El gobierno sudafricano revela que no tiene planes de prohibir los cripto activos en un reciente documento de consulta.

El Banco de la Reserva de Sudáfrica (SARB), en colaboración con el Grupo de Trabajo Intergubernamental de Fintech (IFWG), ha publicado un documento de consulta que evalúa los beneficios y riesgos de las criptomonedas en el que se proponen normas de cifrado para las exchanges y los proveedores de carteras. El documento muestra que estas propuestas estarán destinadas a “activos criptográficos no gubernamentales o no emitidos por el banco central”, en lugar de “monedas criptográficas del banco central”.

Este documento consulta aparte presenta como propuestas que todas las plataformas de comercio de activos criptográficos, así como los servicios de custodia, los proveedores de servicios de pago y los cajeros automáticos criptográficos, deberán registrarse en el Grupo de Trabajo Intergubernamental FinTech (IFWG). IFWG fue creado recientemente por el gobierno sudafricano con el objetivo de fomentar la innovación en tecnología financiera mientras se mantenga el funcionamiento ininterrumpido de los mercados financieros.

También el documento menciona, que las empresas relacionadas con el cifrado deberán cumplir con los requisitos de Lucha contra el Lavado de Dinero (AML) y Financiamiento contra el Terrorismo (CFT) de la Ley del Centro de Inteligencia Financiera.

El documento titulado Documento de consulta sobre propuestas de políticas para activos criptográficos”, incluye una serie de recomendaciones para clasificar los enfoques en los que se pueda regular los activos criptográficos en todo el mundo, examinando a los países desde la actitud de laissez-faire del Nivel 0 (“Ignorar”) al Nivel 5, atento y proactivo (“Prohibición o integración”). Sudáfrica está catalogada como Nivel 2 (“Recomendación”). Para que un país sea clasificado como Nivel 2, significa que un “organismo oficial ha manifestado en una declaración en la que tiene como objetivo plantearse aceptar las transacciones con los activos de criptografía” siempre bajo su esquema de regulación. Actualmente, se encuentran 25 países considerados en el nivel 2.

El documento de SARB expresa que se debe tomar medidas para avanzar varios niveles, en algún lugar entre el Nivel 3 (“Orientación”) y el Nivel 4 (“Regulación”) a un nivel al que llama “regulación limitada”. En este nivel, el documento afirma:

“… el Centro de Inteligencia Financiera (FIC) incluirá a los proveedores de servicios de activos criptográficos como una institución responsable y, como tal, las instituciones responsables estarán obligadas legalmente a cumplir con [el lavado de dinero] / [combatir el financiamiento del terrorismo] requisitos en la Ley FIC. Sin embargo, el FIC no establece condiciones predefinidas o requisitos de entrada en el mercado para tales negocios; por lo tanto, Sudáfrica entrará en un marco “regulatorio limitado”.

El SARB busca un enfoque equilibrado en el que le solicita a los innovadores que se “adapten al entorno regulador prevaleciente”, pero también mantiene una postura de “no menoscabar la acción” donde el país está “muy consciente de no dejar que el exceso de regulación aplaque la innovación”.

La primera fase es en la que se realiza la inscripción. A los proveedores de servicios de activos criptográficos que operan en Sudáfrica se les pedirá que se registren en el FIC, lo que permitirá a las autoridades sudafricanas apropiadas “obtener más información de los participantes del mercado”. En la lista de proveedores que se deberán registrarse también incluyen a las plataformas comerciales, proveedores de billetera, servicios de custodia segura y servicios de pago. Según el documento, la documentación de registro se implementará en el primer trimestre de 2019, con las siguientes fases a continuación.

La fase dos implica analizar la información recopilada en la fase uno y evaluar qué marcos legales se pueden aplicar a su estado actual, por lo cual tendrán la opción de poder modificarse y qué nuevas leyes deben redactarse con el fin de aplicarse según sea su caso. En esta etapa, la información recopilada se utilizará para garantizar que las leyes contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo sean consistentes.

La fase tres y última “evaluará la efectividad de las acciones regulatorias que se implementaron”. Las acciones reglamentarias enmendadas o implementadas en la fase dos se juzgarán en función de si cumplieron o no los objetivos previstos en cada caso individualmente donde se aplicaron.

A principios de enero, el SARB, junto con otras autoridades financieras sudafricanas, se unieron al IFWG, el grupo regulador de activos criptográficos del país. El grupo fue creado para investigar y desarrollar un marco regulatorio para las criptomonedas. En todo caso, el enfoque adoptado por el grupo es convincente, muy diferentemente en comparación con el método de “esperar y ver” de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), el control estricto de China y la técnica cargada de enmiendas de Suiza. Por lo que la pregunta será: ¿Ha encontrado Sudáfrica la cantidad justa de regulación? El tiempo lo dirá.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.