Por lo que sabemos hasta ahora, Satoshi Nakamoto fue un estudiante de primer año de un MBA que lo cursó en el mes de agosto del año 2007, un año antes que la crisis financiera levantara su peor rostro. Y en ese entonces su sistema del nuevo dinero digital peer to peer se estaba incubando silenciosamente en la cabeza del genio, o los genios que sacaron a la luz tan maravillosa idea, o eso se supone, el Bitcoin junto con su tecnología inherente, la Blockchain.

Otra escuela de pensamiento conspirativo sugiere que él, o ellos, pudo haber sido un plebe al fondo de un proyecto secreto de la NSA o de la CIA, ya sabes los cuentos de las historias de las películas de Hollywood por lo demás conspirativas, de un hombre que es doble agente, pero que cumple tareas de conspiración contra el gobierno para salvar a aquellos hombres y mujeres del control total que pudiese representar estas tecnologías si son utilizadas por las manos erróneas, cosa que en realidad no es tan descabellada, lo que si lo es realmente es la teoría de quien es o no es el genio detrás del BTC.

Dondequiera que fuese, quien fuese, o que fuese, lo importante aquí es que la idea de Satoshi Nakamoto presentada hace 10 años, en el 2009 todavía sigue viva y ganando mucha más fuerza cada día.

Lo que si sabemos es que antes de esa fecha, que justamente coincide con el inicio de la crisis económica y financiera mundial, no había indicios del nacimiento de la tecnología Blockchain, ni mucho menos del nuevo sistema monetario y financiero que representan las criptomonedas, la cual nacieron con la idea de la panacea contra lo pre establecido, y lo heredado de los sistemas financieros y bancarios tradicionales que estaban carcomiendo tanto las economías mundiales como las libertades personales de los usuarios individuales, usted y yo.

El nacimiento del Bitcoin fue justamente durante el periodo mas tumultuoso, oscuro, y en caída libre que la economía global había experimentado desde la Great Depression, originada también en territorio estadounidense, fue así que nos presentaron, la verdadera propiedad privada del dinero, así como fueron los metales preciosos, pero ahora digital, la era de las criptomoneda había comenzado.

No te asomes por la ventana de tu casa, pero el cielo puede estar comenzando otra vez a mostrar los signos, así como lo hizo desde años anteriores a la crisis inmobiliaria que desencadenó el desastre, de que en cualquier momento se puede venir abajo. Por lo que la idea magistral de quien fuese Satoshi Nakamoto podría ser probado a su máxima capacidad.

Recordemos que Bitcoin nació justo en el caos de la crisis del 2009 como respuesta a ella, no como una solución, por lo que hoy en día con un Bitcoin, un cripto ecosistema y el de la Blockchain mucho más maduro podría ser la solución para muchos para resguardarse del caos que muchos expertos económicos ven inminente.

Por ejemplo, el número de nominas no agrícolas de los Estados Unidos parece ir en picada, la disminución del empleo en los sectores de la construcción, la vivienda, el comercio minorista y del mismo gobierno podría tener implicaciones monstruosas en la economía, y podrían ser, según dice muchos economistas, las primeras señales del sobrecalentamiento de lo que hoy en día sigue siendo la primera economía del mundo, la estadounidense.

Pero esta vez los signos de una catástrofe se denotan no solamente dentro del territorio de los Estados Unidos, sino también en el Reino Unido con su Brexit, que se espera que sea un duro impacto a la economía mundial, o el caso de la guerra comercial impulsada por la administración de Donald Trump contra la República Popular China, o el caso del enfriamiento de la economía rusa.

Además de todo esto, está el contexto financiero que lo acompaña que no tendrá la fuerza de aguantar el impacto de una nueva crisis como lo hizo en el año 2008, ya que los balances de los bancos centrales siguen inflados e inflándose cada vez más, a pesar de los intentos desiguales y desequilibrados de normalizar la adaptación de las políticas por parte de algunas de las encomias más grandes, y esto es lo que han señalado varios evangelizadores de las criptomonedas, que será ahí el momento de actuar del Bitcoin.

Imagínese la economía mundial como una orquesta “perfectamente afinada” que dependen directa e indirectamente del otro, y si uno comienza a fallar todos lo resienten, pues los músicos han comenzado a desafinar.

El mundo tiembla económicamente:


En un movimiento algo inesperado por los mercados, el Banco Central Europeo comandado Draghi preparó agresivamente la semana pasada sus cañones monetarios revisando bruscamente el crecimiento económico y las proyecciones de inflación para 2019, con la expansión del PIB ahora en torno al 1,1 % en la zona euro.

El BCE fue victima de serias criticas, al negarse a reprogramar o mutualizar las deudas, situación que despierta fantasmas del pasado, y Draghi sabe lo suficiente respecto a la ley intrínseca conocida de que los banqueros centrales que no prestan atención a la historia están condenados a repetirla.

Además de esto el anuncio de la semana pasada por parte del BCE de que las operaciones de financiamiento a plazo más largo dirigidas, o TLTRO-III, comenzará a partir de septiembre de 2019 y finalizará en marzo de 2021, por lo cual según muchos expertos, los mercados se han comenzado a llenar de nerviosismo.

Los comerciantes tuvieron suficientes problemas para tratar de descifrar y crear mnemotecnia para la el sin fin de acrónimos en la sopa monetaria que liberó la zona euro la última vez que la economía sintió esta premonición, nadie sabia leer las señales.

Pero según, dicen muchos evangelistas del cripto ecosistema hubo alguien quien vio lo que iba a ocurrir, y cual iba a ser su solución, Satoshi puede haber obtenido su MBA o haberse graduado de la “Granja” de la CIA, pero nos dio las herramientas para que nadie vuelva a jugar con nuestro dinero, e información en cualquier rincón del mundo, no importa si son las grandes corporaciones financieras en los países desarrollados, o dictadores y corruptos en los países en vía de desarrollo.

En resumen en todos lados se mueven piezas fuertemente y el tablero no aguantará mucho más, los Estados Unidos y China pueden estar tratando de desacoplar conscientemente sus economías; El Banco de Inglaterra de Carney está tratando de navegar la calle lenta en medio de las incertidumbres del Brexit; La Reserve Bank of Australia compartió una buena dosis de realidad monetaria la semana pasada; y el Banco de Japón sigue siendo dueño de aproximadamente el 45 % del mercado de bonos del gobierno japonés (JGB) de más de ¥ 1 cuatrillón, lo que significa que el balance del BoJ ahora es mayor que el PIB total de Japón, cosa que es realmente preocupante si los mercados mundiales se desploman tal como pasó en los años del 2008.

Los observadores del Banco Central, sea cual sea el país, saben que las cosas se encaminan hacia una pendiente resbaladiza con respecto a las asignaciones de las estructuras de capital corporativas y nacionales cuando el prestamista soberano de último recurso, el Banco de Japón, es uno de los 10 principales accionistas del 40% de las empresas que cotizan en bolsa en un país.

En otras palabras, ¿quién o qué va a rescatar a los bancos centrales para que puedan rescatar a la economía global la próxima vez?, si ellos mismos pueden quedar endeudados como nunca antes han estado en la historia de la humanidad.

Pues como dijimos sería la hora de Bitcoin de brillar con 10 años de experiencia, con los antecedentes de ayudar a economías en crisis como Turquía, Argentina, India y más notoriamente a Venezuela.

Bitcoin por fin podría ser utilizado para lo que fue creado, no importa el precio, no importa las instituciones o regulaciones, recordemos que su nacimiento fue con el propósito de ser la alternativa a los sistemas tradicionales respaldados en dinero “fiduciario”, en confianza, pues con la Blockchain no necesitas confianza, por que tanto el Bitcoin como toda la red es nuestra, y de nadie más.

Pero para ello hay que estar preparados, todos nosotros, en recibir a una ola inimaginable de nuevos usuarios, hay que educar y ser maduros, pues si llega a ocurrir una crisis económica mundial y no estemos listos, posiblemente más nunca el cripto ecosistema y el Bitcoin tengan otra oportunidad así, no será hora de los Lambos, será hora de salvar a la economía y mostrarle el verdadero potencial que nosotros ya hemos descubierto.