siguiendo su ejemplo, claro, si es que en algún momento llegamos a eso.

Los especuladores podrán apostar en las nuevas monedas generadas por los ICO, de la misma manera que los operadores de acciones compran acciones en Apple, pero el resto de nosotros puede contentarnos con las tenencias, Hodl, de una moneda digital que compramos hace años en descuento.

Lo que traerá esa estabilidad a largo plazo podrá ser, y sonará raro, la actual inestabilidad temporal:


Siempre donde hay pánico se genera una gran oportunidad. Pero gran parte de la caída reciente se debe a que sus especuladores apostaron a que BTC caía. Aquellos que compren ahora seguramente ganaran en el futuro a mediano y largo plazo. Los vendedores que no intentan limitar sus perdidas lo más probable es que no volverán.

No mal interpreten esto, esto es bueno, pues está generando una purga masiva del cripto ecosistema y están quedando los verdaderos inversionistas, e innovadores. 

En este momento la economía global en general y en especial las empresas digitales en particular necesitan una moneda electrónica internacional, libre del control de los bancos nacionales. Necesitan personas que estén dispuestas a resistir las caídas en lugar de movimiento de aumento, mientras intentan al mismo tiempo ganarle a otros mercados.

Esto significa que las empresas digitales que esperan tomar Bitcoin no necesiten realmente la llegada de inversores institucionales al cripto ecosistema.

Los fondos de cobertura, y los bancos son bienvenidos, por suspenso, ellos agregarían liquidez y su presencia dará a las criptomonedas un voto de confianza, lo que no es bienvenido es que intenten proponer la centralización en el cripto mundo. Esto seria una muestra para otros inversores que BTC es una apuesta más segura de lo que ellos podrían pensar.

La realidad es que los inversores institucionales ya están aquí:


Los informes indican que estos inversores ya han reemplazado a las personas individuales con alto patrimonio neto, como los compradores más grandes en transacciones por un valor mayores a los 100.000 $ dentro del cripto ecosistema, y la verdad fue que no trajeron la estabilidad que muchos están predicando, es cierto que no trajo la estabilidad al cripto mercado, pero estos inversores institucionales llegaron aquí gracias a la estabilidad, y hay que tener mucho cuidado con esto.

Las empresas necesitan estabilidad, por que lo que realmente necesitan es un retorno constante y asegurado, cuando ellos comiencen a estar dispuestos a aceptar BTC,  y los clientes estén dispuestos a gastarlos.

Esos días casi terminaron en el mes de diciembre del año pasado cuando Steam anunció que ya no aceptarían Bitcoin.

La volatilidad de los precios y los altos costos de transacción empujaron a un proveedor de servicios que realmente debería haber sido el cliente ideal para BTC, y su aspiración en convertirse en una moneda digital internacional.

Pero tal como hemos expuesto en varia ocasiones en nuestro portal, Bitcoin no es ni nunca ha sido un activo tradicional:


BTC no estaba destinado a convertir en millonarios a un puñado de visionarios, e imponer perdidas a todos los demás que compraron y vendieron en el momento equivocado.

En realidad estaba originalmente destinado a facilitar las transacciones internacionales, a proporcionar una forma de compra y venta que no pudiese ser manipulado por nadie, a dar a internet el servicio financiero que siempre le ha faltado.

La necesidad de este servicio aun permanece, los compradores y vendedores todavía necesitan una forma de realizar transacciones sin pagar tarifas gigantescas exigidas por los servicios de pago en línea tradicional existentes hoy en día.

Los empresarios que han creado negocios en línea todavía necesitan de su propia moneda, y el control de sus propios futuros financieros, al igual que necesitan que los clientes tengan una forma fácil de comprar BTC, mantenerlo seguro, y gastarlo cuando compran en línea, o en lo que a ellos prefieran sin ningún tipo de inconveniente.

Como hemos dicho, el precio del Bitcoin en sí no importa tanto, BTC no tiene que necesariamente comerciarse a 20.000 $ de nuevo, tocar las 6 cifras no debe ser una obsesión, o una carrera en convertirse en los primeros participantes en comprar bajo, para volvernos millonarios de la noche a la mañana a vender alto, por muy agradable que suene.

Bitcoin solo tienen que hacer lo que siempre se suponía que debió hacer, facilitar las transacciones financieras, sin un tercero que pueda controlar nuestro patrimonio. En sí BTC lo único que no debe hacer, es morir, por demás debemos encargarnos nosotros.