Proyectos de inteligencia artificial: ¿cómo podría cambiar al mundo?

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El software de inteligencia artificial (IA) se está utilizando cada vez más entre bastidores por muchas empresas, e incluso gobiernos, quienes se han percatado de lo valiosa que es la tecnología.

No es misterio para nadie que la inteligencia artificial es ahora una parte integral de muchas organizaciones en todo el mundo.

Y es que la tecnología nos ofrece un sinfín de oportunidades que podrían brindar soluciones de gran envergadura para la sociedad, de esta manera existen diversos proyectos asociados a la IA.

¡Salvemos a las abejas!


En esta oportunidad presentaremos como la IA podría ayudar a salvar a las abejas del mundo, o esa es la esperanza de los científicos que luchan por revertir las dramáticas disminuciones en las poblaciones de abejas.

El primer proyecto se conoce como World Bee, quienes se encuentran trabajando con Oracle con el propósito de utilizar la IA y la computación en la nube para ayudar a combatir el peligroso descenso en la población mundial de abejas.

La asociación empleara el uso de “colmenas inteligentes”, las cuales registran el comportamiento de las abejas en condiciones cambiantes. La ambición del proyecto es desarrollar “mejores prácticas basadas en datos” para ayudar a los cuidadores a proporcionar las mejores circunstancias posibles para la continuación de colmenas saludables.

Durante años hemos sido conscientes de la aterradora disminución en el número de abejas, con los científicos afirmando que una serie de influencias humanas como la causa. El Proyecto Mundial de Abejas enumera “la agricultura intensiva, el uso generalizado de pesticidas, junto con la contaminación, el cambio climático y la población mundial en constante crecimiento” como algunas de las causas. Algunos científicos incluso han declarado que los teléfonos móviles son un factor que contribuye. A pesar de la multitud de opiniones sobre cuál es la causa, existe un consenso sobre la consecuencia: sin las abejas, estamos en problemas.

Probablemente un importante número de personas no comprenden las implicaciones que podría tener la disminución del número de abejas en el mundo. Un increíble 77% de los suministros mundiales de alimentos y el 87% de las plantas con flores del mundo dependen de la polinización. Lo que significa que tanto nuestros niveles de alimentos como la capacidad de nuestro planeta para procesar CO2 están intrínsecamente ligados al número de abejas. Desde una perspectiva socioeconómica, las abejas también tienen una enorme importancia. El Proyecto World Bee afirma que no menos de 1.4 mil millones de empleos están vinculados a los polinizadores.

Sin embargo, vale la pena mencionar que la comunidad científica ha tomado medidas en el caso de que las abejas alcancen números peligrosamente bajos. Los científicos en Japón han estado desarrollando drones que pueden polinizar las plantas en lugar de las abejas. En su defecto, el odiado primo de la abeja, la avispa, es también un buen candidato para la polinización de las plantas.

Ahora, sin embargo, con la tecnología de nube de Oracle, finalmente tenemos la oportunidad de monitorear grandes cantidades de datos de abejas para contribuir a un “sistema global que sea escalable y seguro”. Las colmenas inteligentes registrarán cómo las abejas responden a diversos estímulos, como la contaminación o cambios en la temperatura, y se subirán estos datos a la nube de Oracle. Luego, los datos son revisados ​​por expertos que comenzarán el análisis inicial para guiar una IA con el objetivo de la identificación futura de patrones, tendencias y correlaciones.

Es relevante destacar que este se trata de que el proyecto para utilizar la inteligencia artificial y la tecnología de la nube para ayudar a frenar el declive de las abejas que se encuentra en sus pasos iniciales, no obstante está en la dirección correcta.

Tai, el Chatbot que contribuye a los exportadores de miel


Por otro lado, el 12 de noviembre se celebró en la oficina central del Ministerio de Negocios, Innovación y Empleo (MBIE) un escaparate de proyectos digitales a lo largo de varios organismos gubernamentales.

Un proyecto relacionado con el tema fue un robot de conversación IA llamado Tai, el cual recién completó una prueba de concepto para la exportación de alimentos. Cabe mencionar que fueron cuatro las agencias gubernamentales diferentes de Nueva Zelanda que se coordinaron para desarrollar Tai: Ministerio de Industrias Primarias (MPI), Customs New Zealand, IRD y MBIE. De hecho, el bot fue diseñado expresamente para ser una interfaz entre diferentes agencias gubernamentales.

Cuando se anunció Tai en octubre, el chatbot impulsado por la IA se posicionó como un “él”. Tai es “un neozelandés de 25 años de edad que puede navegar a través de información compleja a través de múltiples sitios web del Gobierno y brindarle respuestas a sus preguntas en un abrir y cerrar de ojos”, afirmó  el comunicado de prensa de MBIE .

Pero, por supuesto, Tai no es humano; Y de hecho ni siquiera es capaz de hablar. Es un chatbot de texto, similar a las aplicaciones automatizadas de mensajería instantánea que cada vez encuentras en sitios web comerciales. La empresa de telecomunicaciones Spark, por ejemplo, tiene un chatbot llamado “Ivy” que puede responder preguntas simples de tipo de preguntas frecuentes, como “¿Cómo puedo encontrar mi número de cuenta?”.

Tai es un poco más ambicioso porque apunta a cubrir múltiples bases de conocimiento, en lugar de solo una organización. El bot fue una iniciativa de un programa gubernamental denominado  Better for Business  (B4B), un programa interinstitucional dirigido por MBIE. El objetivo de B4B es hacer que “las empresas interactúen con el gobierno de manera más fácil y sin problemas”.

En su prueba de prueba de concepto, completada en julio, Tai se centró en la exportación de miel. Ese mercado fue elegido porque requiere que los usuarios naveguen entre dos agencias: MPI y Aduanas.

Al igual que en el chatbot de Spark, los usuarios interactuaron con Tai mediante una interfaz de chat y consultas en lenguaje natural.

Por otro lado según Lisa Casagranda, Directora de la unidad Better for Business, la prueba demostró que Tai era “más rápido que usar la búsqueda de Google”. Además, “las respuestas a través de Tai fueron mucho más personalizadas que las pruebas de búsqueda de Google”.

Tai fue construido usando el procesamiento de lenguaje natural (NPL), un subconjunto de inteligencia artificial que permite que una computadora procese e interactúe con las consultas humanas. También utiliza Machine Learning (ML) para aumentar su almacén de conocimiento. En otras palabras, el sistema se vuelve más inteligente cuanto más se usa. Tai fue desarrollado utilizando la tecnología de Microsoft y entregado a través de Datacom.

Puede estar pensando que desplegar un chatbot en un sitio web del gobierno no es gran cosa. Pero lo interesante del software creado con IA, como Tai, es que con el tiempo permite que la colaboración entre personas y máquinas sea cada vez más inteligente y confiable. El software está aprendiendo constantemente cómo servir mejor a los humanos cada vez, por lo que la inteligencia artificial parecer ser una tecnología fundamentalmente transformadora.

No se trata solo de agencias gubernamentales que implementan software de inteligencia artificial; Se trata de que todos los sectores productivos se han percatado de la importancia de la tecnología

“Mejores reglas, mejores resultados”


La iniciativa B4B del Gobierno de Nueva Zelanda ciertamente está pensando en grande. El propósito es imaginar a la “legislación como código”, también conocida como “reglas que se pueden consumir en la máquina”, para que la IA y otros programas puedan ayudar a los ciudadanos a interpretar y poner en práctica las regulaciones gubernamentales. Esta iniciativa ha sido etiquetada como “mejores reglas, mejores resultados”.

Entrelazando con uno de los proyectos anteriormente mencionados; Tai, el chatbot que se convirtió en un experto en regulaciones de exportación de miel, es un estudio de caso inicial para el proyecto de “código como legislación” del Gobierno.

La base de conocimiento de Tai (que MBIE también denomina “cerebro”) aprende al implementar estas reglas, esto a través de lo que se conoce como aprendizaje automático. Además, accede a la información en las bases de datos gubernamentales existentes, incluido el contenido del sitio web, la información de la base de conocimientos del centro de contacto y los datos de apoyo empresarial.

Cabe mencionar que este es un proyecto que se encuentra en fase de prueba, por lo que es posible que nunca entre en producción. No obstante, es interesante ya que es una forma en la que la IA contribuye a facilitar la interacción con el gobierno.

Información al alcance de tu mano


En este caso hablaremos de una Startup de kiwi llamada  HipLee, que se está comercializando como “Shazam con fotos relacionadas con ropa de mujer”.

Cabe mencionar que Shazam es una aplicación de teléfono inteligente que te permite identificar las canciones que se reproducen en la radio. Del mismo modo, HipLee puede escanear fotos de la ropa de las mujeres y decirle qué es cada artículo.

Por lo tanto, en HipLee, el software de la inteligencia artificial se utiliza para hacer coincidir patrones en una base de datos de imágenes grandes; Además de hacer recomendaciones personalizadas a los usuarios. En ambos casos de uso, la capacidad de la máquina para “aprender” es clave.

No obstante, es relevante mencionar que HipLee no es la única con este tipo de servicio, es un ejemplo de decenas de miles de aplicaciones comerciales relacionadas a la inteligencia artificial en el mundo de hoy.