¿Cómo los rusos, en la mira del asesor especial de los Estados Unidos, Robert Muller, usaron Bitcoin para ocultar su rastro de dinero? El experto en criptomonedas, Alezander Vinnik, que yace en una cárcel griega, puede tener una posición ventajosa sobre este asunto.

El experto fue detenido el año pasado luego de que los fiscales estadounidenses en San Francisco los acusaron de haber supervisado un intercambio de monedas digitales que ayudó a los criminales a lavar miles de millones de dólares. En ese intercambio estuvieron involucrados algunos Bitcoin encontrados en Fancy Bear, una unidad de pirateo, de acuerdo a la firma de cripto análisis, Elliptic. Fancy Bear es uno de los nombres de los oficiales de inteligencia militar rusa que Mueller acusa por separado de robar y divulgar los correos electrónicos de los demócratas para influir en los votos de las elecciones de 2016.

Robert Muller

Se puede decir que Vinnik es una persona no grata, ya que hay tres países que luchan por extraditarlo: Rusia, Francia y los Estados Unidos. El eslabón trazado por Elliptic podría explicar la razón por la que Rusia ha amenazado con represalias contra Grecia si entrega  a Vinnik a alguno de los otros países.

La última noticia al respecto llegó el martes, cuando el Tribunal Supremo de Grecia tenía previsto escuchar los argumentos sobre las solicitudes de extradición de Francia y Rusia. Ambos alegan que Vinnik cometió delitos cibernéticos contra los ciudadanos. El abogado del experto en criptomonedas, Ilias Spyrliadis, expresó el martes por la noche que espera que la corte falle el 19 de septiembre.

Vinnik no es el único hacker acusado, forma parte de otros hackers rusos que son perseguidos por Estados Unidos. Alguno de los cuales podría proporcionar información sobre el ciber crimen ruso, más allá de sus casos individuales.

Yevgeniy Nikulin, extraditado de la República Checa y acusado en San Francisco de piratear a LinkedIn y Dropbox en 2012, es de gran interés en la investigación estadounidense sobre la intromisión electoral, manifestó un funcionario del Departamento de Justicia la semana pasada. Por otro lado, Peter Levashov, un programador ruso que afirmó haber trabajado para el partido gobernante de Vladimir Putin, está siendo acusado en Connecticut de delitos cibernéticos relacionados con el correo no deseado.

“Estados Unidos está secuestrando ciudadanos rusos a través de terceros países”, dijo Vinnik en una entrevista. “Francia es solo otra forma, otro enlace para mi extradición a los EE. UU.”

No obstante, Vinnik niega las acusaciones de lavado de dinero de Estados Unidos, así como las acusaciones francesas, expresó Spyrliadis. A lo que su abogado añadió que el sujeto no tenía control sobre el valor de $9 mil millones de Bitcoin que los fiscales estadounidenses en San Francisco afirman que corrió a través de BTC-e.

“Insisto en que no causé ningún daño a estos países ni a los nacionales de estos estados”, dijo Vinnik. “No tenía conocimiento de transacciones ilegales”.

Sin embargo, Vinnik no hizo ningún comentario sobre las acusaciones de fraude ruso. Aún así el sujeto ofreció, como alternativa a la extradición, trabajar con autoridades griegas y posiblemente otras desde su ubicación actual, expresó su abogado.

Estados Unidos en cambio afirma que Vinnik lavó las ganancias delictivas a través de Bitcoin y otras monedas digitales, de forma que las convirtió en dinero en efectivo y permitiéndole mover dinero dentro y fuera de forma anónima. Para configurar una cuenta, según la acusación, todo lo que se necesitaba era un nombre de usuario, una contraseña y una dirección de correo electrónico, que a menudo no guardaban relación con la identidad del usuario.

Este tipo de servicio concuerda con una descripción realizada por Mueller, de cómo los oficiales de inteligencia militar rusos colocaron transacciones en criptomonedas para mantener el anonimato cuando compraban tiempo en los servidores que usaban para lanzar ataques.

Elliptic utilizó alguno de los detalles provistos en la acusación formal, como una transferencia de 0.026043 Bitcoin exactamente el 1 de febrero de 2016, para buscar en el registro electrónico todas las transacciones de BTC, conocidas como Blockchain, los pagos específicos. Posteriormente utilizó el software que desarrolló para identificar el origen de los fondos para esas transacciones.

“Hubo un fuerte vínculo entre gran parte de los fondos supuestamente utilizados por el grupo Fancy Bear y BTC-e”, dijo Tom Robinson, director de datos de Elliptic. “Lo que no puedo decir con certeza es si Fancy Bear los obtuvo directamente de BTC-e, o si hubo un intermediario”.

Sin embargo, Vinnik no podría saber quién estaba usando la plataforma realmente, expresó Spyrliadis. Aunque Vinnik era un experto que trabajaba para BTC-e, su abogado afirma que de ninguna manera lo estaba ejecutando.

“El Sr. Vinnik a veces podía ver un pasaporte y una identificación cuando realizaba las transacciones, pero no estaba en ningún lugar para saber si esta persona usaba una identificación falsa, si él o ella era buscado por Interpol o estaba involucrado en algo”, expresó el abogado.

Durante más de un año, Estados Unidos ha empleado todos sus esfuerzos para poner sus manos sobre Vinnik. La Corte Suprema de Grecia dictaminó en diciembre que podría ser extraditado a los EE.UU. para enfrentar los cargos en San Francisco. Sin embargo, el proceso se vio estacando cuando Rusia y Francia presentaron sus solicitudes. El Tribunal Supremo de Grecia podría aprobar tanto las solicitudes francesas como las rusas, dijo Spyrliadis.

Esto significa que el nuevo ministro de Grecia tiene la responsabilidad de tomar la decisión. Antes de llegar a una resolución sobre la extradición, el Ministerio de Justicia griego también deberá examinar una solicitud de asilo político de Vinnik. Un portavoz del Ministerio de Justicia enfatizó que el ministro no pudo comentar sobre el caso ya que acaba de asumir su cargo.

Rusia parece estar totalmente en contra de que alguno de estos países ponga las manos sobre el experto en criptomonedas. De hecho, cuando un tribunal regional griego aprobó la solicitud de extradición francesa en julio, Rusia inmediatamente arremetió contra el país: “Es obvio que Rusia no puede dejar estas acciones sin respuesta”, advirtió el Ministerio de Asuntos Exteriores en el comunicado.