“El internet debe ser un lugar donde el gobierno haga todos los esfuerzos posibles para no interponerse en el camino, y para no hacer ningún daño”.

Dijo el ex Presidente de los Estados Unidos Clinton en el año 1997, en pleno apogeo de la burbuja de la Internet, mejor conocida como la .com.
Ex Presidente Clinton.

Esta fue una declaración previa al lanzamiento de un informe seminal por parte del gobierno federal por parte de los Estados Unidos, denominado “Marco Global para el Comercio Electrónico”.

La tesis centra fue conocida como la política de “No hacer daño”, consistía en hacer recomendaciones específicas para no gravar (poner impuestos), regular, o restringir la entonces embrionaria y bastante prominente industria del internet, y el comercio electrónico global.

Dicho informe no solo prescribe una política seria por parte del gobierno estadounidense, sino que también pedía que todos los países del mundo consideraran el mismo enfoque, ya que estos “reguladores” entendieron que el comercio electrónico no tenia fronteras, lo que su éxito necesariamente iba a ser interdependiente de la cooperación mundial.

Precedente histórico:

Aunque tiene más de 20 años, ese informe es una lectura fascinante como contexto del drama regulatorio que se está desarrollando alrededor de la tecnología Blockchain hoy en día.

Sino hubiera sido por esta política los Estados Unidos, podrían haber creado nuevos impuestos para la época que afectarían al comercio electrónico, limitarlo con regulaciones, imponer derechos, restringir el tipo de información transmitida, controlar los estándares de desarrollo que se estaban creando, e imponer requisitos de licencia a los proveedores de servicios.

Menos mal que nada de esto ocurrió, por el bien de la industria que hoy en día conocemos y que casi no podemos vivir sin ella.

Sin lugar a dudas, esa posición por parte del gobierno de los EE.UU. fue muy correcta. Lo que siguió a ese periodo fue una explosión masiva del crecimiento de la economía estadounidense.

Todo girando alrededor de la nueva infraestructura del internet, las nuevas tecnologías, y sus aplicaciones al mundo real.

Posiblemente esto fue un factor importante que contribuyó que los Estados Unidos generaran un gran poder en los negocios relacionados con el internet, y las innovaciones tecnológicas, por delante de sus competidores comerciales de la época. Dicho poder y fuerza aun se puede percibir hoy en día.

Para que todos entremos en contexto, aquí hay algunos puntos destacados del informe presentado en el año 1997.

“A medida que se expande el uso de la Internet, a muchas empresas y usuarios del internet les preocupa que algunos gobiernos impongan amplias regulación a la nueva y naciente industria, y al comercio electrónico”.

Expresaba el informe.

Es cierto que los gobierno pueden tener un efecto profundo en el crecimiento del comercio del internet. Gracias a las acciones de estos entes centralizados puede en un abrir y cerrar de ojos facilitar el comercio electrónico o inhibirlo por completo.

Haber tomado las decisión de cuando actuar, e igual o incluso más importante, cuando no hacerlo, fue crucial en para el desarrollo del comercio electrónico para llegar a lo que fue hoy en día.

No debemos asumir, por ejemplo, que los marcos regulatorios establecidos durante los últimos sesenta años para las áreas de las telecomunicaciones, radio y televisión se ajustaban a la internet.

La regulación debe imponerse solo como un medio necesario para lograr un objetivo importante sobre el que existe un alto consenso por parte de todas las clases dentro de una economía.

“Las leyes y regulaciones existentes que pueden obstaculizar el comercio electrónico deben ser revisadas, reescritas o eliminadas para reflejar las necesidades pertinentes de la nueva era electrónica”.

Haremos ahora un viaje en el tiempo en el presente, Llega el Blockchain a la tecnología del hombre.

¿Hacer o no hacer daño? El dilema de los Estados Unidos hoy en día:

Las analogías son sorprendentes, pero el gobierno de los Estados Unidos, y los organismos reguladores que los componen están muy retrasados en las acciones decisivas que hay que tomar.

No están reconociendo que la cadena de bloques comparte características similares al internet en su etapa inicial y al comercio electrónico de mediado de los años 90.

Hoy en día, la tecnología Blockchain aún es inmadura, por lo que debe extender sus alas aún más antes de limitare prematuramente a un menor impacto en el crecimiento efectivo dentro de la economía estadounidense.

Hace dos años, en el mes de abril del año 2016, el entonces comisionado de la CFTC, J. Christopher Giancarlo, quien ahora ocupa el cargo de presidente, pronunció un discurso esclarecedor en el Simposio de DTCC 2016, donde desafió a los reguladores a prestar atención a las lecciones de internet y adoptar una postura similar a la generación de políticas hoy en día, enumerado en el Marco Global para el Comercio Electrónico del año 1997.

seguridad exch

Incluso sugirió que los reguladores de todas las partes se unieran y estuvieran de acuerdo en “principios uniformes”, una idea brillante, sin duda, pero realmente difícil de llevar a cabo.

Aquí están los pasajes claves de ese discurso:

 “Los reguladores tienen que tomar ya una decisión en este sentido. Creo que podemos seguir un camino regulatorio que carga a la industria con múltiples marcos legales onerosos o uno donde nos reunimos y establecemos principios uniformes en un esfuerzo por fomentar la inversión y la innovación en la tecnología de libro mayor distribuido. Estoy a favor de este último enfoque, sin lugar a dudas.

Del mismo modo, la política tomada hace 22 años de “no hacer daño”, por el ex presidente Clinton es el enfoque correcto para la tecnología de redes de cadenas de bloques.

Una vez más, el sector privado debe liderar y los reguladores deben evitar obstaculizar la innovación y la inversión y proporcionar un entorno legal previsible, coherente y directo.

Debe evitarse la incertidumbre regulatoria prolongada a todo lugar, o un enfoque regulatorio no coordinado, así como la aplicación rígida de las reglas existentes diseñadas para una era tecnológica pasada”.

Expresó J. Christopher Giancarlo presidente CFTC.

Desafortunadamente, a juzgar por lo que realmente sucedió desde ese discurso, las llamadas del Presidente Giancarlo cayeron en oídos sordos o no fueron tomadas en serio; y no por falta de buena voluntad por su parte.

Como era de esperar, los mayores vientos en contra provienen de la Comisión de Bolsa de Valores de los Estados Unidos, mejor conocido como SEC, por sus siglas en ingles que se ha convertido en el Grinch de la regulación de la cadena de bloques. Han robado la parte del león del trueno reglamentario, mientras tiran al bebé con el agua del baño.

La regulación de la tecnología Blockchain, y su inherente criptografía está en riesgo de un resultado de “Hacer daño”, basado principalmente en el enfoque de la SEC, y el no accionar del congreso de los Estados Unidos.

¿Hay algún rayo de esperanza?:

Más recientemente, el pasado 20 de diciembre del año 2018, como informamos en nuestro portal, los congresistas Davidson y Soto presentaron un nuevo proyecto de ley, la Ley de taxonomía de fichas (HR 7356).

“Para modificar la Ley de valores de 1933 y la Ley de bolsa de valores de 1934 para excluir las fichas digitales de la definición de lo que es un Security, o valor de seguridad, para dirigir a la Comisión de Valores e Intercambio a promulgar ciertos cambios regulatorios relacionados con las unidades digitales aseguradas a través de criptografía de clave pública”.

Expresaron los congresistas.

Ese proyecto de ley es realmente un rayo de esperanza que podría potencialmente poner un “Stop” en trayectoria increíblemente ortodoxa de frenar constantemente la innovación inminente que es la introducción de los primeros ETF en el territorio estadounidense por parte de la SEC.

yectoria increíblemente ortodoxa de frenar constantemente la innovación inminente que es la introducción de los primeros ETF en el territorio estadounidense por parte de la SEC.

En lugar de liderar con esperanza, optimismo y apertura mental, la SEC ha estado inculcando temor en los mercados al emitir una serie de acciones mixtas, publicar declaraciones poco claras y enviar mensajes destructivos a través de discursos ocasionales.

SEC escudo

Han dividido y conquistado la industria de la cadena de bloques al juntar a sus participantes, sin compartir ninguna forma de pensamiento original.

La SEC está atascada en el viejo paradigma de tratar de clasificar todas las criptomonedas de propósito especial también conocidas como tokens la cual es una invención clave proveniente de la tecnología Blockchain, como valores por defecto, a todos y cada uno de ellos, Bitcoin, Ethereum, Ripple, Stellar, y hasta los tokens de los ICO y las cripto Startups, al tiempo que se muestra nebulosa en lo que realmente es un producto financiero “Non – Security”.

A nivel macro, todo lo que está ocurriendo dentro del territorio estadounidense es lo opuesto a lo que ocurrió en el año 1997, todo parece estar desmoronándose hoy.

En el año 1997, los Estados Unidos lideraron el mundo en pensamiento y en la práctica, en relación con la regulación del comercio electrónico. Hoy, otras naciones están tomando la iniciativa de adoptar políticas progresivas e implementaciones regulatorias para las tecnologías de cadena de bloques.

Por ejemplo, la Autoridad de Servicios Financieros de Japón (FSA) ya ha recibido 190 solicitudes de licencias de Exchanges de criptomonedas y actualmente las está revisando todas y cada una de ellas.

Por ejemplo, la Autoridad de Servicios Financieros de Japón (FSA) ya ha recibido 190 solicitudes de licencias de Exchanges de criptomonedas y actualmente las está revisando todas y cada una de ellas.

Suiza ha publicado un marco de clasificación de los token bien definido y continúa siendo una jurisdicción amigable para el modelo de “fundación” que rige a los ICO, habiendo descifrado el código sobre cómo administrar el proceso, de recaudación de fondos masivas a través de las criptomonedas

Singapur, Gibraltar, Malta y las Islas Caimán, aunque son jurisdicciones más pequeñas, también han logrado avances positivos y están recibiendo a los empresarios con los brazos abiertos, y al mismo tiempo miles de millones de dólares en inversión

Esta explosión de actividad internacional está enviando la innovación que se está generando en los Estados Unidos al exterior:

Lamentablemente, los EE. UU., conocidos por ser el mejor ecosistema de nuevas empresas tecnológicas, se encuentran discapacitados y asfixiados por acciones regulatorias hostiles.

Estas otras jurisdicciones tienen una ventaja legal, pero no pueden replicar la vitalidad y la experiencia de las profundidades del entorno empresarial de los EE. UU.

La SEC podría usar una lección de historia al revisar el Marco Global para el Comercio Electrónico y su impacto, creado por el propio ente regulador de la Comisión de Valores y Bolsa, (SEC).

Por otro lado el presidente entrante, Clayton, señaló que no se le preguntó acerca de la cadena de bloques durante sus audiencias de confirmación en marzo de 2017, usando ese punto para recordarnos la novedad del tema como la excusa para la lenta inercia de la SEC. Mientras tanto, la SEC continúa pintando el sector con un pincel amplio, obviando las diferencias gigantes que hay dentro del cripto ecosistema, y entre las cadenas de bloques de las grandes y pequeñas criptomonedas, mientras que no muestra flexibilidad para el cambio.

En contraste, la CFTC, que ha tenido un conocimiento notablemente más avanzado del tema, todavía está tratando de aprender más, y recientemente publicó una RFI con 25 preguntas sobre Ethereum, la segunda criptomoneda más importante después de Bitcoin.

¿Cuándo tomará por los cuernos Estados Unidos su liderazgo global en la tecnología Blockchain, así como hizo con la internet? El tiempo se acaba, así como la paciencia del cripto ecosistema que ven cada vez con mejores ojos emigrar a jurisdicciones más serias, maduras y amigables con las criptomonedas y la tecnología de redes de cadenas de bloques.